Consumo de lácteos en mujeres de
15 a 18 años de un colegio de Asunción.
Consumption of dairy products in adolescent girls age
15 to 18 in a high school in Asuncion, Paraguay
Balbuena Clarisse1, Sanabria Marta Cristina2
RESUMEN
Introducción: La osteoporosis pasó a ser un tema de
interés pediátrico, debido a que la densidad mineral ósea
(DMO) de adultos depende del pico de masa ósea adquirido
en la niñez y la adolescencia. Varios factores intervienen en
la acreción de la masa ósea, entre ellos, el consumo de calcio,
especialmente de productos lácteos y la actividad física.
Objetivo: Evaluar el consumo diario de calcio proveniente
de lácteos, evaluar el estado nutricional y describir factores
de riesgo relacionados con la osteoporosis, en mujeres adolescentes
de 15 a 18 años de edad de un colegio público de
Asunción. Materiales y métodos: Diseño observacional
descriptivo con componente analítico de corte transversal.
Fueron incluidas 100 adolescentes, en quienes se evaluó el
estado nutricional según Índice de Masa Coporal (IMC), Talla/
Edad (CDC2000), perímetro braquial y pliegue tricipital.
El consumo de lácteos ha sido evaluado a través de una encuesta
alimentaria durante octubre del 2006. Se describieron
los factores de riesgo a través de un cuestionario auto administrado,
con preguntas de selección múltiple. Estadísticas:
Se utilizaron medidas paramétricas de tendencia central y
no paramétricas, Chi cuadrado, Test de Fisher, Se consideró
significativo p< 0,05. Se utilizaron SPSS 9.0, Excel 5.0, Statistica
4.5. Resultados: Solo el 7% de las adolescentes consumió
las 4 porciones diarias recomendadas de lácteos para
ese grupo etareo. El consumo promedio de calcio proveniente
de lácteos fue de 492 mg/día Se encontró una prevalencia
de sobrepeso del 8% y de obesidad del 5 %. El 9 % de las
adolescentes presentó talla baja. Conclusiones: La mayoría
de las adolescentes no consume las cantidades recomendadas
de calcio.
Palabras claves: calcio, productos lácteos, adolescentes
ABSTRACT
Introduction: Osteoporosis has become a topic of
pediatric interest because bone mineral density (BMD) in
adults is dependent on the peak bone-mass achieved during
childhood and adolescence. Various factors affect the accretion
of bone mass, among them are calcium consumption,
especially through dairy products, and physical activities.
Objective: To evaluate the daily consumption of calcium
from dairy products, assess the nutritional state, and describe
risk factors related to osteoporosis in adolescent girls
ages 15 to 18 at a public high school in Asuncion, Paraguay.
Materials and Methods: Observational and descriptive
design with a cross-sectional analytical component. A total
of 100 adolescent girls were included and their nutritional
status evaluated according to body mass index (BMI), stature-
for-age (CDC, 2000), mid-upper arm circumference, and
triceps skinfold. Consumption of dairy products was evaluated
through a nutritional survey taken during October 2006.
Risk factors were described by means of a self-administered
multiple-choice questionnaire. Statistics: Parametric and
non-parametric measures of central tendency, such as the
Chi squared and Fisher Exact Test were used. Significance
was considered to be p<0.05. The SPSS 9.0, Excel 5.0,
and Statistica 4.5 programs were used. Results: Only 7%
of the adolescents in the study consumed the 4 portions of
dairy products recommended for their age group. The average
consumption of calcium from dairy products was 492
mg/day. We found a prevalence of being overweight of 8%,
and of obesity of 5%. Some 9% of the adolescents were of
short stature. Conclusions: The majority of adolescents do
not consume the recommended amount of calcium.
Key words: Calcium; Dairy Products; Adolescent.
INTRODUCCIÓN
La osteoporosis es una enfermedad prevalente caracterizada
por la reducción de la masa ósea y el deterioro
de la arquitectura del hueso, que provocan fragilidad
ósea y mayor riesgo de fracturas (1).
Debido a que la densidad mineral ósea de individuos
adultos depende del pico de masa ósea, el cual es
adquirido durante la primera infancia y la adolescencia
(2), la osteoporosis progresivamente pasó a constituir
un tema de interés pediátrico.
Se han identificado una serie de factores que predisponen
a la adquisición de un bajo pico de masa ósea
durante la adolescencia y a la pérdida más rápida de la
misma durante la adultez, acelerando de esta forma la
instauración de la osteoporosis; entre éstos se encuentran
los factores biológicos, nutricionales (consumo
inadecuado de calcio, consumo excesivo de cafeína y
gaseosas de cola), y del estilo de vida (inactividad física,
consumo excesivo de alcohol y cigarrillos) (3-5).
El bajo consumo de calcio se presenta en ambos
sexos, pero las mujeres se destacan por tener un menor
consumo de dicho mineral; además, sumado a esto se
encuentran los efectos del descenso de hormonas que
acontece durante la menopausia, convirtiéndola en el
género con mayor riesgo de padecer osteoporosis (6).
La única fuente de calcio disponible para el organismo
humano es aquel proveniente de la dieta, por lo
cual es importante garantizar una ingestión mínima del
mineral para el completo crecimiento y maduración de
los huesos (7). Los alimentos que aportan calcio son, en
primer lugar, la leche y los derivados lácteos, luego se
encuentran los granos de cereales y harinas fortificadas y
por último los alimentos que llevan incorporados queso
o leche, como pueden ser el chocolate, pizzas, etc (8).
Albertson y cols (5), encontraron en un grupo de
mujeres de 15 a 18 años, que el 98% de la muestra presentó
un consumo de calcio por debajo de los 1200 mg
calcio/día recomendados. El 44% del calcio dietético
provino de alimentos lácteos, siendo la leche el alimento
más consumido, con un consumo medio de 170 ml
de leche fluida al día.
Mayor y cols (9) en un estudio de 168 adolescentes
mujeres de 12 a 15 años de edad realizado en un colegio
de Asunción, han encontrado que solamente 7,7
% de las adolescentes tenía una ingesta adecuada de
calcio. Estos datos obtenidos a través de encuestas alimentarias
indican que los adolescentes, sobre todo las
mujeres, corren mayor riesgo de consumo inadecuado
de lácteos, por lo tanto también de calcio, ya que la mayor
parte dicho mineral debe provenir de los mismos.
OBJETIVOS
Evaluar el consumo diario de lácteos, el calcio
aportado por los mismos y su porcentaje de adecuación
a los requerimientos diarios de calcio .Evaluar el estado
nutricional a través de mediciones del Índice de masa
corporal (IMC) e indicador Talla para la edad (Talla/
Edad). Describir factores de riesgo relacionados con la
osteoporosis, en mujeres adolescentes de 15 a 18 años
de edad que asisten a un colegio de Asunción (Paraguay)
durante el mes de octubre del 2006.
MATERIALES Y MÉTODOS
Diseño: Observaciónal descriptivo con componente
analítico de corte transversal. Se evaluaron 100 adolescentes
mujeres de 15 a 18 años de edad que asistían
al Colegio Nacional Asunción Escalada, turno mañana
y tarde, con previo consentimiento escrito de los padres/
encargados y de la dirección de la Institución, durante
el mes de octubre del año 2006.
a) Sujetos de estudio.
Criterios de Inclusión:
• Mujeres adolescentes de 15 a 18 años de edad
del Colegio Nacional Asunción Escalada con
asistencia en los días de toma de muestra y con
consentimiento informado de los padres, encargados
o profesora guía.
Criterios de Exclusión
• Adolescentes con enfermedades que afecten la
ingesta de nutrientes (Oncológicas, Neurológicas,
Gastrointestinales).
• Adolescentes con dietas especiales (Diabéticos,
Celiacos, vegetarianos, etc.)
• Adolescentes embarazadas o dando lactancia
• Toda aquella adolescente que no tenía el consentimiento
informado de sus padres, encargados o
profesora guía para participar del estudio.
b) Tamaño de la muestra
Se consideró el 20% de la población accesible,
la cual era de 500 alumnas durante el periodo escolar
2006, obteniéndose así una muestra de 100 alumnas,
quienes pertenecían al 9º grado de la educación escolar
básica y 1ro, 2do y 3ro de la educación media.
c) Tipo de muestreo: Probabilística.
d) Variables estudiadas:
• Edad: en años
• Índice de masa corporal: Se utilizó la formula
Peso (kg.)/Talla (m)2.
Las referencias correspondieron
a las tablas del Centro Nacional para la
Prevención de Enfermedades Crónicas y Promoción
de Salud (CDC) del año 2000, para mujeres
adolescentes de 8 a 18 años de edad, recomendadas
por la Organización Mundial de la Salud

• Talla/Edad: Se utilizaron las tablas y puntos
de corte de la (NCHS/CDC) del año 2000, para
mujeres de 2 a 20 años de edad, recomendadas
por la OMS. Los puntos de corte considerados
fueron: > Pº 10 (talla normal), Pº 5-10 (riesgo de
talla baja), y < Pº 5 (talla baja) (11).
• Ingesta de lácteos: En miligramos, para la determinación
del calcio ingerido a través de productos
lácteos se utilizó la tabla de composición química
de Alimentos de CENEXA (12). Se consideraron
las recomendaciones de Calcio del Consenso
Americano NIH 1994 – Instituto Nacional de Salud-
(1200 a 1500 mg de Calcio/día), establecidas
para adolescentes (13). En base a investigaciones
de Muzzo y cols (14), se clasificó a la población
de estudio en tres grupos de acuerdo al nivel de
recomendación de ingesta de calcio diaria.
GRUPO % de Adecuación del consumo de calcio diario
A < a 60 % (< 720 mg Calcio/día )
B 60 a 99 % ( > 720 mg Calcio/día hasta < 1200 mg Calcio/día )
C ≥ a 100 % ( ≥ a 1200 mg Calcio/día )
Porciones de lácteos: Se consideró como referencia
las recomendaciones diarias de 4 porciones
de lácteos por día de las Guías Alimentarias
de Chile (15).
• Consumo de gaseosas de cola: Se consideró la siguiente
frecuencia de consumo: nunca, una vez por
semana, 2 a 3 veces por semana, 4 a 6 veces por
semana y diariamente, sin determinar la cantidad.
• Frecuencia, y duración de actividad física: Se
consideró como actividad física aumentada a la
realizada más de 5 horas/semana, moderada de
2 a 5 horas/ semana y poco activos inferior a 2
horas/semana.
• Horas diarias de inactividad física: Se consideraron
los siguientes puntos de corte: > 3 horas
diarias de inactividad física como aumentada y
menor o igual a 3 hs. diarias como no aumentada,
en base a investigaciones previas de Crichigno
y colaboradores (16). Las actividades
consideradas sedentarias fueron horas diarias
sentadas frente al televisor, computadora y juegos
electrónicos.
• Antecedentes familiares de fracturas: Se consideró
cuando los padres de las adolescentes hayan
presentado algún tipo de fracturas.
e) Pruebas o métodos estadísticos:
Medidas paramétricas y no paramétricas de tendencia
central y dispersión: Para variables cuyas
muestras fueron homogéneas se establecieron medidas
paramétricas y se expresaron en términos de
promedios (X) ± desviaciones estándares (DE). En el
caso de variables no homogéneas se utilizó la mediana
con los rangos correspondientes. En caso de variables
no homogéneas o con variables categóricas
se utilizó el Chi cuadrado y el test de
Fisher. En todos los casos, los resultados
fueron considerados significativos con p <0.05 (17). Los programas que se utilizaron
fueron: SPSS 9.0, Excel 5.0, Statistica
para Windows 95 versión 4.5,
RESULTADOS
a) Características generales de la población
Ingresaron al estudio 100 alumnas adolescentes,
del 9º grado de la educación escolar básica al 3er
curso de la enseñanza media del Colegio Nacional
Asunción Escalada (colegio de enseñanza pública).
La mediana de edad fue de 16 años (rango 15-18 años
de edad). El 32% tuvo 15 años de edad y el 11 % 18
años de edad. El promedio de edad de menarca fue de
13 años. El promedio de peso, talla e IMC fue de 56,3
Kg., 1,59 m., y 22,3 respectivamente. En la Tabla 1
se presentan las características generales de la población
de adolescentes.
b) Situación nutricional de las adolescentes
Se evaluó el estado nutricional de las adolescentes
según los indicadores Índice de masa corporal (IMC),Talla para la edad (Talla/edad).
Se encontró por IMC, una prevalencia de sobrepeso
en esta población del 8 %, 5 % de obesidad y 2% de
bajo peso.
La prevalencia tanto de talla baja como de riesgo
de talla baja fue del 9%.
c) Consumo de lácteos
• Características generales
El 68 % de las adolescentes consumió lácteos,
mientras que el 32 % de ellas no consumió ningún tipo
de lácteos. Al caracterizar los tipos de lácteos, se ha encontrado
que, de las 68 adolescentes que consumieron
lácteos, el 94 % consumió leche (N=64), siendo éste el
lácteo consumido con mayor frecuencia, el 16 % refirió
haber consumido yogur y 32 % consumió queso.
Teniendo en cuenta que el 32 % de las mujeres no
ha consumido ningún tipo de lácteos, es importante
mencionar los motivos del porqué no lo han hecho,
siendo los datos más resaltantes que la mayoría de ellas
no consumió leche, queso y yogur, porque: no les gusta
en primer lugar (20/32) y por ser costosos en segundo
lugar (8/32). Entre otras causas citaron dispepsias a los
lácteos (3/32).
El consumo promedio de calcio en el grupo de adolescentes
que consumió lácteos (N= 68) fue de 492 mg/día.
Al analizar el % de adecuación a los requerimientos
recomendados los cuales son de 1200-1500 mg Ca/
día, las adolescentes que consumieron lácteos obtuvieron
un promedio de 41 % (Tabla 2).
Se agrupó a las adolescentes que consumieron
lácteos (N: 68), en tres grupos de acuerdo a las recomendaciones
de calcio (1200 a 1500 mg/Cadia). Los
resultados obtenidos fueron:
- Grupo A: Consumo de calcio inferior a 720 mg
Ca /día (< 60 % de adecuación a la recomendación).
Se encontró en este grupo 56 adolescentes
(82 %)
- Grupo B: Consumo de calcio entre 720 mg /día
a 1199 mg Ca/día (entre 60 % al 99 % de adecuación
a la recomendación). Se ubicaron en
este grupo 8 adolescentes (12 %)



Figura 1: Consumo diario de calcio proveniente de lácteos, de mujeres adolescentes de 15 a 18 años de un colegio
de Asunción.

Figura 2: Consumo de porciones diarias de lácteos de mujeres adolescentes de 15 a 18 años de un colegio de
Asunción.
Grupo C: Consumo de calcio igual o mayor a
1200 mg Ca/día (igual o mayor al 100 % de adecuación
a la recomendación), que correspondió
a sólo 4 de las adolescentes (6%) (Figura 1).
• Porciones diarias de lácteos
En la Figura 2 se observa que el 61 % (N: 100)
consumió entre 1-3 porciones/día de lácteos, sólo el 7
% (N: 100) de las adolescentes cumplió la recomendación
de 4 porciones de lácteos por día.
d) Otros factores de riesgo de osteoporosis
• Consumo de gaseosas de cola y antecedentes
familiares de fracturas.
El consumo diario de bebidas gaseosas de cola fue
del 21 % e igual porcentaje refirió antecedentes familiares
de fracturas.
Figura 2: Consumo de porciones diarias de lácteos de mujeres adolescentes de 15 a 18 años de un colegio de
Asunción.
• Actividad física
El promedio de horas semanales de actividad física
de las adolescentes fue de 2,4 hs. Del total de adolescentes
(N: 100), el 36 % de las adolescentes tuvo una
actividad física inferior a 2 hs/semana (Actividad física
leve), el 64 % tuvo una actividad física moderada (2
a 5 horas semanales) y ninguna adolescente tuvo una
actividad física aumentada (> 5 horas semanales). El 70
% (N:100) de las adolescentes permaneció sentada más
de tres horas/día frente al televisor, computadora o videos
juegos, mientras que el 30 % (N:100) permaneció
menos de 3 horas /día.
DISCUSIÓN
Se encontró mayor prevalencia de obesidad (5%) que
bajo peso (2 %), en la población estudiada; éste resultadono difiere del encontrado por Núñez y cols (18), quienes
hallaron 13,3 % de sobrepeso y obesidad en adolescentes
de 14 años y más, de ambos sexos de una escuela pública
de la ciudad de Fernando de la Mora (Paraguay). El indicador
Talla/Edad del presente estudio ha revelado que
el 9 % de las adolescentes se encontraba con talla baja,
mientras que Núñez y cols (18) encontró una prevalencia
de 6,4 % pero en edades de 5 a 14 años.
El 61 % de las adolescentes estudiadas refirió consumir
de 1-3 porciones diarias de lácteos, cifra que se encuentra
por debajo de la recomendación de cuatro porciones
de lácteos/día (15) y el 32 % no consumió ninguna
porción de lácteo al día. Gambardella (19), analizando la
dieta de estudiantes brasileros de 10 a 18 años, verificó que
más del 60% de las mujeres referían ingerir menos de dos
porciones de lácteos por día, siendo también una cantidad
insuficiente para alcanzar las recomendaciones de calcio.
La ingesta promedio de calcio en este estudio, considerando
a las adolescentes que consumen lácteos fue
de 492 mg/día (105-1.956mg Ca/día) cuando lo establecido
por la National Institute of Health (NIH) para
este grupo etáreo es de 1.200 a 1.500 mg Ca/día.
Albertson y cols (5), encontró en un grupo de mujeres
de 15 a 18 años de los EE.UU, que el consumo
promedio de calcio fue de 602 mg/día, cifra por debajo
de las recomendadas; el 98 % de la misma muestra se
encontraba con un consumo por debajo de 1.200 mg/
día recomendados, y solo 2 % de ellas cumplía con la
adecuación. En el presente estudio sin embargo, el porcentaje
de adolescentes que cumplieron con las recomendaciones
fue del 4 %.
Mayor y cols (9) en el año 1997, habían observado
en 168 adolescentes del sexo femenino con edades
comprendidas entre 12 y 15 años pertenecientes a un
colegio de Asunción, que el 7,7 % cumplían con las recomendaciones
de 1200-1500 mgCa/día, siendo mayor
que el encontrado en este grupo, pero las edades de la
muestra son diferentes.
En base a investigaciones de Block et al (20), que
señalan que el 55- 75 % del calcio dietético proviene de
lácteos, específicamente de la leche, el queso y el yogur,
quedando de esta manera solamente un 25 % de calcio
provenientes de vegetales de hojas verdes, cereales, etc.,
los cuales se caracterizan por ser de baja biodisponibilidad,
debido a la presencia oxalatos y fitatos, hemos
contabilizado sólo el calcio proveniente de lácteos.
Así también Lerner y cols (21) habían encontrado
que en adolescentes paulistas de ambos sexos, el 56,5 %
del calcio dietetico provino de alimentos lácteos, de los
cuales la leche fue el alimento más citado por todos los
adolescentes; el 84 % de las mujeres tomaban leche. La
situación en cuanto al consumo de lácteos de las adolescentes
aquí estudiadas, difiere del resultado de los
adolescentes paulistas, ya que al caracterizar los tipos
de lácteos, hemos encontrado que el porcentaje de adecuación
promedio a los requerimientos de calcio provenientes
de lácteos fue de 41 %, siendo menor que el
observado por Lerner. Pero en el punto donde hay coincidencia
es en el tipo lácteo mayor consumido, la leche.
El motivo por el cual las adolescentes de este estudio
no consumieron lácteos, fue en primer término, porque
que no les gustaba y en segundo término por ser caros,
refiriéndose en su mayoría a los lácteos descremados.
Muzzo y cols (14), analizaron la masa ósea por
densitometría bifotónica en escolares chilenos, de 7 a
14 años, de acuerdo a la ingesta de calcio, encontrando
que el 11 % de los escolares con ingesta por encima de
la recomendación del Recommended Dietary Allowances
(RDA) tenían densitometría de masa ósea (DMO)
adecuada, mientras que el 7,7 % de los escolares con
ingesta < 60% de la recomendación, obtuvieron menor
densidad mineral ósea. Seria interesante realizar el estudio
DEXA en las adolescentes con bajo consumo de
calcio para medir la densidad mineral ósea.
El 22 % de las adolescentes de este estudio consumía
diariamente gaseosas de cola. Tucker y cols (22)
encontraron asociación en mujeres que consumían más
de una bebida cola de 360 ml al día, quienes tuvieron
densidad ósea significativamente mas baja en 3 sitios
estudiados en cadera que las mujeres que consumían
menos de esa cantidad diaria.
El 36 % de las adolescentes estudiadas realizaron
menos de 2 horas semanales de actividad física. Estas
cifras coinciden con los hallazgos de Vega et al de un
alto grado de sedentarismo en escolares (23). Khan y
cols (24) encontraron que en niños y adolescentes atletas
el ejercicio físico estaba positivamente asociado a
mejor densidad mineral ósea.
El alto porcentaje de mujeres con inadecuada actividad
física y el bajo consumo de calcio encontrados en
nuestra población, constituyen una situación alarmante.
Es sabido que la falta de actividad física predispone a la
obesidad y la osteoporosis. Estas cifras deberían alertar
a los estamentos correspondientes a fines de desarrollar
líneas de investigación que profundicen el tema y así
permitir la implementación de programas tendientes a
la promoción de la actividad física y la adecuada educación
nutricional (guías alimentarias) en los adolescentes,
especialmente las mujeres, de tal manera a prevenir
no solo la obesidad, sino también la osteoporosis.
CONCLUSIONES
• Solo el 7 % de las adolescentes cumplen las recomendaciones
de cuatro porciones/día de lácteos,
61 % tuvo un consumo menor a las recomendaciones
y 32 % no consumió ninguna porción/día,
refiriendo que no consumen porque no les gusta.
• El aporte promedio diario de calcio proveniente de
lácteos fue de 492 mg/día, llegando sólo al 41 % de
adecuación a los requerimientos de dicho mineralSe encontró una prevalencia de sobrepeso del
8% y de obesidad del 5%.El 9% de las adolescentes
presentó talla baja.
• Fue evidenciado un alto grado de sedentarismo
en el grupo de estudio.
RECOMENDACIONES
• Es necesario desarrollar estrategias que colaboren
en el cambio de rutinas diarias para incrementar
el consumo lácteos, así como también fomentar la
actividad física diaria, con lo cual no solo se estaría
disminuyendo uno de los factores de riesgo
de sobrepeso y obesidad, sino también contribuyendo
al aumento de la densidad mineral ósea.
• La educación nutricional debería ser el pilar fundamental
para el logro de estos programas. El
documento Guías Alimentarias del Paraguay, debería
ser utilizado en escuelas y colegios, en él
se presentan las recomendaciones para una vida
saludable, incluyendo el consumo de lácteos.
• Seria muy importante la realización de investigaciones
que incluyan el uso de densitometría
ósea, DEXA, ya que el mismo es el estándar de
oro para evaluar la densidad mineral ósea.
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