Malformaciones congénitas asociadas
a agrotóxicos
Congenital Malformations Associated with
Toxic Agricultural Chemicals
Benítez-Leite S1, Macchi1 ML, Acosta M2.
RESUMEN
Introducción: La exposición a plaguicidas es un riesgo
reconocido para la salud humana. Se describe la relación entre
la exposición de los padres y malformaciones congénitas en el
neonato. Objetivo: Estudiar la asociación entre la exposición
a pesticidas y malformaciones congénitas en neonatos nacidos
en el Hospital Regional de Encarnación, Itapúa- Paraguay.
Material y Método: Estudio prospectivo de casos y controles
de marzo/2006 a febrero/2007. Se consideró caso a todo
neonato con malformación congénita, y control a todo niño
sano del mismo sexo que naciera inmediatamente después.
No se incluyeron los nacimientos ocurridos fuera del hospital.
Se consideró exposición a cualquier contacto con agroquímicos,
así como a otros factores de riesgo conocidos para
malformación congénita. Resultados: Se analizaron 52 casos
y 87 controles. El promedio de nacimientos por mes fue de
216. Los factores de riesgo asociados significativamente fueron:
vivir cerca de campos fumigados (OR 2.46 IC95%1.09-
5.57,p<0,02), vivienda ubicada a < 1Km (OR=2,66 IC 95%
1,19 – 5,97), p<0,008),almacenamiento de plaguicidas en
el hogar (OR 15,35 IC95%1.96-701,63 p<0.003), contacto
en forma directa o accidental con plaguicidas(OR3.19
IC95%0,97-11.4, p<0.04), antecedente de malformación en
la familia(OR 6,81 IC5% 1.94-30,56, p<0.001). Los demás
factores de riesgo conocidos para malformaciones no tuvieron
significancia estadística.
Conclusión: Los resultados
muestran una asociación entre exposición a pesticidas y malformaciones
congénitas. Se requiere de estudios futuros para
confirmar estos hallazgos.
Palabras claves: Malformaciones congénitas, agrotóxicos,
exposición a plaguicidas.
ABSTRACT
Introduction: Exposure to pesticides is a known risk for
human health. This paper describes the relationship between
parental exposure and congenital malformations in the newborn.
Objective: To study the association between exposure
to pesticides and congenital malformations in neonates born
in the Regional Hospital of Encarnacion, in the Department
of Itapua, Paraguay. Materials and Methods: A prospective
case-controlled study carried out from March 2006 to February
2007. Cases included all newborns with congenital malformations,
and controls were all healthy children of the same
sex born immediately thereafter. Births outside the hospital
were not counted. Exposure was considered to be any contact
with agricultural chemicals, in addition to other known risk
factors for congenital defects. Results: A total of 52 cases
and 87 controls were analyzed. The average number of births
each month was 216. The significantly associated risk factors
were: living near treated fields (OR 2.46, CI 95% 1.09-5.57,
p<0.02), dwelling located less than 1 Km. (OR 2.66, CI 95%;
1.19-5.97, p<0.008), storage of pesticides in the home (OR
15.35, CI 95%, 1.96-701.63), p<0.03), direct or accidental
contact with pesticides (OR 3.19, CI 95%, 0.97-11.4, p<0.04),
and family history of malformation (OR 6.81, CI 5%, 1.94-
30.56, p<0.001). Other known risk factors for malformations
did not show statistical significance.
Conclusion: The results
show an association between exposure to pesticides and congenital
malformations. Further studies are required to confirm
these findings.
Key words: congenital malformations, agricultural chemicals,
pesticide exposure.
1. Cátedra de Pediatría. Centro Materno Infantil (CMI). Facultad de Ciencias Médicas. UNA-Paraguay.
2. Hospital Regional de Encarnación – Paraguay.
Solicitud de sobretiros: rcorvalan@click.com.py
Esta investigación se realizó en el marco de la convocatoria 2006 para proyectos de investigación de la Dirección
General de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de la Universidad Nacional de Asunción.
INTRODUCCIÓN
En condiciones normales, una alta proporción de la
población de todas las especies, incluyendo la humana,
tiene riesgo considerable de sufrir alteraciones reproductivas
o del desarrollo, las que pueden manifestarse a
través de condiciones variadas como infertilidad, aborto,
malformaciones físicas o deficiencias funcionales
a nivel neurológico, endocrino o inmune. En el caso
específico de los defectos congénitos (malformaciones
físicas o deficiencias funcionales), se ha estimado que
47% ocurre por causas desconocidas, 25% son genéticos,
25% son multifactoriales (es decir una combinación
de factores genéticos y ambientales) y 3% son
causados por agentes físicos, químicos o biológicos(1)
La causa de la mayoría de las malformaciones humanas
es desconocida. Una proporción significativa de
ellas probablemente tenga un importante componente
genético. Las malformaciones con riesgo aumentado
de recurrencia como labio y paladar hendido, anencefalia,
espina bífida, ciertas cardiopatías congénitas,
estenosis pilórica, hernia inguinal, equinovarus, dislocación
congénita de la cadera, entran en la categoría
de enfermedades multifactoriales, así como en la de
enfermedades hereditarias poligénicas. La hipótesis
multifactorial postula un continuum de características
genéticas modulado por factores intrínsecos y extrínsecos
(ambientales). Pueden ocurrir errores espontáneos
en el desarrollo; algunas de las malformaciones suceden
sin anomalías aparentes del genoma o influencia
del ambiente. Un significativo porcentaje de defectos
es atribuido a errores en el proceso del desarrollo similar
al concepto de mutación espontánea. Se estima
que la mayoría de las concepciones se pierden antes de
término, muchas dentro de las tres primeras semanas de
desarrollo. La OMS estima que 15% de todos los embarazos
clínicamente reconocidos terminan en un aborto
espontáneo, 50 - 60% de los cuales son atribuibles a
anormalidades cromosómicas. Finalmente 3 - 6% de la
descendencia son malformados, los cuales representan
el riesgo del mal desarrollo humano (2)
Las anomalías congénitas afectan al 3-5% de todos
los nacimientos. Casi 3% de todos los recién nacidos
tienen una anomalía congénita que requiere atención
médica. Un tercio de estos defectos pone en peligro
la vida. Por ello la prevención de las malformaciones
congénitas es un objetivo de considerable valor, y la
investigación de factores de riesgo adquiere particular
significado. Sin embargo, hasta ahora, solamente un limitado
número de factores ha sido identificado como
teratógeno humano definitivo. Algunos son considerados
probable causa de anomalías congénitas, aunque
la evidencia no es concluyente y, para un gran número
de agentes ambientales y ocupacionales hay sugestiva pero no consistente evidencia de su potencial teratogénico
en humanos (3)
Los factores de riesgo conocidos incluyen trastornos
cromosómicos, mutaciones genéticas simples, historia
familiar de defectos al nacer, alcohol, algunos medicamentos,
infecciones, tabaco, diabetes, carencia de vitaminas
esenciales (ácido fólico).
Aunque estudios toxicológicos
en animales proporcionan evidencias que altas
dosis de algunos pesticidas pueden alterar la función reproductiva
y producir defectos al nacer, pocos estudios
epidemiológicos han ligado la exposición a pesticidas
específicos con toxicidad reproductiva en humanos (4)
Los plaguicidas son sustancias químicas destinadas
a prevenir, destruir o controlar las plagas. Se ha afirmado
que ningún otro grupo de productos conocidos por
su toxicidad son utilizados tan ampliamente. La Organización
Mundial de la Salud estima que cada año se
producen en el mundo alrededor de un millón de intoxicaciones
agudas por exposición a plaguicidas, con una
letalidad entre el 0,4 y el 1,9%. La exposición laboral
se encontraría detrás del 70% de estos casos mortales.
Por otra parte, la exposición mantenida a bajas dosis
de plaguicidas se ha relacionado con una variedad de
trastornos a medio y largo plazo, incluyendo diferentes
tipos de cáncer, alteraciones de la reproducción y alteraciones
del sistema nervioso, entre otros problemas (5)
El uso de sustancias agroquímicas es una práctica
ampliamente generalizada en todo el mundo.
El término
pesticida, agrupa a un conjunto de compuestos
con características químicas y actividades biológicas
heterogéneas. Según su actividad, estos compuestos se
clasifican en herbicidas, insecticidas, molusquicidas,
fungicidas y rodenticidas, y por tanto, son útiles no
sólo en la industria agrícola, donde se los emplea para
proteger cultivos y aumentar rendimientos de cosechas,
sino también a nivel doméstico, donde se los usa con
frecuencia para eliminar insectos o roedores(1)
En años recientes, pocos aspectos ambientales han
despertado el interés del público como los pesticidas,
especialmente en relación con la salud de los niños. A
pesar de muchos estudios publicados sobre los pesticidas
y la salud humana, permanecen profundas controversias
al respecto. Para entender este tema, es útil
mirar la historia del uso de los pesticidas. Algunos pesticidas
en uso fueron desarrollados durante la segunda
guerra mundial para ser utilizados en los combates. Los
insecticidas organofosforados fueron creados como gases
neurológicos y los fenoxiherbicidas para destruir
la producción de arroz de los japoneses; posteriormente
fueron utilizados como un componente del agente
naranja para desforestar grandes áreas de la jungla en
combate. Después de la segunda guerra mundial estos
químicos fueron utilizados como pesticidas en la producción
agrícola, para fumigación ambiental para la erradicación de mosquitos, y como uso particular en casas
y jardines.
Durante 1960 y 1970 epidemiólogos en
EE.UU notaron un aumento en la incidencia de linfoma
no Hodgkin, claramente agrupados en áreas agrícolas y
paralelo al aumento del uso de pesticidas; algunos epidemiólogos
teorizaron que habría una relación de causa
efecto. El revolucionario libro de Rachel Carson, “Silent
Spring”, publicado por primera vez en 1962, inició
el lento proceso de concienciación política y pública
sobre los peligros para la vida salvaje, humana y el ecosistema
por el uso de los pesticidas. Este proceso continuó
con “Our Stolen Future” cuyo prólogo fue escrito
por Al Gore, como la secuela de Silent Spring, el cual
documentó los efectos sobre la salud de la disrupción
endocrina producida por químicos.
esde entonces han
habido cientos de estudios científicos en todos los continentes
para determinar si existe relación entre el uso
de pesticidas y problemas de salud humanos (6)
Algunas sustancias químicas tienen capacidad para
interferir en el funcionamiento del sistema endocrino,
en el mecanismo de acción de las hormonas, y son llamados
desreguladores o disruptores endocrinos. Las
alteraciones causadas por los disruptores endocrinos
pueden ser temporales o permanentes, pudiendo causar:
anomalías reproductivas (disfunción gonadal morfológica
y funcional, por ejemplo: infertilidad y disminución
de la libido) y malformaciones congénitas (desarrollo
intrauterino embriológico y fetal, alterados) (7).
Los resultados obtenidos en diferentes estudios
acerca de la relación entre resultados reproductivos adversos
y ocupación parental en la agricultura no son
consistentes. Mientras algunos estudios muestran que
los hijos de agricultores tienen una mayor frecuencia
de muerte fetal y/o mortalidad perinatal que los hijos de
los no agricultores, probablemente debido a exposición
a pesticidas, otros estudios no han hallado diferencias,
ni han encontrado evidencias convincentes respecto a
que la muerte perinatal esté asociada con el uso de pesticidas.
Una posible explicación para estos resultados
inconsistentes sería que la causa principal de muerte
fetal sea diferente de un lugar a otro. Se ha observado
que la descendencia de los agricultores tiene un mayor
riesgo de anomalías congénitas. Mientras que las anomalías
congénitas en la mitad de 1990 representaron
alrededor del 20% de las muertes fetales durante el primer
año de vida en algunos países, en otros, el porcentaje
fue de casi el 40%(8)
Desde 1992 ha habido un gran número de estudios
examinando la asociación entre pesticidas y malformaciones
congénitas en USA, España, América Latina,
Noruega, Finlandia, Dinamarca, Filipinas y Canadá.
Una variedad de diseños de investigación fue empleado
incluyendo: caso-control, retrospectivo de cohorte, de
corte transversal, y ecológicos. La exposición a pesticidas
fue medido indirectamente a través de documentos
de trabajo, cuestionarios, datos de censos, base de datos,
y lugar de residencia: industrial, agrícola o urbana.
Unos pocos estudios utilizaron revisión higienista industrial,
o una estimación experta de la exposición en
un intento de representar con mayor seguridad los datos
de la exposición (6)
El Paraguay presenta actualmente un gran desarrollo
de la agricultura industrializada con una expansión
del cultivo de soja.
En el departamento de Itapúa, la
estimación de superficie sembrada de soja ocupa el
segundo lugar, comparado con otros departamentos y
abarcó aproximadamente 465.014 hectáreas durante la
zafra del 2005 y 2006 con el consecuente uso masivo e
intensivo de plaguicidas (9).
Más de 24 millones de litros de agrotóxicos al año
están siendo empleados en cultivos de soja en Paraguay,
motivo por el cual, desde el 2003 pasó a formar parte de
la lista de “países preocupantes” para el Fondo de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO) (10).
Esta situación, ha generado la necesidad de estudiar
los efectos de los pesticidas sobre la salud reproductiva
de la población en edad fértil de la zona de Itapúa.
OBJETIVOS
General:
Determinar la asociación entre exposición a plaguicidas
durante el primer trimestre de gestación y
malformaciones congénitas en neonatos del Hospital
Regional de Encarnación
Específicos:
1) Determinar la asociación entre la exposición a
plaguicidas y el riesgo de malformación congénita.
2) Determinar la asociación con otros factores de
riesgo conocidos para malformación congénita:
medicamentos, fiebre, exantemas, radiación, y
antecedentes familiares y obstétricos.
3) Describir las características demográficas, en
relación a la procedencia de las parturientas del
Hospital Regional de Encarnación.
4) Determinar la prevalencia de malformaciones
congénitas en el Hospital Regional de Encarnación.
MATERIAL Y MÉTODO
Es un estudio prospectivo de caso-control.
Esta investigación se aplicó en el Hospital Regional
de Encarnación y se inició a partir del 28 de marzo
del año 2006 hasta el 28 de febrero de 2007.
Se consideró malformación a toda alteración morfológica,
clínicamente diagnosticable con aceptable
grado de certeza. La clasificación de las anomalías
congénitas se tomó de la descripción de las malformaciones
del Estudio Colaborativo Latinoamericano de
Malformaciones Congénitas (ECLAMC).
Se investigaron dos poblaciones de datos para obtener
estadísticas y averiguar todas las características
de los factores de riesgo; por cada niño con defectos
congénitos (caso) se estudió el otro niño sano del mismo
sexo y edad (control)
Para cada paciente malformado se diligenció la
ficha de caso y la ficha para su respectivo control exceptuando
los mortinatos malformados a los cuales solamente
se les llenó la ficha de caso.
Se identificó como caso a todo niño nacido en el
hospital que presente una malformación congénita mayor
o menor, diagnosticada previamente por un médico.
Los controles fueron los 2 (dos) siguientes del mismo
sexo que nacieron inmediatamente luego del caso y
sin las deformidades congénitas. En algunas ocasiones
por cada caso se incluyó un solo control. Esta situación
se vió sobre todo en los neonatos malformados nacidos
los fines de semana y el médico de guardia sólo registró
un control.
El muestreo es no probabilístico para los casos y
aleatorio simple para los controles.
Criterio de inclusión (caso): todo recién nacido
con diagnóstico de malformación congénita única o
múltiple.
Criterio de exclusión (caso): todo mortinato menor
a 500 gr. y todo recién nacido que no posea ninguna
malformación congénita.
Criterio de inclusión (control): todo recién nacido,
del mismo sexo nacido inmediatamente luego del
caso y sin ninguna malformación congénita
Criterio de exclusión (control): todo recién nacido
que hubiere nacido inmediatamente luego del caso y
que no sea del mismo sexo.
Previo consentimiento informado, se aplicó un
cuestionario estructurado (previamente validado) a las
madres de los niños de ambos grupos, con entrevistadores
adiestrados en la técnica de la entrevista, ( médicos
internos y en ocasiones una licenciada en enfermería)
para identificar formas de contacto con pesticidas e interrogatorio
sobre factores de riesgo conocidos de malformaciones
congénitas, tales como el uso de medicamentos
(antibióticos, analgésicos, anticonvulsivantes,
antieméticos), enfermedad durante el embarazo (fiebre
elevada, exantema), toxicomanías, genopatías, amenaza
de abortos, antecedentes de hijos malformados y
diabetes mellitus.
Se utilizó estadística descriptiva para determinar
frecuencias simples, absolutas y relativas de las malformaciones
y su distribución. Para identificar la asociación
de variables se aplicó “Ji” cuadrado (chi2), calculando
la fuerza de asociación mediante el cálculo del
OR, (Odds Ratio) y su intervalo de confianza del 95%.
Se consideró significancia estadística cuando p < 0.05.
Se definió exposición como cualquier contacto
(inhalación, ingestión, contacto por piel y mucosas)
con productos agroquímicos utilizados en la región
para el control de plagas en la siembra.
Se establecieron
convencionalmente nueve formas de exposición a
plaguicidas: 1) Contacto directo accidental 2) Ausencia
de equipo de protección durante la aplicación 3)
Almacenamiento en la casa o habitación 4) Presencia
en campos fumigados 5) Comer en campos fumigados,
6) Utilizar envases vacíos de contenedores para agua
de consumo, 7) Convivencia con cónyuge trabajador
en campos fumigados, 8) Lavar ropa contaminada y 9)
Vivir cerca de campos fumigados.
En el apartado de resultados, se presentan las frecuencias,
tal como se llenaron las fichas. Algunas variables
no fueron registradas en el 100% por ello las (n)
muestran diferencias en el número total.
Los datos fueron almacenados en una base de datos
informatizada (EpiInfo 6.0)
RESULTADOS
Se analizaron 139 fichas de recién nacidos 52 casos
y 87 controles.
El número total de nacimientos vivos fue 2414. El
número total de malformados fue 52, dando una prevalencia
global de 2,2%. El total de mortinatos fue 34, de
los cuales 2 presentaron malformaciones múltiples, en
los demás no se describió malformación visible.
El promedio
de nacimientos por mes fue 216. La frecuencia
de malformados por mes se observa en la Fig. 1.
El 55% (77/139) de las fichas analizadas procedieron
del área urbana de Encarnación, de las cuales
34%(26/77) fueron malformados y constituyen el 50%
(26/52) del total de las malformaciones analizadas. El
resto de las malformaciones están distribuidas en los
diferentes distritos de la zona de Itapúa.
La edad promedio de las madres con hijos malformados
fue de 25 años (rango 12-45 años). Las madres
con 30 años o menos constituyeron el 80% de la población
total y de este grupo el 78% (40/51) tuvieron
hijos con malformaciones congénitas, y con similares
porcentajes en el grupo control (Fig. 2)
La principal actividad laboral fue la de ama de
casa 82% (112/137); 80%(40/50) para los casos y
82%.(72/87) para los controles. En el nivel de educación
el 66% (90/136) reveló entre 1 y 6 años de escolaridad
repartidas en 74%(37/50) y 61%(53/86) para los
casos y controles respectivamente.
Las diferentes malformaciones congénitas encontradas se observan en la Tabla 1.
En la Tabla 2 se describe la frecuencia de los diferentes
factores de riesgo obstétricos asociados con
malformaciones congénitas. Los referidos a erupciones
en piel durante el embarazo (12/139) (ver tabla 2) en el
25% (3/12) se presentaron durante el primer trimestre,
el 33,3% (4/12) y el 41,7% (5/12) durante el segundo
y tercer trimestre. En relación al uso de medicamentos
el 42,1% (16/38) refirió hierro y vitaminas, los demás
fueron paracetamol, antigripales, alfa metildopa, salbutamol
y en 2 casos refirieron el uso de citoteck.
Entre los antecedentes obstétricos al comparar los
casos con los controles, las variables que demostraron
asociación estadística y un mayor riesgo de tener hijos
con malformación fueron: antecedente de malformación
congénita en la familia y antecedente de flujo





vaginal durante la gestación. Ver Tablas 3 y 4.
En la Figura 5 y en la Tabla 5 se observan las frecuencias
y porcentajes entre los casos y controles en
relación a la exposición a plaguicidas.
En la Figura 6 se describen las distancias existentes
entre campos fumigados y vivienda. Se consideró
riesgo de exposición cuando la vivienda se encontraba
menos de 1 Km. de los campos fumigados.
Al comparar la exposición de plaguicidas entre los
casos y controles, vivir cerca de campos fumigados, vivir
a una distancia ‹1 km y almacenar agrotóxicos en la
casa o habitación constituyeron factores de riesgo para
malformaciones congénitas, con diferencias estadísticamente
significativas. Tabla 6 .



DISCUSIÓN
Los resultados de esta investigación mostraron una
débil asociación entre defectos al nacer y algunos tipos de
exposición materna a pesticidas (Tabla 6), con una prevalencia
global de malformaciones congénitas evidentes al
nacer de 2.2%. Llama la atención que durante el período
de investigación, además de los casos registrados, hubieron
32 nacidos muertos, sin malformaciones evidentes,
y que no han ingresado al protocolo de investigación ya
que sólo se consideró como caso a los mortinatos con
malformaciones. En esta investigación se incluyeron sólo
dos mortinatos con malformaciones múltiples.
Estudios publicados que investigaron la relación entre
exposición a pesticidas y muerte fetal sugieren que la
exposición a éstos puede estar asociada con mortinatalidad;
sin embargo muchos de ellos estuvieron plagados
de una pobre valoración de la exposición o los efectos de
la misma.
No obstante las investigaciones posiblemente
señalan una ventana de exposición crítica cuando los fetos
son más vulnerables a la exposición de tóxicos (6)
Pastore y col (11) demostraron una clara asociación
entre la exposición ocupacional a pesticidas, especialmente
durante los primeros meses de gestación, y mortinatalidad,
independiente de la causa, en California,
Estados Unidos. La exposición ocupacional a pesticidas,
durante los dos primeros meses de gestación, se
asoció positivamente con muerte fetal debido a anomalías
congénitas (OR= 2.4, CI 95% 1.0 a 5.9), durante el
primero y segundo trimestre con muerte fetal debido a
todas las causas de muerte (RR 1.3-1.4, 95% CI 1.0 a.7)
y muerte fetal debido a complicaciones de la placenta,
cordón y membranas (RR 1.6-1.7, 95% CI 1.1 a 2.3).
Este estudio analiza causas específicas de muerte y define
un tiempo de exposición.
Bell y col (12), examinaron la asociación entre muerte
fetal tardía debida a anomalías congénitas (73 casos,
611 controles) y la proximidad de la residencia materna a zonas de aplicación de pesticidas en 10 distritos
de California.
Demostraron un patrón consistente con
respecto al tiempo de exposición, el mayor riesgo para
muerte fetal debido a anomalías congénitas se encontró
en casos de exposición a pesticidas durante la tercera a
la octava semana de gestación.
La probabilidad aumentaba
cuando la exposición se daba en la misma cuadra
de la residencia materna
Los resultados del estudio de Regidor y col sugieren
que el trabajo agrícola paterno, en áreas donde los
pesticidas son utilizados masivamente, en España, aumenta
el riesgo de muerte fetal por defectos congénitos.
El riesgo también aumenta para los fetos concebidos
durante las épocas de uso máximo de pesticidas (8)
Al analizar la exposición de la madre a plaguicidas
como factor de riesgo para malformaciones congénitas,
vivir cerca de campos fumigados, vivir a menos
de 1Km, almacenar plaguicidas en la casa o habitación,
lavar ropa contaminada y el antecedente de contacto
directo o accidental mostró diferencias estadísticamente
significativas entre los casos y controles.
Así, vivir cerca de campos fumigados tuvo dos
veces más riesgo de tener hijos con malformaciones
que aquellas mujeres que no vivían cerca de campos
fumigados. También almacenar plaguicidas en la casa o
habitación, constituyó un factor de riesgo en el presente
trabajo.
Aunque es infrecuente que las mujeres estén
comprometidas en la aplicación o manipulación directa
de pesticidas, su exposición a estas sustancias en el
trabajo agrícola podría ser debido a su presencia en los
campos o al almacenamiento de pesticidas o equipos
utilizados para su aplicación, en sus casas (13)
Heeren et al (14) demostraron asociación estadísticamente
significativa entre defectos del nacimiento y
la exposición de la madre a ciertos tipos de químicos de
uso en agricultura.
Un modo de exposición fue el uso
de recipientes de plástico que contenían agroquímicos,
para almacenar el agua utilizada en el hogar, otro modofue el uso de químicos para el jardín. Los niños con
defectos al nacer tuvieron siete veces más posibilidades
de nacer de madres expuestas a químicos utilizados en
el jardín o sembradíos, comparados con aquellos nacidos
de madres que no refirieron exposición. (Odds
Ratio 7.18, 95% CI 3.99, 13.25). Se presentaron 6.5
veces más posibilidades de defectos en nacidos de
madres quienes usaron contenedores de plástico para
cargar agua, algunos de estos contenían previamente
pesticidas, (OR 6.5, 95% CI 2.2, 27.9).
Los resultados del estudio de García et al, agrega
evidencia a la ya existente sobre la asociación entre el
trabajo agrícola de la madre y malformaciones congénitas.
Las madres que desarrollaron actividades agrícolas
durante el mes antes de la concepción y el primer
trimestre de embarazo mostraron incremento en el riesgo
de defectos del sistema nervioso, fisura palatina, y
múltiples anomalías (3)
Kristensen y col (15) hallaron riesgo aumentado para
espina bífida e hidrocefalia ante la exposición paterna a
pesticidas en huertas e invernaderos. También hallaron
asociación entre exposición a pesticidas en graneros y
la presencia de defectos en la reducción de la cadera,
así como relación entre la exposición y criptorquidia e
hipospadia.
Rojas y col (16)., en un estudio prospectivo de casos
y controles investigaron la asociación entre la incidencia
de malformaciones congénitas (Hospital Regional
de Rancagua, Chile) y la exposición de los padres a
pesticidas (exposición ocupacional o por residir alrededor
de sembradíos fumigados).
En dos años hubo
un total de 453 nacidos con malformaciones congénitas
con una incidencia de 41.2 por mil, considerando solo
los nacidos vivos; el análisis pareado de casos y controles
mostró una asociación de malformaciones congénitas
con exposición materna a pesticidas, con fracción
atribuible de 54.4%.
Las madres involucradas en trabajos agrícolas durante
el periodo de riesgo agudo (ARP) experimentaron
un mayor riesgo de tener hijos anencefálicos:( OR = 4.58
(95% CI 1.05 to 19.96).
Los resultados de este estudio
soportan la hipótesis que los efectos de la exposición
materna a trabajos agrícolas se relacionan con el cierre
del tubo neural y sugieren que la exposición de los padres
a pesticidas en el período periconcepcional o antes
puede también incrementar el riesgo de tener un hijo
con anencefalia.
En el caso de las madres, la exposición
en el periodo periconcepcional constituye el riesgo más
importante así es que las mujeres que trabajan en tareas
agrícolas durante el periodo de riesgo agudo (tres meses
antes y un mes después de la última menstruación) tienen
cuatro veces más riesgo de tener un hijo anencefálico
que las mujeres no expuestas a tareas agrícolas.
Las
que trabajan en agricultura antes del periodo de riesgo
agudo, demuestran un riesgo mucho menor (13)
La investigación realizada en mujeres expuestas a
pesticidas en el estado de Nayarit, México mostró asociación
entre la exposición y malformaciones congénitas,
las madres expuestas tuvieron riesgo mayor de
tener un hijo con malformaciones (OR= 3.5, CI95%
2.05-6.34, p <0.05), con riesgo mayor para las madres
con exposición ocupacional (OR = 6.33, CI95% 2.95-
13.7, p < 0.0001) y en madres que viven cerca de áreas
sometidas a tratamiento con plaguicidas (OR = 3.47,
CI95% 1.91-6.33, p < 0.0001) (17)
Garry y col (18) han demostrado que los aplicadores
de agrotóxicos y la población general del Red Rider
Valley (región agrícola de Minnesota, EE.UU) tienen
la mayor frecuencia de defectos al nacimiento.
En este
estudio, en las familias de aplicadores de fungicidas, el
número de niños del sexo masculino nacidos vivos con o
sin defectos al nacer fue significativamente reducido.
Como en la investigación anterior realizada por el
mismo autor, (1989-1991) la concepción en la primavera
llevó a un significativo mayor número de niños con
defectos al nacer, comparado con niños concebidos en
cualquier otra estación.
Estos datos sugieren que agentes
presentes en el ambiente durante la primavera, quizá
herbicidas, tienen un efecto adverso sobre la frecuencia
de defectos al nacer. Probablemente los fungicidas
afecten selectivamente la sobrevivencia de los fetos
de sexo masculino. Eventos aneuploides y disrupción,
solos o en combinación, son mecanismos biológicos
posibles en la explicación de efectos adversos sobre la
reproducción. Concluyen que son necesarios estudios
biológicos con base en humanos, animales y estudios
in vitro para corroborar esta hipótesis.
En la investigación realizada en el Hospital Regional
de Itapúa, no se realizó discriminación por sexo entre
los casos y controles.
Ronda y col (19) analizaron la asociación entre muerte
fetal en anomalías congénitas y padre agricultor, en
madres amas de casa y empleadas fuera del hogar. El
riesgo relativo de muerte fetal en agricultores comparado
con no agricultores fue 1.24 (95% intervalo de confianza=
0.38- 4.02) en madres empleadas y 1.68 (95%
intervalo de confianza= 1.03-2.73) en amas de casa.
El
riesgo de muerte fetal fue mayor en hijos de agricultores,
expuestos a pesticidas y en madres amas de casa.
Chia y Shi (20) revisaron estudios epidemiológicos
sobre ocupación paterna y su relación con malformaciones
congénitas. Hubieron varias ocupaciones paternas
que repetidamente se relacionaron con defectos
al nacer; estos fueron: porteros, pintores, tipógrafos,
bomberos, ocupaciones relacionadas a la agricultura y
las que exponen a solventes.
La debilidad común en la
mayoría de los estudios fue: una valoración incorrecta
de la exposición, sistemas diferentes de clasificación,
criterios de inclusión diferentes y un bajo poder
estadístico. Muchos de estos estudios se realizaron enpaíses desarrollados, en ellos los niveles de exposición
podrían ser bajos y el ambiente laboral muy diferente a
los de países del tercer mundo.
Recomiendan que al estudiar los grupos ocupacionales
específicos, la evaluación de la exposición tendría
que incluir no solo la historia (con toda su carga de
sesgo potencial) sino también resultados de vigilancia
ambiental y biológica (datos pasados y presentes). Los
agentes causales podrían ser confirmados y se tomarían
las medidas de prevención adecuadas.
Con estas
acciones la frecuencia de defectos al nacer asociados
con exposición ocupacional podría minimizarse.
Se ha puesto de manifiesto el efecto genotóxico de
los plaguicidas en mujeres ocupacionalmente expuestas
en plantas empacadoras de banano en Guácimo y
Pococí, Costa Rica. Se analizaron 100 figuras mitóticas
por persona y se registraron aberraciones, el 16% de las
células pertenecientes a mujeres trabajadoras expuestas,
tenían una o más anormalidades contra el 6% en el
grupo de mujeres no expuestas (p< 0.05) Las trabajadoras
mostraron mayor frecuencia en fracturas cromosómicas,
cantidad total de células anormales y total de
anormalidades cromosómicas (21)
Por otro lado, en el Hospital Regional, más de la
mitad de la población estudiada y la mitad de los casos
provinieron del área urbana de Encarnación, esta situación
puede mostrar un sesgo de la población expuesta.
Es probable que las mujeres con mayor riesgo de exposición
que viven en zonas agrícolas en la cercanía
de plantaciones, acudan a hospitales más cercanos o
tengan partos domiciliarios.
También llamó la atención que la frecuencia mayor
de malformación, se presentó en el mes de septiembre
(Fig.1)
La mayoría de las madres eran menores de 30 años.
No hubo diferencia estadística entre los casos y controles
al comparar la edad, el nivel de educación y la
profesión de las madres gestantes.
Relacionado a los factores maternos, se encontró
que el antecedente de malformación congénita en la familia
tuvo una asociación con significancia estadística
y mayor riesgo de presentar malformación, que podría
atribuirse a causas genéticas (1,2).
Los efectos de exposición a químicos son difíciles
de estudiar debido a que los experimentos en humanos
generalmente no son considerados éticos. Mucha de la
información se obtiene de exposición accidental, sobredosis,
o de estudios de trabajadores expuestos ocupacionalmente.
Estudios epidemiológicos en la población
general pueden ser útiles, pero a menudo presentan limitaciones.
La valoración de la exposición, un punto
crítico en estudios epidemiológicos, es también a menudo
difícil. La evaluación retrospectiva de la exposición
usualmente requiere estimaciones y considerable
juzgamiento y está sujeta a errores significativos. Los
efectos de la exposición pueden variar dependiendo de
la edad en la que sucede (in útero, niños, adultos), de
la ruta de la exposición (inhalación, ingestión, cutánea),
la cantidad y la duración de la exposición, exposición
a múltiples químicos simultáneamente y otros factores
de susceptibilidad, incluyendo variabilidad genética.
La
experimentación animal provee importantes datos acerca
de la toxicidad de químicos y añade credibilidad biológica
a sospecha de asociación causal en humanos (22).
El conocimiento actual acerca de los niveles tolerables
y las consecuencias tóxicas de la exposición a
pesticidas durante el desarrollo humano es más bien
escaso.
Debido al riesgo elevado de exposición a pesticidas,
particularmente en países menos desarrollados,
existe una urgente necesidad de estudios epidemiológicos
bien controlados que aclaren los riesgos reales (23).
La revisión realizada por Hanke sugiere una gran necesidad
de aumentar el conocimiento de los trabajadores
que están ocupacionalmente expuestos a pesticidas,
sobre los potenciales efectos negativos sobre la fertilidad
y resultados reproductivos (24).
El desarrollo de estrategias de prevención a la exposición
a plaguicidas es prioritario.
Los resultados
de una investigación sobre prácticas de utilización de
pesticidas en agricultores sugieren que los trabajadores
agrícolas que manipulan plaguicidas no están suficientemente
informados en cuanto a los riesgos derivados
de la exposición a estos productos y utilizan muy deficientemente
las medidas de protección personal (5)
En el Paraguay, el presente estudio, representa la primera
investigación que aborda los efectos de los pesticidas
sobre la salud humana, específicamente los defectos
al nacer.
A pesar de haber establecido una asociación entre
los pesticidas y los defectos al nacer, una limitación
de esta investigación constituye el pequeño tamaño de
la muestra que resulta en una reducción del poder del
estudio y amplios intervalos de confianza especialmente
relacionados al almacenamiento de tóxicos en el hogar.
Se registraron 32 fetos muertos sin malformación evidente
cuya causa de muerte no fue determinada, en ellos
no se evaluó la exposición a pesticidas y su relación con
la muerte debido al diseño del estudio.
Esta situación
debe ser explorada en forma más profunda.
Aunque el estudio de algunas malformaciones congénitas
más frecuentemente descritas en asociación con
factores de riesgo externos, permitirían limpiar de factores
genéticos y constitucionales, requeriría más tiempo
conseguir un mayor número de casos para obtener
resultados más confiables.
Hay una creciente aceptación en la comunidad científica
acerca de la exposición a pesticidas y el riesgo de
defectos al nacer y otros impactos sobre la salud; mitigar
estos riesgos, no debería ser puesta únicamente sobre la
fuerza laboral vulnerable. Más aún, las instituciones reguladoras
deberían mejorar la protección en el trabajo, y acelerar los esfuerzos para reemplazar los pesticidas
tóxicos con alternativas seguras, o prácticas que dependan
menos del uso de los pesticidas. Más que como una
tragedia aislada, la posibilidad de un riesgo aumentado
de defectos al nacer entre los agricultores, debería ser
visto como un problema sistémico y de justicia social.
CONCLUSIÓN
Los resultados muestran asociación entre la exposición
a plaguicidas y malformaciones congénitas en
neonatos nacidos en Hospital Regional de Encarnación,
Paraguay; se requiere de estudios futuros para confirmar
estos hallazgos.
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