Costo ocasionado por la enfermedad hemolítica
del recién nacido por incompatibilidad
Rh vs costo de la profilaxis
Costs occasioned by erythroblastosis fetalis (hemolytic disease of
the newborn) due to Rh incompatibility compared to prophylaxis
Brítez C1; Samudio-D GC2
RESUMEN
Introducción: La enfermedad hemolítica perinatal es la
condición final de la incompatibilidad materno fetal, que se
traduce en una expresión clínica variable.
Una característica de la incompatibilidad sanguínea materno
fetal es que la severidad de la misma está directamente
relacionada con el tipo de incompatibilidad, siendo más grave
la incompatibilidad por grupo Rh. Desde el punto de vista
económico, resulta menos costoso prevenir la enfermedad
que tratarla o afrontar los gastos que ella implica, tanto por la
misma enfermedad como por los años de vida potencialmente
perdidos y calidad de vida de los niños/las niñas que la padecieron
o murieron a consecuencia de la misma. Objetivos:
Conocer la prevalencia de enfermedad hemolítica del recién
nacido (EHRN) por incompatibilidad Rh en la población de
madres que acuden al hospital de la Cruz Roja Paraguaya y
los costos que esta enfermedad implica para las pacientes.
Conocer la letalidad encontrada en los pacientes, a fin de tener
un estimado de costo por años de vida potencialmente
perdidos. Material y Método: Estudio retrospectivo de enero
de 2002 a diciembre de 2004, de cálculo de costo de medicación
profiláctica en gestantes Rh(-) para prevenir enfermedad
hemolítica por incompatibilidad Rh en niños Rh (+) versus el
costo que implica el no uso de dicha profilaxis. Resultados:
En total fueron incluidos al estudio 128 expedientes de madres
Rh (-) cuyos hijos fueron Rh (+), en el período que va de
enero de 2002 a diciembre de 2004. Al comparar datos como
estancia hospitalaria, incidencia de prematurez y días de luminoterapia
no se encontraron diferencias estadísticamente
significativas. Sin embargo al realizar la comparación en la
tasa de abortos y en la mortalidad se encontró que los abortos
son dos veces más frecuentes en las mujeres sensibilizadas y
la mortalidad en los productos de estas madres es tres veces
mayor. Los costos directos e indirectos generados de la enfermedad
medida por aborto y muerte neonatal fueron mayores
en la población sensibilizada.
El costo de la profilaxis es ínfimo considerando los factores
anteriores.
Palabras claves: Eritroblastosis fetal, incompatibilidadde grupos sanguíneos, costo de enfermedad, recién nacido.
ABSTRACT
Introduction: Perinatal erythroblastosis fetalis is a condition
resulting from mother and child having incompatible
blood types, which can cause a variety of clinical conditions.
One feature of such incompatibility between mother and
child is that the severity of the resulting condition is directly
related to the type of incompatibility, with Rh incompatibility
being the most serious. From an economic standpoint, it is
less costly to prevent the condition than to treat it and face
the costs in monetary terms, potential years of life lost, and
the quality of life of children who live with its consequences
or die from the disease. Objectives: Learn the prevalence
of erythroblastosis fetalis (ER) caused by Rh incompatibility
in the population of mothers who present at our hospital,
and the costs it entails for patients. Learn the mortality rate
among patients in order to arrive at an estimate of potential
years of life lost. Materials and Methods: A retrospective
cost-comparing study, covering the period from January 2002
to December 2004, of the use of medicament prophylaxis
to prevent erythroblastosis fetalis due to Rh incompatibility
in Rh-positive children versus the cost incurred when such
prophylaxis is not used. Results: A total of 128 records of
Rh-negative mothers of Rh-positive children were included
from the period of January 2002 to December 2004. No statistically
significant difference was found comparing data on
length of hospital stay, incidence of premature birth, or days
of phototherapy. However, upon comparing the abortion and
mortality rates, it was found that abortions were twice as frequent
in sensitized women, and that the mortality of children
among such women was three times as high. The direct and
indirect costs caused by the condition, as measured in terms
of abortion and neonatal death, were greater among the sensitized
population.
The cost of prophylaxis is negligible in comparison to
those factors.
Key words: Erythroblastosis Fetal, Blood Group Incompatibility,
Cost of Illness, Newborn.
INTRODUCCION
La enfermedad hemolítica perinatal es la condición
final de la incompatibilidad materno fetal, que se
traduce en una expresión clínica variable, dependiendo
del grado de incompatibilidad y del factor responsable
de esta incompatibilidad (ABO, Rh, otros).
Para que esta enfermedad tenga lugar en el feto,
deben cumplirse una serie de condiciones con respecto
a la incompatibilidad:
1. Los anticuerpos maternos deben atravesar la placenta.
2.
Los anticuerpos maternos deben tener especificidad
por antígenos fetales.
3. Los anticuerpos maternos deben provocar hemólisis
fetal.
Una característica de la incompatibilidad sanguínea
materno fetal es que la severidad de la misma está directamente
relacionada con el tipo de incompatibilidad,
siendo más grave la incompatibilidad por grupo Rh; si
bien es cierto la incompatibilidad por grupo clásico es
la más frecuente (66% de los casos de incompatibilidad
Rh) (1).
La enfermedad por incompatibilidad Rh es la
enfermedad por incompatibilidad materno fetal más
severa que se puede producir y se desarrolla cuando
existe una diferencia en el tipo de sangre Rh de la mujer
embarazada (Rh negativo) y el del feto (Rh positivo).
Esta enfermedad es causada por la formación de
anticuerpos anti “factor Rh” en la circulación materna,
y sólo tiene lugar en caso de una madre Rh (-) expuesta
previamente a sangre Rh(+), ya sea desde un feto
anterior Rh (+), o bien producto de una transfusión no
compatible.
La incompatibilidad Rh afecta al 5% de los matrimonios.
Uno a 10% de las madres Rh (-) se sensibiliza
luego de su primer embarazo; 30% luego del segundo
embarazo, y 50% con posterioridad al tercero. El riesgo
de sensibilización post aborto es 2% y aumenta de 4 a
5% después de un aborto provocado (2,3).
La incompatibilidad
Rh puede causar síntomas que varían de muy
leves a fatales. En su forma más leve, la incompatibilidad
Rh causa hemólisis (destrucción de los glóbulos
rojos) con la liberación de hemoglobina libre en la circulación
del neonato.
La enfermedad hemolítica neonatal puede producir:
1. Aborto
2. Muerte fetal
3. Recién Nacidos (RN) con las diferentes formas
clínicas de enfermedad: hidrops fetal, anemia
congénita y síndrome ictérico. Librados a su
propia evolución, 20% de estos RN llega al kernicterus
con bilirrubina entre 20 y 30 mg%. El
80% de los niños/niñas con kernicterus fallece, y
el resto queda con secuelas: idiocia, espasticidad
con movimientos atetósicos y sordera (4).
La ictericia de la incompatibilidad Rh, medida por
el nivel de bilirrubina en el torrente sanguíneo del neonato,
puede variar desde niveles mínimos a otros altamente
peligrosos.
La hidropesía fetal es una complicación de la forma
severa de incompatibilidad Rh en la que la destrucción
masiva de los glóbulos rojos fetales (un resultado
de la incompatibilidad Rh) causa anemia grave, que a
su vez ocasiona insuficiencia cardiaca fetal, inflamación
corporal total, dificultad respiratoria (si el neonato
ha logrado nacer) y colapso circulatorio. La hidropesía
fetal por lo general produce la muerte del neonato poco
tiempo antes o después del parto.
DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la enfermedad por incompatibilidad
se realiza mediante un buen control prenatal
de la madre Rh (-), junto con la utilización de algunos
procedimientos diagnósticos complementarios que
permitirán objetivar la sensibilización materna.
La anamnesis materna es importante. La evaluación
fetal debe ser llevada a cabo precozmente, con el
fin de poder identificar en forma anticipada la presencia
de una enfermedad hemolítica antenatal severa que
requiera de tratamiento in útero.
La ecografía y el Doppler son actualmente dos
herramientas fundamentales en el manejo del feto de
madre Rh (-), ya que permiten evaluar el estado de los
órganos fetales principalmente involucrados en la enfermedad
y el grado de hemólisis a través de la medición
de flujos de la arteria cerebral media fetal, el cual
en presencia de hemólisis importante se verá aumentado
(disminución del hematocrito fetal y hemodilución
relativa). La ecografía tiene un rol importante además
en los procedimientos invasivos antenatales como las
transfusiones fetales.
Procedimientos complementarios de utilidad en
la evaluación de la madre Rh (-) son la amniocentesis
y la cordocentesis.
La primera, de utilidad para medir
indirectamente el grado de hemólisis por medio de la
cantidad de bilirrubina en el líquido amniótico (gráfico
de Liley), la que se correlaciona con el grado de destrucción
de eritrocitos dentro de la sangre fetal.
La cordocentesis tiene no sólo utilidad diagnóstica
de enfermedad hemolítica, sino que a través de ella es
posible realizar el tratamiento transfusional adecuado
para corregir la anemia fetal (5).
La detección de los anticuerpos maternos es la
base del diagnóstico de sensibilización, y por consiguiente,
de riesgo de enfermedad hemolítica perinatal.
Para este fin se utilizan métodos de aglutinación inmunológica
de los eritrocitos fetales con anticuerpos
(test de Coombs directo) o se detectan a partir del
suero de la madre, la que se pone en contacto con sangre
y que en presencia de este suero se aglutina (test
de Coombs indirecto).
El tratamiento de la enfermedad por incompatibilidad
Rh se puede enfocar desde dos puntos de vista:
antenatal y neonatal.
En cuanto a profilaxis, podemos
hablar de profilaxis materna y profilaxis antenatal.
1. El tratamiento antenatal de la enfermedad hemolítica
tiene como objetivos disminuir el título de
anticuerpos maternos, mejorar la anemia fetal y
con ello la condición fetal, evitando las complicaciones
posteriores de la enfermedad hemolítica
neonatal.
Para lograr la disminución de los anticuerpos en
la madre se utilizan inmunosupresores, corticoides,
plasmaféresis materna y la inmunoglobulina
endovenosa.
En la anemia fetal, el método en
uso en la actualidad es la transfusión intravascular,
por vía ecográfica,
2. La profilaxis materna de la enfermedad por
incompatibilidad Rh se logra mediante la administración
a la madre Rh (-) de 300μg de inmunoglobulina
anti D, 72 horas post parto (dosis
de protección para transfusión feto- materna de
hasta 25- 30 ml de sangre estimada por método
de Kleihauer- Betke).
La profilaxis antenatal de la enfermedad por
Rh se logra administrando a la madre Rh (-) a
las 28 semanas de gestación de 300μg de inmunoglobulina
anti D (6).
La introducción del uso profiláctico de la inmunoglobulina
anti D para las mujeres Rh (-) redujo
el número de muertes originadas por la incompatibilidad
Rh en los hijos de esas madres de 18,4 /
100.000 nacidos vivos en 1977 a 1.3/100.000 en
1992. A pesar de ello, la enfermedad hemolítica
por incompatibilidad Rh sigue siendo la causa
más común de morbimortalidad debido a enfermedades
hemolíticas, aunque su prevalencia,
con respecto a otros anticuerpos contra glóbulos
rojos ha disminuido en forma importante desde
que la profilaxis fue introducida como práctica
común (7).
Diversos trabajos han tratado de establecer prevalencias
de la incompatibilidad, así como la evolución
de los hijos de madres que no recibieron profilaxis. Tal
vez uno de los más interesantes sea el de Matijevic R
y col., quienes en un estudio retrospectivo que abarcó
los años 1997 a 2003, encontraron una incidencia de
0.138%. La media de edad gestacional de los niños fue
de 22 semanas. La mortalidad perinatal en este estudio
fue de 13 (8).
Otros han abordado esta patología desde el punto
de vista económico, con fines de convencer a los médicos
de que resulta más barato prevenir la enfermedad,
utilizando aproximaciones de costos directos, pero más
novedosamente, introdujeron el concepto de años de
vida potencialmente perdidos y calidad de vida de los
niños que sobrevivieron.
Así, estudiaron dos grupos, uno con y otro sin profilaxis.
Encontraron, como ya parecía obvio, que la
prevención era menos costosa desde todos los puntos
de vista que la falta de ella (9). También otros autores
apoyan este punto de vista y recomiendan la profilaxis
en forma rutinaria a todas las mujeres en edad fértil
hasta los 45 años (10).
Por lo tanto, queda claro que los costos comparativos
entre los diferentes esquemas aplicados variarán
según la normatización local, aunque también es válido
suponer que siempre serán menores que los costos derivados
de los costos directos o indirectos que generen
la enfermedad misma.
OBJETIVOS
Conocer la prevalencia de enfermedad hemolítica
del recién nacido (EHRN) por incompatibilidad Rh en
la población de madres que acuden a nuestro hospital
y los costos que esta enfermedad implica para las pacientes.
Conocer la letalidad encontrada en los pacientes,
a fin de tener un estimado de costo por años de vida
potencialmente perdidos.
POBLACION, MATERIAL Y METODOS
Estudio retrospectivo de enero de 2002 a diciembre
de 2004, de cálculo de costo de medicación profiláctica
en gestantes Rh (-) para prevenir enfermedad hemolítica
por incompatibilidad Rh en niños Rh (+) vs. el costo
que implica el no uso de dicha profilaxis.
La fuente de datos fueron los expedientes clínicos
de madres Rh (-) con hijos Rh (+).
Fueron incluidas todas las gestantes Rh (-) que
acudieron a la Maternidad de la Cruz Roja Paraguaya
para dar a luz, en el período de estudio mencionado. Se
seleccionaron todos los expedientes de dichas mujeres
que hayan dado a luz a niños Rh (+)
Criterios de inclusión
Madres Rh (-) con hijos Rh (+)
Cualquier número de gestación
Cualquier número de partos.
Prueba de Coombs indirecta realizada o no
Hijos Rh (+) nacidos de madres Rh (-)
Cualquier edad gestacional
Con test de Coombs directo positivo.
VARIABLES

ECONÓMICAS
Costos directos: se tomó como indicador de costo
los aranceles proporcionados por la Institución y de
indirectos los costos por día perdido en base a sueldo
mínimo y costos de expensas básicas fuera del domicilio
calculado por día. Para cálculo de años de vida
productiva potencialmente perdidos se toma 47 años, o
sea los comprendidos en el período en que un individuo
cualquiera inicia y finaliza su etapa económicamente
productiva, en base al sueldo mínimo vigente
Directos Indirectos
Medicamentos Sueldo mínimo por días perdidos
Materiales e insumos Alimentos por día de internación
Transfusiones y Años de vida potencialmente
procediemintos perdidos en el niño fallecido
RECOPILACION Y CONDENSACIÓN
DE LOS DATOS
Los datos referentes a los pacientes se recopilaron
y condensaron mediante el programa EpiInfo 3.01
para análisis estadístico.
Los estudios de costos se realizaron según los aranceles
proporcionados por el Departamento Administrativo
de la Cruz Roja Paraguaya, para días cama en salas
o en terapias y costos de insumos y medicamentos.
RESULTADOS
En total fueron incluidos al estudio 128 expedientes
de madres Rh (-) cuyos hijos fueron Rh (+), en el período
comprendido de enero de 2001 a diciembre de 2004,
distribuyéndose de la siguiente manera: en el año 2001
fueron 11, en el 2002
fueron 30, en el 2003
fueron 59 y en el 2004
27 casos. (figura 1)
La edad promedio de
todas las madres incluidas
en el estudio fue de
25 años, con una mínima
de 15 y una máxima de
42 años (DS de 6,5)
La distribución de
las madres incluidas en el
estudio según el estado
del Test Coombs indirecto
al ingreso puede verse
en la figura 2.
Madres sensibilizadas
Las madres sensibilizadas
fueron 28 (23%), el promedio de edad fue de 25
años, con mínima de 18 y máxima de 42 años (DS 6,5),
siendo la edad más frecuente en este grupo 27 años.
El número de gestación en estas madres fue de 2,9
(0-11) DS: 2,8
El número de partos fue en promedio de 4 (0-10)
DS: 2,2
El número de abortos en promedio, para este grupo
de madres fue de 1 (0-6, DS: 1,2)
Madres no sensibilizadas
Las madres no sensibilizadas, es decir aquellas con
prueba de Test Coombs indirecta negativa medida antes
del nacimiento, fueron en total 78 (64%). El promedio
de edad de las madres no sensibilizadas fue de 23 años
con mínima de 15 y máxima de 43 años, (DS de 6),
siendo la edad más frecuente en este grupo 19 años.
Pediatr. (Asunción), Vol. 34; Nº 1; 2007 19
El número de gestación fue de 1,6 (0-10 DS= 1,6)
El número de partos fue en
promedio de 0,7 (0-7, DS=1,3)
El número de abortos para este
grupo de madres fue de 0,2 (0-2 DS=0,5)
Madres no estudiadas
Un total de 18 madres (13%) no tuvo ningún estudio
de Test Coombs indirecto al ingreso al hospital.
De ellas, el promedio de edad fue de 26 años (18-
42 años)
El promedio de partos fue de de 1,2 (0-2)
El promedio de gestación fue de 2,3 (0-8)
El promedio de abortos en este grupo de madres
fue de: 0,3 (0-3)
Las madres no sensibilizadas, por haber recibido
inmunoglobulina tuvieron menos abortos, expresados
en forma proporcional; así tenemos que de 78 madres no
sensibilizadas, se presentó abortos en 21 casos (27%).
En las madres sensibilizadas que fueron en total 28, se
presentó abortos en 14 (50%) y en las no estudiadas al
ingreso que fueron en total 18, se presentó abortos en 7
(38%) (Figura 3)
DE LOS HIJOS
Hijos de madres sensibilizadas.
En total se recibieron 28 productos, hijos de madres
sensibilizadas, cuyas edades gestacionales (EG)
fueron en promedio de 36 semanas (con mínimas de 24
y máximas de 41 semanas DS= 3,7), peso al nacimiento
en promedio de 2964 gramos (con un mínimo de 470
y un máximo de 4300 gramos DS= 879). El 25% de
estos niños fueron menores de 36 semanas, o sea que
pueden considerarse prematuros, niños de hasta 24 semanas
de gestación.
El tamaño de los niños, según edad gestacional fue
como sigue: 26 (89,7%) recién nacidos fueron adecuados
para la edad gestacional (AEG) con IC de 72,6 a
97,8 y 3 (10,3%) fueron grandes para la edad gestacional
(GEG) con IC = 2,2 a 27,4.
La presentación de los niños en el momento del parto
fue cefálica en 26 (89,7%), pelviana en 3 (10,3%).
Se estudió en estos niños la presencia o no de anemia,
medida según la hemoglobina esperada para su
edad, y se encontró que 15 pacientes (51,7%) presentaron
anemia y 14 (48,3%) no lo hicieron 14 (48,3%). El
promedio de la hemoglobina en este grupo fue de 12,4
gr/dl (con mínima de 6,9 y máxima de 18,5).
Los valores de la bilirrubina indirecta medida en
las primeras horas de vida tuvieron un promedio de 9,2
DE LA MADRE

Figura 1: Distribución de los casos en los cuatro años
del estudio
El número de gestación fue de 1,6 (0-10 DS= 1,6)
El número de partos fue en
promedio de 0,7 (0-7, DS=1,3)
El número de abortos para este
grupo de madres fue de 0,2 (0-2 DS=0,5)
Madres no estudiadas
Un total de 18 madres (13%) no tuvo ningún estudio
de Test Coombs indirecto al ingreso al hospital.
De ellas, el promedio de edad fue de 26 años (18-
42 años)
El promedio de partos fue de de 1,2 (0-2)
El promedio de gestación fue de 2,3 (0-8)
El promedio de abortos en este grupo de madres
fue de: 0,3 (0-3)
Las madres no sensibilizadas, por haber recibido
inmunoglobulina tuvieron menos abortos, expresados
en forma proporcional; así tenemos que de 78 madres no
sensibilizadas, se presentó abortos en 21 casos (27%).
En las madres sensibilizadas que fueron en total 28, se
presentó abortos en 14 (50%) y en las no estudiadas al
ingreso que fueron en total 18, se presentó abortos en 7
(38%) (Figura 3)
DE LOS HIJOS
Hijos de madres sensibilizadas.
En total se recibieron 28 productos, hijos de madres
sensibilizadas, cuyas edades gestacionales (EG)
fueron en promedio de 36 semanas (con mínimas de 24
y máximas de 41 semanas DS= 3,7), peso al nacimiento
en promedio de 2964 gramos (con un mínimo de 470
y un máximo de 4300 gramos DS= 879). El 25% de
estos niños fueron menores de 36 semanas, o sea que

Figura 2: Distribución de madres según resultado de
la prueba de Test Coombs indirecta.

Figura 3: Abortos en las madres, según el estado de sensibilización
al ingreso, expresados en números absolutos.
pueden considerarse prematuros, niños de hasta 24 semanas
de gestación.
El tamaño de los niños, según edad gestacional fue
como sigue: 26 (89,7%) recién nacidos fueron adecuados
para la edad gestacional (AEG) con IC de 72,6 a
97,8 y 3 (10,3%) fueron grandes para la edad gestacional
(GEG) con IC = 2,2 a 27,4.
La presentación de los niños en el momento del parto
fue cefálica en 26 (89,7%), pelviana en 3 (10,3%).
Se estudió en estos niños la presencia o no de anemia,
medida según la hemoglobina esperada para su
edad, y se encontró que 15 pacientes (51,7%) presentaron
anemia y 14 (48,3%) no lo hicieron 14 (48,3%).
El
promedio de la hemoglobina en este grupo fue de 12,4
gr/dl (con mínima de 6,9 y máxima de 18,5).
Los valores de la bilirrubina indirecta medida en
las primeras horas de vida tuvieron un promedio de 9,2mg/dl (con una mínima de 0,4 y máxima de 22,5)
De estos pacientes 7 (24,1%) requirió exanguinotransfusión
al menos en una oportunidad.
Los días de luminoterapia que requirieron fue en
promedio de 4,1 días con una mínima de dos días y un
máximo de nueve días (DS= 1,8)
Ningún niño ameritó el uso de asistencia respiratoria
mecánica ni drogas inotrópicas en el transcurso de
su internación.
La comorbilidad asociada más frecuentemente en
estos niños fue la presencia de infección que se detectó
en 6 (21,4%) pacientes, 5 (83%) de los cuales tuvieron
infección considerada nosocomial.
La estancia hospitalaria en este grupo de niños fue
de 8,8 días con mínima de 0 día (en aquellos pacientes
que por su gravedad fallecieron antes de cumplir 24 horas)
y máxima de 42 días.
La mortalidad en este grupo fue de 5 niños (17%).
Hijos de madres no sensibilizadas.
En total se recibieron 78 productos, hijos de madres
no sensibilizadas, cuyas edades gestacionales (EG) fueron
en promedio de 37 semanas (con mínimas de 31 y
máximas de 42 semanas DS= 2,2), peso al nacimiento
en promedio de 3098 gramos (con un mínimo de 1220
y un máximo de 5000 gramos DS= 723). Sólo 21% de
los niños se encontraban por debajo de 36 semanas de
gestación, con la edad gestacional más baja correspondiente
a 31 semanas.
El tamaño de los niños, según edad gestacional fue
como sigue: 70 (88,6%) recién nacidos fueron adecuados
para la edad gestacional (AEG), 8 (10,1%) fueron
grandes para la edad gestacional (GEG) y 1 (1,3%) fue
pequeño para la edad gestacional (PEG).
La presentación de los niños en el momento del
parto fue cefálica en 72 (92,3%), pelviana en 5 (6,4%)
y transversa en 1 (1,3%).
Se estudió en estos niños la presencia o no de anemia,
medida según la hemoglobina esperada para su
edad, y se encontró que 19 pacientes (24,4%) presentaron
anemia y 59 (75,6%) no lo hicieron. El promedio
de la hemoglobina en este grupo fue de 14,5 gr/dl (con
mínima de 8,6 y máxima de 26)
Los valores de la bilirrubina indirecta medida en
las primeras horas de vida tuvieron un promedio de 5,2
mg/dl (con una mínima de 0,1 y máxima de 16,8)
De estos pacientes ninguno requirió exanguinotransfusión,
pero sí recibieron transfusiones cuatro
pacientes, al menos en una oportunidad por causas no
especificadas.
Los días de luminoterapia que requirieron fue en
promedio de 2,8 días con una mínima de 1 días y un
máximo de 6 días (DS= 1,2).
Ningún niño ameritó el uso de asistencia respiratoria
mecánica ni drogas inotrópicas en el transcurso de
su internación.
La comorbilidad asociada más frecuentemente en
estos niños fue la presencia de infección que se detectó
en 17 (21,7%) pacientes, 9 (52%) de los cuales tuvieron
infección considerada nosocomial.
La estancia hospitalaria en este grupo de niños fue
de 8,1 días con mínima de 1 día y máxima de 42 días.
La mortalidad en este grupo fue de 4 niños (5%).
COMPARACION ENTRE LOS GRUPOS
Resulta interesante comparar ambos grupos de madres
sensibilizadas y no sensibilizadas en la totalidad
de la muestra, para variables consideradas de interés
por la implicancia para el paciente, tanto desde el punto
de vista clínico como los costos ocasionados por la
enfermedad.
Al comparar datos como estancia hospitalaria, incidencia
de prematurez y días de luminoterapia no se
encuentran diferencias estadísticamente significativas;
sin embargo al realizar la comparación en la tasa de
abortos y en la mortalidad la diferencia puede percibirse
muy claramente, ya que los abortos son dos veces
más frecuentes en las mujeres sensibilizadas y la mortalidad
en los productos de estas madres es tres veces
mayor.
Esto puede verse con claridad en el siguiente
gráfico donde la tasa de abortos es de 50% en las sensibilizadas,
contra 27% en las no sensibilizadas, y la
mortalidad es de 17% en las sensibilizadas y sólo 5%
en las no sensibilizadas. Ver Fig. 4.
Para estimación de los costos indirectos, se tomó
en cuenta el salario mínimo, dividido entre los días
que el niño se permaneció internado, y durante los
cuales se ocasionó pérdida económica en la empresa.
Además se calculó gastos de expensas por día de alimentación
y otros gastos tales como traslado, ropas,
alojamiento. Para los costos directos se consideró los
aranceles hospitalarios, costos de insumos y medicamentos.
En este sentido se consideró: abortos, prematurez
y años de vida potencialmente perdidos.
Abortos:
En caso de no sensibilizadas el número de abortos
fue de 27% de los casos y en los casos de sensibilizadas
de 50% de los casos.
Costos indirectos por mujer, en 3
días de internación
Si se tiene en cuenta que el promedio de estancia
posterior a un aborto es de 3 días y calculando sueldo
mínimo de 1.100.000 gs, entonces Tabla 1 y 2.

Figura 4: Comparación de madres sensibilizadas y no sensibilizadas
y sus productos, sobre el total de la muestra. N= 128
Costo total por mujer sensibilizada y con aborto
ocasionado por la patología en dólares americanos:
284,16 U$
Si se introduce el calculo de que la mitad de las
mujeres sensibilizadas probablemente presente abortos
ocasionados por la sensibilización, los costos deben calcularse
para la mitad de las mujeres en esta situación, lo
cual a su vez se debe calcular para 10% de la población
Rh negativa sensibilizada. Esto podría elevar los costos
si se aplican los cálculos a toda la población.


PREMATUREZ
Se presentó en 25% de las mujeres sensibilizadas,
es decir en un cuarto de los nacimientos de término.(Tabla 3 y 4)
AÑOS DE VIDA PRODUCTIVA
POTENCIALMENTE PERDIDOS
Calculados a partir de la edad productiva del niño,
y hasta el final de la misma, en base a sueldo mínimo


por año, es decir de los 18 hasta los 65 años de vida. Se
calcula que los años de vida productiva potencialmente
perdidos son en total 47 años, que se traduce en pérdida
económica de 104. 269 U$ por niño fallecido o discapacitado,
durante todos esos años.
Al analizar costos directos e indirectos de aborto y
prematurez tenemos 878,75 dólares que se puede considerar
pérdida cercana; y si a esto agregamos los años de
vida productiva potencialmente perdidos en los fallecidos
se alcanza la suma de 105.147,75 dólares.
COSTO DE LA INMUNOGLOBULINA
ANTI RH.
Representa un costo de 85 a 93 U$ americanos. No
contamos con precios locales.
DISCUSION
La patología conocida como enfermedad hemolítica
del recién nacido (EHRN) por incompatibilidad Rh
fue frecuente en nuestro medio, del orden de 28% en
una población que aparentemente no cuenta con acceso
directo a la posibilidad de recibir la profilaxis para dicha
enfermedad en forma gratuita, en contraposición con el
mencionado de hasta 10% en la población que recibe la
profilaxis (8). Esto podría deberse a varias causas, entre
ellas la falta de cumplimiento de las normativas en el
tiempo y número de dosis a ser aplicadas a las pacientes,
pero desafortunadamente no contamos con estos datos,
por lo cual no se puede explicar el motivo de tan elevada
tasa de sensibilización.
No se hya encontrado diferencias significativas en
la tasa de prematurez entre ambos grupos,
Siendo la media de edad gestacional de 36 y 37 semanas
en ambos grupos; a diferencia de lo encontrado
por Matijevic R y col donde la media de edad gestacional
de los niños fue de 22 semanas (8). Esto podría
deberse a que la sensibilización no predisponga en forma
particular a los partos prematuros o tal vez a que se
necesiten más datos en los mismos niños a fin de poder
concluir en este sentido.
Es importante acotar que si bien el porcentaje de prematurez
fue similar en ambos grupos, la edad gestacional
de los productos fue más baja en los hijos de madres sensibilizadas
que de las madres no sensibilizadas.
No hemos encontrado diferencias significativas en
la estancia hospitalaria ni en el uso de luminoterapia en
ambos grupos, ya que el promedio de días de uso fue
bastante similar.
Las diferencias son notorias al comparar mortalidad
y la incidencia de abortos, ambos estadísticamente significativos
en el grupo de madres sensibilizadas, alcanzando
tasas de 17% para mortalidad y de 50% para los abortos
muy cercana a la encontrada por otros autores (8) y
en los cuales se basa finalmente gran parte de los costos
directos e indirectos atribuidos a esta patología.
Los costos derivados de la enfermedad tales como
aborto, prematurez o años de vida productiva potencialmente
perdidos son exorbitantes si se compara con
el costo de un esquema completo de profilaxis contra
dicha enfermedad, apoyando lo ya propuesto por otros
autores (9,11,12).
En nuestro nosocomio se aplica la profilaxis a toda
mujer en edad fértil Rh (-), sin embargo una falta de cumplimiento
en las normatizaciones de profilaxis tanto de
parte del personal de salud, como de las usuarias, impediría
una adecuada evaluación de costos e incidencias de
la enfermedad.
Probablemente el trabajo más interesante de costos
por vacunación anti Rh sea el realizado por J Chilcot y
colaboradores, quienes encontraron que el costo de administrar
la vacuna era de 72 Dólares americanos (U$),
para dos dosis de 500 UI y dos dosis de 1250 UI era
de 64 U$, según lista de precios del NHS, a lo cual se
debe agregar un costo de administrativo de 13,3 U$, lo
que totalizaría unos 85,3 U$ para el primer régimen y
70,6 U$ para el segundo. Los mismos autores hicieron
cálculos de costos por años de vida potencialmente perdidos,
costos de abortos, prematurez, muerte neonatal o
postanal evitada, llegando a un costo de aproximadamente
38.333 dólares americanos por niño Rh positivo,
nacido de madre Rh negativa sensibilizada (11).
Por otro lado, Adams es muy enfático cuando aclara
que los cálculos de costo efectividad deben realizarse
según las dosis que recibe la primigesta (12), asunto sobre
el cual no hay acuerdo total, pues mientras algunos
proponen esquemas de dos dosis de 1250 UI (13), otros
propugnan 300 UI. o hasta 500 UI en dos dosis (14).
En el presente estudio hemos encontrado, como era
lógico suponer, que los costos de la prevención son mucho
más baratos que el no administrarla, pues el costo
de la profilaxis en nuestro medio sería de aproximadamente
93 U$, muy próximo a lo reportado por otros
autores contra 284 U$ que costaría cada aborto, o 594
U$ de costo por prematuro o los 104.269 U$ por los
años de vida potencialmente perdidos.
Es importante señalar que los datos con los que contamos
pudieran ser insuficientes para aseverar que los
costos aquí propuestos son inmodificables, pero creemos
que podría abrirse un importante campo de investigación
que permita corroborar o modificar estos costos, en base a
normatizaciones de las indicaciones de vacunación, tanto
en dosis como en tiempo a fin de definir la población susceptible
de sensibilizarse a pesar de recibir la profilaxis,
los productos de dichos embarazos, y sobre todo, cálculo
de los costos del niño que queda con secuelas.
CONCLUSIONES
1. La prevalencia de sensibilización por factor Rh
en la población estudiada fue del 23%.
2. No se encontraron diferencias estadísticamente
significativas en los días de estancia hospitalaria
ni el los días de uso de luminoterapia entre los
grupos de hijos de madres sensibilizadas y no
sensibilizadas.
3. La mortalidad neonatal fue el triple en hijos de
madres sensibilizadas en comparación con los
hijos de madres no sensibilizadas.
4. La tasa de abortos fue el doble en madres sensibilizadas
que en las no sensibilizadas
5. Los costos directos e indirectos generados de la
enfermedad medida por aborto fue mayor en la
población sensibilizada.
6. Los costos directos e indirectos generados por la
muerte neonatal fueron mayores en el grupo de
niños nacidos de madres sensibilizadas.
7. El costo de la profilaxis es ínfimo considerando
los factores anteriores.
8. Deberían realizarse estudios multicéntricos de
costo ocasionado por la enfermedad a fin de establecer
políticas públicas en relación con esta
enfermedad.
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