Halo Nevo y Vitiligo: a propósito de un caso
Halo Nevus and Vitiligo: a case report
Prof. Dr. Arnaldo B. Aldama C., Dra. Victoria Rivelli, Dra. Graciela Gorostiaga,
Dra. Liz Domínguez, Dra. Olga Aldama, Dra. Gloria Mendoza
Resumen
Se presenta el caso de un niño con lesiones névicas adquiridas
en la espalda que desarrollaron llamativas areolas
acrómicas y posteriormente manchas acrómicas en la rodilla.
Se plantean los diagnósticos de: Nevo Melanocítico con fenómeno
del Halo (Halo nevo), confirmado por histopatología,
asociado a Vitiligo. Se discuten los mecanismos patogénicos,
diagnósticos diferenciales y el manejo de estos casos.
Palabras claves: Nevo pigmentado, niño – Vitiligo
Abstrac
We present the case of a child with acquired nevus lesions
on the back that developed notable depigmented areolas, and
subsequently, depigmented macules on the knee. Diagnoses
of melanocytic nevus with incidence of halo phenomena (halo
nevus) was proposed, and confirmed by histopathology, associated
with vitiligo. The pathogenic mechanisms, differential
diagnosis, and management of these cases is discussed.
Key words: Nevus Pigmented, Vitiligo, child.
Introducción
Los nevos son motivo frecuente de consulta, especialmente
cuando sufren algún cambio en su aspecto
clínico. Uno de esos cambios es la aparición de un halo
blanco alrededor de una lesión névica preexistente. Es
el denominado halo nevo o nevo de Sutton y hasta un
30% de los pacientes puede desarrollar vitiligo (1-3).
Se presenta el caso de un niño con halo nevo y posterior
desarrollo de vitiligo.
Caso clínico:
Escolar de 10 años de edad de sexo masculino procedente
de la ciudad de Nueva Italia (Paraguay). Remitido
al Servicio de Dermatología por el pediatra debidoa las lesiones de la piel.
6 meses antes: Aparición de manchas blancas alrededor
de dos lunares preexistentes en la espalda. Los
lunares aparecieron varios años antes pero no eran congénitos.
3 meses antes: aparecen manchas blancas en la rodilla
izquierda sin lesión previa en dicha sede.
Al examen físico:
1) Pápula de 5 mm. de color marrón con puntos
negros en la superficie, rodeada de un halo blanquecino
de 3 mm. de forma regular en región
escapular. (Fig. 1)
2) Mácula de 4 mm. de color marrón de bordes
irregulares con halo acrómico cercana a la lesión
anterior.

Figura 1: Pápula de 5 mm. de color marrón con puntos
negros en la superficie, rodeada de un halo blanquecino
de 3 mm. de forma regular en región escapular.

Figura 2: Máculas acrómicas en región anterior de
rodilla izquierda.

Figura 3: Máculas con repigmentación luego del tratamiento
con fenilalanina tópica.
3) Máculas acrómicas en número de 3 en región anterior
de rodilla izq. (Fig. 2)
4) Máculas hipocrómicas en rostro.
Se plantean los siguientes diagnósticos:
- Nevo melanocítico adquirido con fenómeno de
halo.
- Vitiligo
- Pitiriasis alba.
Se decide realizar exéresis de la lesión número 1
y el estudio histopatológico confirma el diagnóstico
de nevus melanocítico de tipo compuesto (nevo de la
unión más nevo celular intradérmico) con el fenómeno
del halo agregado. No se observan atipias. El diagnóstico
final es nevo halo.
Comentarios:
El halo nevo, nevo halo, nevo de Sutton, vitiligo
perinevoide, leucodermia centrífuga adquirida, entre
otros sinónimos, es una lesión pigmentada rodeada de
un anillo sin pigmento (1,2).
Puede presentarse como lesión única, escasas (como
en este caso con solo 2 lesiones) o múltiples (hasta en un
50% de los casos) y de aparición simultánea o sucesiva
(2,3). Predomina en la espalda y en pacientes jóvenes (2).
La lesión inicial suele ser como en el caso en discusión, un
nevo melanocítico adquirido (principalmente de la unión)
pero hay relatos que lo asocian a nevo melanocítico congénito,
nevo azul, nevo de Spitz, nevo verrucoso, mancha
mongólica, neurofibroma, punto rubí, etc (2,4). En losúltimos casos citados se prefiere el nombre de fenómeno
halo.
En cuanto a la patogenia, la lesión névica inicial determinaría
un cambio inmunológico con la producción
de anticuerpos contra antígenos no conocidos presentes
en las células névicas y en los melanocitos. Pero la inmunidad
celular con los linfocitos T CD8 sería la principal
responsable de la apoptosis de las mencionadas células.
Los melanocitos próximos son los afectados aunque a veces
también los alejados explicando el vitiligo asociado
hasta en un 30% de los pacientes. Esta respuesta inmune
se mantendría hasta eliminar totalmente el elemento antigénico
que la gatilló, es decir la lesión névica (1,2,5).
Los cambios inmunológicos se traducen por la aparición
de la mácula acrómica en torno a la lesión inicial.
Esto es seguido por la hipocromía y desaparición de
la lesión central. La 3° etapa es la repigmentación en
grado y periodo variables de la periferia al centro. Sin
embargo, en ocasiones persiste la lesión inicial o la mácula
acrónica (2,3,5,6).
El Melanoma Maligno es el más importante diagnóstico
diferencial. Para ello es orientadora la característica
del halo: simétrico y regular en el nevo, irregular
y asimétrico en el melanoma. Importan también
las características de la lesión pigmentada, que debe ser
evaluada de acuerdo a la regla del ABCD (asimetría,
bordes, color, diámetro) pero la anatomía patológica es
decisiva para el diagnóstico final (1,2,5).
Otro diagnóstico diferencial es el Nevo de Meyerson,
que presenta un halo eritematoso descamativo e
histológicamente es una dermatitis espongiótica sin
pérdida de melanocitos (1).
El nevo acrómico también debe ser diferenciado
pero éstos son generalmente congénitos, segmentarios
y unilaterales (1,2,5).
En cuanto al manejo, se debe realizar una completa
exploración mucocutánea en busca de lesiones atípicas
que deberán ser extirpadas y analizadas histológicamente
(2).
Las lesiones típicas deben ser controladas periódicamente
y si hubieran dudas, tratadas como las atípicas.
La fotoprotección es importante en el control de estos
pacientes (2).
Según algunos autores, debe extirparse el nevo que
desencadenó el fenómeno autoinmune (7).
En este caso en particular, se decidió la exéresis
y el estudio histológico de la lesión donde se inició
el fenómeno de acromía (lesión número 1), el control
periódico, incluso fotográfico de la otra lesión (lesión
número 2). Se indicó fenilalanina tópica para el Vitiligo
con aceptable repigmentación 6 meses después de iniciada
la terapéutica. (Fig. 3)
Las lesiones típicas deben ser controladas periódicamente
y si hubieran dudas, tratadas como las atípicas.
La fotoprotección es importante en el control de estos
pacientes (2).
Según algunos autores, debe extirparse el nevo que
desencadenó el fenómeno autoinmune (7).
En este caso en particular, se decidió la exéresis
y el estudio histológico de la lesión donde se inició
el fenómeno de acromía (lesión número 1), el control
periódico, incluso fotográfico de la otra lesión (lesión
número 2). Se indicó fenilalanina tópica para el Vitiligo
con aceptable repigmentación 6 meses después de iniciada
la terapéutica. (Fig. 3)
Referencias
1. Elder D, Elenitsas R. Lesiones pigmentadas benignas
y melanoma maligno. En: Elder D, Elenitsas R,
Jaworsky C, Johnson B. Lever. Histopatología de la
piel. 8° ed. Bogotá: Intermédica; 1999.p.549–94.
2. Merino D, Rodriguez A, Gómez O, Sagrince Y. Halo
Nevo. Rev Chilena Dermatol. 2005; 21(2):138–
42.
3. Frank SB. The Halo nevus. Arch Dermatol.
1964;89:367–73.
4. Vanaclocha S, Sopena J, Ganso R. Tumores pigmentarios.
En: Iglesias Diaz, Guerra Tapia A, Ortiz
Romero PL. Tratado de Dermatología. 2° ed.Madrid: Mc Graw – Hill – Interamericana; 2004.
p.637– 57.
5. Rhodes. Neoplasias: neoplasias benignas, hiperplasias
y displasias de los melanocitos. En: Fitzpatrick
TB, Eisen AZ, Wolff K, Freedberg IM, Austen KF.
Dermatología. 4° ed. Buenos Aires: Panamericana;
1997.p.1045–1128.
6. Itin PH. Acquired leukoderma in Congenital Pigmented
Nevus Associated with Vitiligo – Like Depigmentation.
Pediatric Dermatology. 2002;19(1):73–
75.
7. Gatti CF, Cabrera HN. Nevos. En: Dermatología.
Buenos Aires: El Ateneo; 2003.p.363–73.