RESUMEN
Introducción: La indicación de tomografía axial computarizada
(TAC) en el traumatismo cráneo encefálico (TCE)
leve en edad pediátrica, es motivo de controversia en los
servicios de urgencias pediátricas. Esta casuística muestra
resultados de la TAC en los TCE leve.
Material y Método:
Descripción retrospectiva, de 115 expedientes pediátricos
con TEC leve según escala de Glasgow 13-15/15 internados
desde setiembre de 2001 a setiembre de 2004. Resultados:
115 pacientes (100%) fueron estudiados con TAC, dentro de
las 24 h. del TCE, fueron lactantes 27(23,5%), preescolares
27 (23,5%), escolares 50(43,5%), adolescentes 11(9,6%);
sexo masculino 79(68,7%), femenino 36(31,3%). Se obtuvo
TAC normal 82(71%); anormal 33(29%); de los cuales
fracturas de base de cráneo 3(2,6%), fracturalineal de calota
8(6,9%), fractura con hundimiento 1(0,8%); hemorragia
subdural 2(1,7%), hemorragia epidural 10(8,6%), hemorragia
parenquimatosa 3(2,6%); edema difuso 6(5,2%). Se requirió
conducta quirúrgica en 2(1,7%) casos por deterioro
del estado de conciencia y signos de hipertensión endocraneana
y TAC que correspondían a hemorragias epidurales.
Conclusión: En esta casuística en un alto porcentaje la TAC
realizada dentro de las primeras 24 horas del TCE leve no
evidenció lesión estructural. La clínica y el examen neurológico
fueron anormales en los dos casos quirúrgicos en que
la TAC también lo fue, la observación del paciente por más
de 24 h. puede se un indicador óptimo para la realización
de la TAC.
Palabras Claves: Trauma Craneocerebral, tomografía
computarizada.
ABSTRACT
Introduction: Indication of computed tomography
(CT) for pediatric patients with mild craniocerebral trauma
is a cause of controversy in pediatric emergency departments.
The cases presented here show the results of CT in mild craniocerebral
trauma. Materials and Methods: Retrospective
description of 155 pediatric records of mild craniocerebral
trauma according to the Glasgow scale 13-15/15 in hospitalized patients from September 2001 to September 2004.
Results:
All 115 patients (100%) were submitted to CT within
24 hours of craniocerebral trauma; of these, 27 (23.5%) were
infants, 27 (23.5%) were preschool age, 50 (43.5%) were
grade-school age, and 11 (9.6%) were adolescents, while 79
(68.7%) were male and 36 (31.3%) were female. Normal CT
was found in 82 (71%), while abnormal results were found
in 33 (29%), of which 3 (2.6%) showed fractures at the base
of the skull, 8 (6.9%) linear fractures of the calvarium, 1
(0.8%) depressed fracture, 2 (1.7%) subdural hemorrhage,
10 (8.6%) epidural hemorrhage, 3 (2.6%9) parenchymatous
hemorrhage, and 6 (5.2%) diffuse edema. Surgical relief was
required in 2 (1.7%) cases due to degradation of the state of
consciousness and signs of endocranial hypertension and CT
corresponding to epidural hemorrhage. Conclusion: In this
body of cases a high percentage of the CTs done within 24
hours of mild craniocerebral trauma found no structural lesions.
The clinical and neurological exams were abnormal in the
two cases operated on, for which the CT was also abnormal;
observation of the patient for more than 24 hours may be an
optimum indicator for performing a CT scan.
Key words: Mild craniocerebral trauma, computed tomography.
INTRODUCCION
Traumatismo craneal encefálico (TCE): lesión del
cuero cabelludo, cara, cráneo, duramadre o cerebro,
causado por un cambio brusco de energía cinética (1-4).
Según la Academia Americana de Pediatría el traumatismo
craneoencefálico leve se define como un trauma
craneal encefálico con estado mental alerta o vigilia
observado en el momento del examen, con ausencia de
signos neurológicos focales y ausencia física de evidencia
de fractura de cráneo (5).
El traumatismo craneal encefálico se clasifica en
leve, moderada y grave de acuerdo con la puntuación
de coma de la escala de Glasgow. Se definió como TCE
leve aquel que presenta una puntuación en la escala decoma de Glasgow de 13 a 15; moderado entre 9 a 12 y
grave menor o igual a 8 (3,4,6).
El traumatismo craneal encefálico sigue siendo un
problema importante en la población pediátrica, a pesar
de los esfuerzos por reducir su incidencia.
Más del 90% de los traumatismos craneal encefálico
vistos en los servicios de urgencias pediátricas son
benignos, evolucionando favorablemente tras unas horas
de observación o un tratamiento sintomático en un medio
hospitalario o domiciliario.
La mayoría de los exitus
ocurren en las primeras 72 horas del accidente por lesión
del tronco, hemorragias o lesiones cerebrales (2,7).
A pesar de la frecuencia del traumatismo craneal
encefálico leve, el cuidado y asistencia de estos pacientes
sigue planteando un desafío a los médicos que se
desempeñan en los servicios de emergencias (3).
El traumatismo craneal encefálico es una de las causas
más frecuentes de las consultas médicas de urgencia
y una de las principales causas de muerte y discapacidad
en los niños de los EE.UU. Por año se producen
en este país aproximadamente 100.000 a 200.000 casos
de traumatismo craneal encefálico en pacientes en edad
pediátrica con una tasa de 193 a 367 cada 100.000, de
los cuales la mayoría corresponde a traumatismo craneal
encefálico leve (2,4-6,8).
La incidencia tiene un pico en la infancia temprana
relacionada con accidentes en el hogar y otro en la
adolescencia media a tardía relacionado con accidentes
vehiculares (4,6).
Los accidentes en la vía pública no sólo son importante
por su incidencia y por la frecuencia en que
figuran como causa traumatismo craneal encefálico,
sino también por que las lesiones que producen incurren
en mayor morbilidad y letalidad y por ser susceptibles
de prevenir con campanas de control de transito
y educación de conductores, escolares y padres. En
cuanto a los accidentes del hogar también son susceptibles
de evitar con medidas simples de educación,
control y protección contra riesgos en el hogar afectado;
el maltrato debe considerarse como una posibilidad
cuando el mecanismo del trauma parece poco
preciso, afectan a lactantes o existen otras lesiones
asociadas como fracturas de extremidades o hemorragia
retinas por ejemplo(9).
Para la atención del traumatismo craneal encefálico
grave se cuenta con eficientes medios de diagnóstico
y salas de unidad de terapia intensiva, con personal y
equipo calificado. Sin embargo en el traumatismo craneal
encefálico leve; aparentemente banal, debe basarse
casi exclusivamente en el examen clínico, por lo tanto
este debe ser repetido y completo(10).
El traumatismo craneal encefálico leve se puede
asociar con pérdida temporal de la conciencia, convulsiones
inmediatamente después de la lesión, vómitos,
cefalea o letargo y puede también tener secuelas a largo
plazo. Por ese motivo es importante evaluar exhaustivamente
y apropiadamente al niño (6).
Muchos factores como la edad del paciente, el mecanismo
y la gravedad de la lesión, la existencia de signos
y síntomas, y la disponibilidad de consultas con radiólogos
y neurólogos, influyen sobre la evaluación. El
niño con síntomas persistentes o importantes después de
un traumatismo craneal encefálico leve requiere una tomografía
axial computarizada, porque hay mayor riesgo
de lesión endocraneal. Estos niños deben ser hospitalizados
en una institución que cuente con la posibilidad
de efectuar interconsultas radiológicas y neurológicas
adecuadas, y un quirófano porque es posible que sea
necesaria una intervención quirúrgica. El umbral para
hospitalizar a estos niños depende tanto de la edad del
paciente como de la capacidad de los padres de comprender
la necesidad de una observación estricta (6).
El niño con enfermedad crónica de base, que padece
un traumatismo craneal encefálico leve puede requerir
control más estricto. El que tiene trastornos importantes
madurativos, como de la comunicación puede
estar imposibilitado de describir los síntomas a las personas
que lo cuidan, por lo que se lo debe hospitalizar
para ser observado de cerca. Los niños con trastornos
convulsivos de base pueden tener mayor riesgo de tener
convulsiones, después de un traumatismo. Por es motivo,
se debe informar adecuadamente a los padres.
Los niños con trastornos hemorrágicos como hemofilia,
requieren hospitalización y reposición de factores
de coagulación, aún después de traumatismos leves,
por el mayor riesgo de hemorragia endocraneal (6).
La radiografía de cráneo tiene bajo valor predictivo
en las complicaciones neurológicas, por lo tanto no hay
que consumir un valioso tiempo en este estudio. Están
indicado en casos de pacientes menores de un año,
lesión penetrante, hundimiento de cráneo, perdida de
líquido cefalorraquídeo, signos focales, signo de Battle,
presencia de válvulas de derivación ventricular (11,12).
La tomografía axial computarizada (TAC) es el método
de elección por la información que proporciona en
la valoración del paciente con traumatismo craneal encefálico.
Este estudio nos permite poder examinar el cráneo
óseo con más precisión y detalle que la radiografía convencional,
tiene la capacidad de diferenciar de lo que es
parénquima, sangrado extra o intra cerebrales y posibilidad
de delimitar los efectos del traumatismo sobre el cerebro
en términos de comprensión y desplazamiento de
estructuras. Sus inconvenientes incluyen que la mayoría
de las veces hay necesidad de sedación y/o anestesia del
niño, lo que puede determinar síntomas, como somnolencia
y vómitos post anestesia que pueden ser confundidos
con los síntomas propios del TCE, a estos se suma el
elevado costo de este estudio en nuestro medio (11,12).
La resonancia magnética nuclear posee mejor resolución
de imágenes a las 6 a 8 semanas del TCE, esmás sensible a presencia de contusiones hemorrágicas
y otras lesiones no hemorrágicas como la perdida de
sustancia blanca, no es de elección su uso inmediato
post TCE (11,12)
OBJETIVOS
Valorar la incidencia de lesiones observadas por
TAC en las primeras 24 horas de TCE leve.
MATERIAL Y MÉTODO
Descripción retrospectiva de 115 historias clínicas,
de pacientes en edad pediátrica con TCE leve, internados
en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social,
Sala de Neurología Infantil, entre septiembre de 2001 a
setiembre de 2004 quienes fueron sometidos a evaluación
por TAC dentro de las 24 horas de internación.
Se incluyeron en el análisis: edad, sexo, procedencia,
escala de coma de Glasgow, índice de trauma
pediátrico, clasificación de lesiones según TAC y conducta
quirúrgica.
RESULTADOS
En el periodo señalado de hospitalización 115 pacientes
con diagnostico de TCE leve que se estudiaron
con tomografía axial computarizada dentro de las 24
horas del trauma. Las edades variaron entre 39 días a
16 años, de los cuales correspondieron a escolares 44%
(50), preescolares y lactantes 23% (27) respectivamente;
y adolescentes 10% (11). (Fig. 1)
El 69% (79) de los TCE leve correspondieron a
pacientes del sexo masculino y 31% (36) al del sexo
femenino. En cuanto a la procedencia de los pacientes
corresponden al área de capital (Asunción, área
metropolitana) 22% (25) y del interior 78%(90). Se
clasificaron a los pacientes con el índice de trauma
pediátrico (ITP), correspondiendo el 97%(112) de los
mismos a valores de ITP por encima de 9/12 y 3%(3)
a ITP entre 7 a 8/12 (Fig. 2). De 115 tomografías realizadas
fueron normales 72% (84); anormales 28%
(33), de los cuales correspondieron en orden de frecuencia
a hemorragias epidurales 8,6%(10), fractura
con hundimiento 6,9%(8), edema difuso 5,2%(6), hemorragia
parenquimatosa 2,6(3), fractura de base de
cráneo 2,6(3), hemorragia subdural 1,7%(2), fractura
con hundimiento 0,8%(1) (Fig. 3). Se tomaron conductas
quirúrgicas en el 1,7% que corresponden a 2
pacientes del total de 115.
DISCUSIÓN
En el periodo que va de septiembre del 2001 a setiembre
del 2004, se hospitalizaron en la Sala de Neu-

Figura 1: Clasificación según edad, ordenado por
freciencia


ropediatria del Hospital Central del IPS un total de 115
pacientes, con TCE leve, con tomografías craneales
dentro de las 24 horas del TCE y de la hospitalización.
La edad con mayor número de casos correspondió a
la escolar seguida por la preescolar y lactantes, estos
datos difieren con algunos autores que mencionan una
mayor incidencia en la infancia temprana y la adolescencia,
mientras que otros autores describen la misma
incidencia que esta casuística (4,9).
Los TCE leve, predominan en la mayoría de las hospitalizaciones
por traumatismos craneoencefálicos (5).
En relación al sexo se ha encontrado un predominio
en el sexo masculino, esto coincide con varias literaturas
(4,5,9)
Los pacientes del interior del país fueron los más
afectados en esta casuística, lo cual puede explicarse
porque las familias a quienes el servicio presta atención
en su gran mayoría son obreros de fábrica, empresas,
o estancias con asiento en los diversos departamentos
del país.
Para la evaluación de la gravedad del TCE leve,
además de la escala de Glasgow se utilizo el índice de
trauma pediátrico, escala internacionalmente aceptada,
que predice la mortalidad y la sobrevida en los traumas.
En esta serie un número significativo de pacientes con
TCE leve fueron categorizados con puntajes altos (9-
12/12) que tiene una nula mortalidad (13,14).
En relación al tipo de lesión observada en la TAC,
los autores coinciden que la mayoría de los pacientes
con TCE leve no evidencian lesiones por este método
tal como fue el hallazgo en esta casuística (3,9,11).
La cirugía de urgencia se necesito realizar solamente
en dos casos y esto coincide con las literaturas
que señalan que las cirugías de urgencia son raras en
los TCE leves (15,16).
CONCLUSIONES
El TCE leve, en esta casuística se observó predominantemente
en el sexo masculino, en el grupo de edad
escolar y en pacientes que proceden del interior.
El pronóstico global en base al índice del trauma
pediátrico fue mayoritariamente bueno es decir con
mortalidad nula.
La TAC realizada dentro de las 24 horas del ingreso,
en un alto porcentaje no evidenció lesiones y el examen
clínico también fue normal en estos casos.
La clínica y el examen neurológico fueron anormales
en todos los casos que presentaron lesiones en
la TAC y con mayor relevancia en los dos únicos casos
que requirieron cirugía, por lo que se considero que en
el TCE leve el examen clínico y neurológico completo
realizado en forma repetitiva dentro de las primeras
24 horas de internación, ofrece elementos de valor para
solicitar una TAC con oportunidad y con mejor criterio
además el análisis costo-beneficios de la indicación de
TAC en todos los pacientes con TEC leve y examen
neurológico normal pueden ayudar a optimizar mejor
este recurso.
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