Artículo Original
Guía para uso apropiado de componentes
sanguíneos en pacientes pediátricos*
Guidelines for appropriate use of blood products
in pediatric patients
Elaboración: Dra. Angélica Jiménez de Samudio, Dra. Sonia Gini, Dr. Oscar Echeverría,
Dra. María Ofelia Lemir de Zelada.
Consenso Sociedad Paraguaya de Pediatría
Representantes
Prof. Dr. Ramón Mir Villamayor, Dra. Norma Beatriz Bogado Gómez, Dra. Angélica Jiménez de
Samudio, Dra. Isabel Antonia Mattio Areco, Dr. Ernesto Federico Weber Weiher, Dra. Sonia Viviana
Pavlicich, Dra. Elvira Mendieta Peña, Dra. Natalia Elizabeth Gómez Arriola, Dra. Blanca Lizette
Heinichen Manfeld, Dr. Jorge Batista
Introducción
Se define como terapia transfusional al uso de componentes
sanguíneos obtenidos a partir de donaciones
para reemplazar transitoriamente deficiencias adquiridas
o congénitas de los componentes de la sangre.
La transfusión en pediatría es un procedimiento
terapéutico, en el cual se debe tener un conocimiento
exacto de la fisiología de las diferentes etapas de madurez,
especialmente la etapa neonatal ya que durante la
transición de feto a Recién Nacido se efectúan una serie
de cambios complejos en la fisiología de la hematopoyesis
y hemostasis.
Otro punto relevante de la transfusión en pediatría
es la mejora en los tratamientos y el soporte técnico
de pacientes prematuros de bajo peso, los cuales han
llevado a un porcentaje mayor de supervivencia en estos
pacientes, convirtiéndolos en uno de los grupos más
trasfundidos.
Aunque la transfusión de productos sanguíneos sigue
siendo un medio importante para salvar vidas, no
toda transfusión será benéfica para el paciente, existen
riesgos potenciales de transmisión de Enfermedades virales
post transfusión como hepatitis, SIDA, infección
por CMV entre otras; por tal motivo es importante tener
en cuenta ciertas consideraciones especiales cuando se
decide realizar una transfusión.
Material y Métodos
Estas Guías fueron elaboradas en base a la revisión
de Guías Transfusionales publicadas por grupos de expertos
internacionales y en literatura de bases de datos
como MEDLINE y COCHRANE, la mayoría de ellas
proporcionadas por asesores técnicos que colaboraron
en la facilitación de la recopilación de la información.
Se han tomado los valores o criterios de indicación
transfusional que cuentan con el mayor respaldo científico
en los cuales existe concordancia y consenso en
los resultados de los estudios que incluyen mayor población
(Meta análisis). En aquellos casos en los cuales
no se han encontrado concordancia o el nivel de evidencia
fue bajo, se considero las recomendaciones de
los expertos y se ha tratado de adaptarlas a la realidad
de nuestro país.
La mayoría de la información científica revisada
en la elaboración de estas guías cuenta con una categorización
según la escala de la US Agency for Health
Care Policy and Research y se presenta en la siguiente
tabla:
Grados de evidencia
• Ia: Evidencia obtenida desde Meta-Análisis y estudios
randomizados y controlados.
• Ib: Evidencia obtenida de al menos UN estudio randomizado.
• IIa: Evidencia obtenida de al menos UN estudio no
randomizado bien diseñado.
• IIb: Evidencia obtenida de al menos UN estudio
bien diseñado casi experimental.
• III: Evidencia obtenida a partir de estudios descriptivos
no experimentales pero bien diseñados,
estudios comparativos y correlación en estudios
de casos.
• IV: Evidencia obtenida de opinión de expertos o de
reportes de experiencias clínicas de expertos en
la materia.
Grados de recomendación
• A: Niveles de evidencia Ia y Ib; respaldada por estudios
randomizados e importante cantidad de
literatura con recomendaciones específicas.
• B: Niveles de evidencia IIa, IIb, III; tienen el respaldo
de un estudio clínico bien conducido aunque
no randomizado en la validación de la recomendación.
• C: Nivel de evidencia IV; opinión de expertos en
base a su experiencia que se valida en ausencia
de estudios calificados.
Consideraciones Generales
El acto transfusional es un acto médico, es responsabilidad
del médico tratante, reconociendo que la
Unidad de Medicina Transfusional es un servicio de
apoyo.
• El Hospital deberá tener integrado el Comité de
Transfusión Hospitalaria.
• La causa del déficit debe ser establecida antes de
la transfusión.
• La cifra de Hemoglobina (Hb) de un paciente no
debe ser el único factor para tomar la decisión
de efectuar una transfusión de Concentrado de
Glóbulos Rojos (CGR). La decisión de transfundir
debe basarse en la necesidad de aliviar los
signos y síntomas de hipoxia y de acuerdo a cada
cuadro clínico en particular.
• El médico que prescribe debe tener conciencia
de los riesgos de infecciones transmisibles por
transfusión y de otras complicaciones que se
pueden presentar.
• El médico que prescribe debe registrar claramente
el motivo de la transfusión.
• Una persona capacitada, preferiblemente una
enfermera, debe monitorear el acto transfusional
y tomar las medidas que correspondan (según su
capacitación) si hay fenómenos adversos.
Pruebas Pretransfusionales
Recién Nacido (RN) hasta los 4 meses de vida.
Las muestras de sangre de la madre y del Recién
Nacido deben ser obtenidas y se determinarán los grupos
ABO y RhD. La muestra de la madre deberá ser estudiada
buscando anticuerpos irregulares. En el Recién
Nacido se determinará Test de Coombs Directo. Gradode recomendación C, Nivel de evidencia IV.
Si la sangre materna no está disponible, la búsqueda
de anticuerpos irregulares se hará en el Recién Nacido
(Tabla 1).
El Test de Coombs Directo positivo en el RN o presencia
de anticuerpos irregulares en la madre pueden
reflejar la presencia de una Enfermedad Hemolítica en
el RN. En estos casos se realizarán estudios inmunohematológicos
específicos para seleccionar el componente
sanguíneo a ser trasfundido.
Cuando el Test de Coombs Directo y los anticuerpos
irregulares resultasen negativos, se podrán realizar
transfusiones de pequeños volúmenes repetidos de sangre
durante los primeros 4 meses de vida sin futuras
pruebas inmunohematológicas. Grado de recomendación
C, Nivel de evidencia IV.
Si se realizan transfusiones de grandes volúmenes
de sangre de más de 5 días de colectadas, se deberá
realizar tamizaje de anticuerpos irregulares en el receptor.
Grado de recomendación B, Nivel de evidencia IIb.
La formación de aloanticuerpos ha sido demostrada ser
excepcionalmente rara en este periodo.Después de los 4 meses de vida las pruebas pretransfusionales
deberán ser realizadas según estándares
de adultos (Tabla 2).
Transfusión de Componentes
Sanguíneos
La práctica transfusional pediátrica se divide en 2
etapas:
1. Desde el nacimiento hasta los 4 meses de edad (incluyendo
prematuros menores de 1000-1500 gr.).


2. Individuos mayores de esta edad.
Esta división se realiza teniendo en cuenta los siguientes
puntos:
• El volumen sanguíneo en el recién nacido pretérmino
con muy bajo peso al nacer (1000 gr.) es
en promedio 100ml/Kg. en comparación con los
de término que tienen un volumen de 75- 85ml/
Kg.
• Una característica de esta edad es la poca capacidad
de adaptación que presentan a los cambios
de volumen, con una pobre respuesta tanto a la
hipovolemia como a la hipervolemia.
• Otro aspecto importante es el estrés al frío producido
por el cambio de temperatura por la
transfusión de productos sanguíneos produciendo
hipotermia, aumento del metabolismo, hipoglucemia,
acidosis metabólica, favoreciendo la
presencia de episodios de apnea los cuales llevan
a hipoxia e hipotensión.
• El sistema inmunológico tanto humoral como
celular de los neonatos es inmaduro y los anticuerpos
presentes en ellos son de tipo IgG provenientes
de la madre. Estas alteraciones en la
inmunidad han sido causa de diversas entidades
asociadas al empleo de sangre y sus derivados,
siendo algunas de ellas mortales como la enfe
medad injerto vs. huésped.
• Diversos problemas metabólicos como acidosis
e hipocalcemia pueden presentarse en forma secundaria
a las tranfusiones en neonatos debido a
su incapacidad de metabolizar el citrato favorecido
por la inmadurez hepática.
• La hiperkalemia es un trastorno importante que
debe ser tomado en cuenta ya que un neonato que
recibe transfusión de eritrocitos almacenados por
3 a 5 días estará recibiendo de 0.1mmol/L de potasio,
pero si este paciente recibe transfusión masiva
como sucede en la cirugía cardiaca con bomba
de circulación extracorpórea o bien es transfundido
en varias oportunidades, el incremento en los
niveles de potasio serico será mayor.
• Otra circunstancia donde se produce un incremento
de potasio serico es cuando la sangre es
irradiada y almacenada por tiempo prolongado;
por tal razón se recomienda que la irradiación de
los eritrocitos sea lo más cercana a la transfusión.
• Los problemas infecciosos en los recién nacidos
como la infección por citomegalovirus (CMV)
son otro aspecto importante que se debe tener
en cuenta. El riesgo de adquirir esta enfermedad
en el neonato está relacionada en forma inversamente
proporcional a la tasa de seropositividad
de la comunidad, o sea que a mayor número de
adultos seropositivos para CMV, menor será la
tasa de infección asintomática en el RN, así mismo la tasa de infección sintomática en RN de
madres seropositivas también es baja. Sin embargo
el riesgo de adquirir infección postransfusional
se incrementa en RN prematuros de
madres seronegativas, pudiendo evitarse con la
transfusión de sangre CMV negativa o bien con
la utilización de filtros para desleucocitar.
Concentrado de Glóbulos Rojos (CGR).
Descripción.
Los Concentrados de Glóbulos Rojos: se obtienen
a partir de la donación de sangre entera de aproximadamente
400 ml. a la cual se le ha extraído el plasma
mediante centrifugación y contiene una concentración
de hemoglobina no menor de 45 gr. por unidad, en un
volumen de 200 y 300 ml. con Hematocrito de 55 a
75%. La unidad contiene una solución anticoagulante
CPD-A1 (Citrato, fosfato, dextrosa, adenina) que permite
mantener viables los hematíes durante 35 días
almacenados entre +2 y +6ºC en un refrigerador con
alarma y registro dev temperatura, otras soluciones son
SAG-Manitol (45 días) y CPD (21 días).
Función.
Incrementar la capacidad de la sangre de transportar
oxígeno a los tejidos elevando la concentración de
Hemoglobina.
Guías para Transfusión de Concentrado
de Glóbulos Rojos (CGR) RN hasta
los 4 meses de edad.
Es difícil establecer criterios estrictos de transfusión
basados en evidencia durante el periodo neonatal,
sin embargo experiencias anteriores en centros que han
adoptado guías de transfusión o protocolos transfusionales
locales han logrado disminuir la cantidad neta de
transfusiones y consecuentemente la exposición de los
pacientes a transfusiones innecesarias.
Grado A de recomendación,
Nivel Ib de evidencia.
El fraccionamiento de una sola unidad de sangre en
varias bolsas satélites destinadas a un paciente contribuye
a minimizar la exposición a múltiples donantes.
El uso de Eritropoyetina (EPO) podría también disminuir
las exposiciones a transfusiones en los RN, sin
embargo las dosis, el tiempo de utilización y el soporte
nutricional aún no están estandarizados y el beneficio
durante las 2 primeras semanas es modesto, comparado
con el beneficio de instaurar Protocolos institucionales
apropiados de transfusión. (Maier et al, 1994, 1998.
Shannon et al, 1995. Franz & Pohlandt, 2001). Grado B
de recomendación, Nivel IIb de evidencia.
Es necesario de considerar especialmente al RN de
bajo peso al nacer y al RN debajo de las 28 semanas
de edad gestacional, en los que por lo menos 4 factores
predisponen a la anemia como:
1. Extracciones para laboratorio.
2. Alta tasa de crecimiento.
3. Menor vida de los eritrocitos neonatales.
4. Inadecuada producción de EPO.
Indicaciones de CGR según condición
clínica y Hematocrito (Hto).
Con Hematocrito entre 36 y 40%; con enfermedad
cardiopulmonar grave y que presentan:
a. Oxigenoterapia Fio2 > 45% o en CPAP.
b. Ventilación (presión media en vía aérea >7 a
10 Cm H2O)
c. Sepsis grave.
d. Hemorragia profusa.
Con Hematocrito entre 31 y 35%:
a. Si está recibiendo >35% de oxígeno suplementario.
b. Si está intubado en CPAP o asistencia respiratoria
mecánica con presión media de vía
aérea >6-8 cm. H2O.
Con Hematocrito entre 21 y 30%:
a. Todas las anteriores.
b. Si está recibiendo < 35% de oxígeno suplementario.
c. Si está en CPAP o asistencia respiratoria mecánica
con presión media de vías aéreas < 7
cm. de H2O.
d. Si aparecen episodios de apnea/bradicardia
(>9 episodios en 12 horas o dos episodios en
24 horas que requieran ventilación con bolsa
y máscara) estando en tratamiento con dosis
terapéuticas de metilxantinas.
e. Si presenta taquicardia (>180 por minuto),
o taquipnea (> 80 por minuto) persistentes
durante 24 horas.
f. Si el aumento de peso es <10 gr./día durante
1 semana a pesar de recibir aporte calórico
>100 Kcal./Kg./día.
g. Si debe ser intervenido quirúrgicamente.
Con Hematocrito < ó = 20%:
a. Todas las anteriores.
b. Si está asintomático, pero con reticulocitos <
1%.
MANTENER NIVEL DE HEMATOCRITO
MAYOR DE 40% DURANTE ENFERMEDAD
RESPIRATORIA SEVERA. (Alverson et al,
1988) Grado de recomendación A, Nivel de evidencia
Ib.
Indicaciones de CGR según forma
de presentación de la Anemia y valor de
Hemoglobina (Hb) (Tabla 3).
Frecuentemente los eritrocitos son reemplazados
cuando el 10% del volumen sanguíneo total ha
sido removido de los RN. Durante las primeras
2 semanas de vida es posible que la enfermedad
respiratoria grave predisponga a muestreos repetidos.
de sangre para estudios de laboratorio y por
ende a transfusiones de reemplazo, sin embargo
debe evaluarse cada caso en particular y tener en
cuenta la clínica que acompaña a la anemia.
No transfundir:
a. Solamente para reponer sangre extraída para
análisis de laboratorio.
b. Solamente por Hto o Hb bajos.
Guías para Transfusión de Glóbulos
Rojos (CGR) en mayores de 4 meses de Edad.
Las transfusiones de CGR están indicadas en el
tratamiento de aquellas situaciones sintomáticas donde
exista un déficit en la capacidad de transporte de oxígeno,
sin embargo no existe consenso total sobre las indicaciones
precisas y están relacionadas con las características
especiales de cada paciente. Sí, existe consenso
en que la Hemoglobina es un parámetro más a evaluar
en la indicación de transfusión de CGR.
Indicaciones según forma de presentación de la
anemia
• Anemia aguda. Generalmente producida por
hemorragia aguda: intervenciones quirúrgicas,
traumatismos, hemorragia digestiva aguda, etc.La valoración clínica del grado de la pérdida
sanguínea es más importante que el nivel de hemoglobina
o hematocrito, ya que éstos pueden
no reflejar el grado de pérdida sanguínea hasta
pasadas unas horas o hasta que el paciente sea
normovolémico.
Las pérdidas son de sangre total pero su corrección
debe hacerse con diferentes componentes
sanguíneos.
Aquí hay que diferenciar el mantenimiento de
la volemia, del transporte de oxígeno.
a. La volemia, establecida aproximadamente en
un 7% del peso corporal total, se ha de mantener
siempre cerca del 100%, ya que el margen
de seguridad es muy pequeño. Los fluidos de
reemplazo endovenoso son la primera línea de tratamiento de la hipovolemia, es salvadora
y proporciona tiempo para detener el sangrado
y obtener la sangre para la transfusión
si ésta fuese necesaria. No existe evidencia de
que los coloides sean superiores a la solución
Salina o al Ringer en la resucitación.
b. En cambio el margen de seguridad para el
transporte

de oxígeno a los tejidos es mucho
más amplio, pues para un gasto cardíaco de
5 l/min. y una Hb de 15 g/dl., la oferta de
oxígeno es de unos 1.000 ml/min., de ellos
se consumen 250 ml. La cifra mínima de Hb
aceptada como segura es, en muchos países,
de 7 g/dl. para pacientes con buen estado general
y en situación estable, por encima de
esta cifra es necesario justificar la transfusión
por las circunstancias de cada paciente,
aumento del gasto cardíaco, patología respiratoria,
riesgo de isquemia miocárdica, etc.
c. Las proteínas plasmáticas y de la coagulación
tienen un margen de seguridad aún
mayor, superior al 100% de la volemia. Por
tanto la reposición debe hacerse siempre escalonada.
El modelo presentado en la Tabla
4 puede servir de guía.
• Anemia pre y peroperatoria. Hay que señalar
que no existe una cifra de Hb o Hematocrito
determinada, por debajo de la cual no se pueda
practicar una anestesia general o regional.
Pueden servir de orientación las siguientes
pautas transfusionales: ○ En el enfermo quirúrgico normovolémico
sin signos de descompensación cardiopulmonar,

con anemia, que debe ser sometido
a intervención en breve plazo, sólo se transfundirá
si la cifra de Hb es inferior a 7 g/dl.,
preferentemente durante el acto quirúrgico o
en el postoperatorio inmediato.
• Por el contrario, en los enfermos con síntomas
de enfermedad cardiaca o respiratorios
crónicos (que tienen afectado el transporte
de oxígeno), está justificada la transfusión
preoperatoria con el objeto de aumentar la
cifra de Hb por encima de 8 g/dl.
Es necesario recordar que los pacientes con
anemia crónica (insuficiencia renal crónica,
mielodisplasias, etc.) toleran bien cifras de
Hb más bajas (5 - 6 g/dl.).
• Algunos pacientes con cirugía programada
pueden beneficiarse de la realización de autotransfusión
entre los 35 y los 7 días previos
a la intervención. El empleo de sangre autóloga
es una práctica transfusional mucho
más segura y supone un riesgo mucho menor
para el paciente, aunque tiene el inconveniente
del frecuente desaprovechamiento
de las bolsas extraídas. (Tabla 4)
• Anemia postoperatoria. En situaciones de
estabilidad hemodinámica (paciente normovolémico)
y sin evidencias de sangrado, es difícil
justificar transfusiones de CGR con niveles de
Hb superiores a 7 g/dl. (Tabla 4)
• Anemia crónica. Como norma general la
transfusión sólo está indicada cuando la anemia
es sintomática y refractaria al tratamiento
etiológico.
En pacientes asintomáticos, en ausencia de factores de riesgo, la transfusión no está indicada
independientemente de la cifra de Hb,
como es el caso de las anemias ferropénicas
de hasta 5 g/dl., en las que han de evitarse las
transfusiones si no existe una repercusión cardiaca.
La decisión de transfundir dependerá de
criterios clínicos cuando la Concentración de
Hb esté comprendida entre 5-8 g/dl., y por encima
de 10 g/dl. la transfusión casi nunca está
indicada.
En los pacientes con enfermedad cardiaca -
pulmonar, que precisan oxígeno suplementario
y Hb< 10 g/dl., está indicada la trasfusión de
Concentrado de Glóbulos Rojos. (Tabla 4)
Administración
1. Debe realizarse la verificación de la identidad
del paciente con nombre, apellido u otro
dato apropiado al mismo, corroborar con la
Historia Clínica y los datos en la Unidad de
CGR. Se debe verificar la concordancia de
grupo sanguíneo.
2. Utilizar un equipo de infusión adecuado con
filtro de 170-200 micras que debe ser cambiado
antes de las 6 horas o luego de 4 transfusiones
de CGR.
3. La transfusión debe iniciarse en los 30 minutos
luego de retirada la sangre de la heladera.
4. Finalizar la transfusión dentro de 4 horas o
menos.
5. La sangre rara vez necesita ser calentada y si
es así debe realizarse con equipos especiales
de lo contrario podría producirse hemólisis.
6. No agregar medicamentos o soluciones que
no sean solución fisiológica normal al equipo
de infusión.
7. Adjuntar a la Historia Clínica el formulario
o etiqueta enviado por la Unidad de Medicina
Transfusional o de lo contrario registrar
en la misma los datos presentes en la Unidad
de CGR; Número, grupo sanguíneo, fecha y
hora.
8. El paciente debe ser monitoreado durante

la transfusión por el médico o la enfermera
responsable y deben ser anotados sus signos
vitales. Las reacciones severas se presentan
en los primeros 15 minutos.
9. Reacciones transfusionales: ver Capítulo 9.
5.2. Guías para Transfusión de Concentrado
Plaquetario. (C.P.)
Generalidades
Recordando que la hemostasia se produce en 4
fases: vascular, plaquetaria, formación del coágulo de
fibrina y lisis del coágulo, las plaquetas son esenciales
para la formación del tapón plaquetario primario y para
suministrar la superficie hemostática para la fibrina, las
deficiencias en el número y/o función pueden ser impredecibles
y van desde la prolongación del tiempo de
sangría sin alteración clínica hasta defectos graves de la
hemostasia con amenaza de vida.
Las transfusiones de plaquetas están indicadas en
situaciones clínicas como trombocitopenias o alteraciones
cualitativas de plaquetas.
El pediatra que prescribe transfusiones de plaquetas
deberá juzgar los beneficios que puedan obtenerse
y que en todos los casos deben exceder a los riesgos y
la indicación debe basarse en la evidencia médica de su
necesidad.
Los riesgos que pueden presentarse son:
1. Transmisión de enfermedades infecciosas,
2. Sensibilización HLA y a Ag. específicos plaquetarios
que es responsable de la refractariedad
plaquetaria,
3. Reacciones mediadas por citoquinas.
Las indicaciones deben estar precedidas de la evaluación
criteriosa de los siguientes puntos:
• Situación clínica del paciente (hemorragia activa,
esplenomegalia, fiebre, anemia, etc.).
• Déficit de producción, destrucción aumentada o
disfuncionalidad.
• Recuento plaquetario reciente (6 hs.).
• Necesidad de procedimientos invasivos.
• Uso de ciertos fármacos: Anfotericina B, Antiagregantes,
etc.
• Respuesta a transfusiones anteriores.
• Otros parámetros de coagulación alterados.
En las solicitudes de transfusión de plaquetas deberán
completarse todos los datos solicitados (filiación,
ubicación, peso, hematocrito, recuento de plaquetas
inmediato anterior es decir efectuado dentro de las últimas
6 horas) ya que ello posibilita la adecuada identificación
del paciente así como un nuevo monitoreo de la
indicación y del cálculo de la dosis. Todas las solicitudes
de transfusión deberán ser firmadas y selladas por
el médico tratante.
Descripción
Concentrado Plaquetario de donante múltiple:
es uno de los componentes de la sangre que se obtiene
por centrifugación de una unidad individual de sangre
entera dentro de las 8 horas de extraída y habiendo sido
mantenida hasta entonces a 22-24 °C. Preparadas en
condiciones apropiadas cada CP contiene al menos 5.5
x 1010 plaquetas en 50-70 ml. de plasma. Se almacenan
hasta 5 días a una temperatura controlada entre 22-24°
C en agitación continua y suave.
Plaquetas Obtenidas Por Aféresis: se obtienen de
un donante único mediante un procedimiento de aféresis
en separadores celulares automatizados, durante
aproximadamente 70 a 100 minutos y contiene por lo
menos 3 x 1011 plaquetas en un volumen de plasma
variable entre 100 y 400 ml.
Deben recibir las mismas condiciones de almacenamiento
que las plaquetas de donantes múltiples.
Dosis.
La dosis corrientemente aceptada aquella que, de
acuerdo con lo afirmado en numerosas publicaciones,
eleva el recuento de plaquetas en aproximadamente 40
x 109 por litro. Basados en una recuperación in vivo del
67% de las plaquetas transfundidas, la dosis estándar
adecuada es: una unidad de plaquetas: (5-7 x 1010 plaquetas
por una unidad) por cada 10 Kg. de peso de un
paciente. La evaluación de lo correcto o no de la dosis
puede realizarse por medio del recuento de plaquetas,
lo cual puede realizarse al finalizar la transfusión (el
recuento post-transfusión sólo está indicado cuando se
duda de la recuperación de las plaquetas).
La frecuencia de la dosis debe determinarse con la
evaluación clínica diaria y/o horaria, dependiendo esto
de cada paciente (un paciente al que se lo expone a una
transfusión de componentes sanguíneos merece un hemograma
previo). En cada caso en el que se indique
más de una dosis diaria deberán justificarse los motivos
de tal indicación en cada solicitud de transfusión.
La indicación estándar sólo puede prescribirse
cuando el suministro de plaquetas está sometido a un
estricto control de calidad en su obtención, conservación
y administración.
Indicaciones
Profilácticas
a) Insuficiencia Medular (aplasia medular, enfermedades
hematooncológicas, quimioterapia,
Transplante de Médula Ósea TMO, etc.)
Existe acuerdo general que establece el umbral
de plaquetas de 10 x 109/l como nivel
suficientemente seguro para mantener sin
transfundir a pacientes sin factores de riesgo
adicionales (convenientemente documentados)
tales como: sepsis, uso concomitante de
drogas; Ej.: antibióticos, otras anormalidades
de la hemostasia, esplenomegalia marcada, fiebre persistente > 38° C.
Excepción: tumores de SNC con quimioterapia
y/o radioterapia, en esos cuadros se
mantendrá un umbral de 20 x 109/litro.

b) Destrucción Periférica de Origen Inmunológico
(Púrpura Trombocitopénica Aguda,
Trombocitopenias asociadas a enfermedades
autoinmunes o SIDA, etc.).
La transfusión de plaquetas como medida
profiláctica no está indicada, debiendo ser
consultado el médico hematólogo ya que
esta patología es de tratamiento médico, no
transfusional.
c) Consumo/Secuestro Plaquetario (Coagulación
Intravascular Diseminada (CID), microangiopatías
trombóticas, hiperesplenismo,
síndrome de Kasabach-Merritt).
La indicación transfusional y su dosis debe ser
evaluada por el médico hematólogo, en base a
estudios de laboratorio que precedan a la indicación.
En los casos de pacientes con hiperesplenismo
que serán sometidos a una intervención
quirúrgica, la transfusión de plaquetas deberá
efectuarse inmediatamente antes de iniciar el
procedimiento.
d) Disfunción Plaquetaria (trastornos hereditarios).
La indicación transfusional es profiláctica
ante procedimientos invasivos.
Transfusión Profiláctica ante
Procedimientos Invasivos
La estrategia a seguir para encarar procedimientos
invasivos en pacientes trombocitopénicos por
insuficiencia medular es la siguiente:
Procedimientos intratorácicos, intracraneanos y
biopsia hepática: son de alto riesgo por lo que
es razonable un recuento de plaquetas sostenido
de >50 x 109/litro. La punción torácica para
colocación de catéteres venosos, broncoscopía,
esofagoscopía y laparotomía, que son de riesgo
intermedio, requiere recuento de plaquetas (40 x
109/litro).
Las punciones lumbares pueden ser hechas con
un recuento de plaquetas > 10 x 109/l en pacientes
con LLA. En pacientes con LMA y otras patologías
las punciones lumbares deberán ser rea-lizadas con un recuento > 25 x 109/l.
Cuando se efectúa una transfusión de plaquetas,
previa al procedimiento de punción, es crítica la
realización del recuento post transfusional, con el
fin de verificar si se ha alcanzado el valor esperable
y se está en condiciones de punzar.

En pacientes con función medular normal que
serán sometidos a cirugía mayor siempre debe
interrogarse si hubo tratamiento previo (10 días
antes) con aspirina u otras drogas con efecto inhibidor
de la función plaquetaria, ya que en ese
caso el riesgo de sangrado estará incrementado.
Terapéuticas
a) Insuficiencia Medular
Cuando la trombocitopenia está asociada con
sangrado activo, en particular gastrointestinal,
pulmonar y del SNC se indica la transfusión
de plaquetas para mantener un recuento > de
50 x 109/l.
b) Destrucción Periférica de Origen Inmunológico
En las trombocitopenias severas por rápido
consumo periférico por autoanticuerpos,
solo está indicado transfundir en presencia
de sangrado gastrointestinal, hemorragia
del SNC u ocular, independientemente del
resultado del recuento de plaquetas (lo cual
no anula la necesidad de obtener el recuento)
ésta terapia debe ser precedida del tratamiento
médico agresivo adecuado, para bloquear
el consumo de las plaquetas rodeadas por
anticuerpo por el Sistema Reticuloendotelial
y disminuir la producción del autoanticuerpo,
que es el único tratamiento etiológico.
c) Consumo/Secuestro Plaquetario
Se indica transfusión de plaquetas cuando el
sangrado está vinculado a la trombocitopenia
y no a las causas del consumo o secuestro,
esta indicación debe ser discutida entre
el médico tratante y el hemoterapeuta.
d) Disfunción Plaquetaria
Independientemente del número de plaquetas,
ante la presencia de sangrado debe indicarse
la transfusión. Esta indicación debe
ser monitoreada por el médico hematólogo
tratante y por el hemoterapeuta.
e) Hemorragia Masiva
Los pacientes con función medular normal
que presentan hemorragia masiva, (recambio
de una volemia en 24 horas o requerimiento
transfusional de 10 unidades de CGR) conrecuento
de plaquetas < 50 x 109/litro deben
ser transfundidos.
Debe tenerse en cuenta que algunas de las
plaquetas que se cuentan provienen de los
concentrados de glóbulos rojos transfundidos
y por lo tanto son no funcionantes.
En los pacientes sometidos a cirugía mayor
con bomba de circulación extracorpórea las
plaquetas pueden ser disfuncionales por la
activación mecánica de la bomba. Sólo debe
indicarse tranfusión de plaquetas cuando se
produce sangrado y el recuento es menor de
50 x 109/litro.
Es sabido que el sangrado en estos casos es
producido más frecuentemente por la heparina,
inadecuada corrección con protamina, fibrinólisis
o problemas de cierre quirúrgico.
Indicaciones en Neonatología
Consideraciones Generales
El recuento plaquetario normal de un neonato no
difiere del de los niños mayores y adultos; va de 150-
450 x 109/l. La incidencia mayor de trombocitopenia en
este grupo de pacientes se produce entre los neonatos de
muy bajo peso, siendo la causa principal la destrucción
aumentada (20% aproximadamente debido a CID).
La decisión transfusional, también en el neonato,
debe ser tomada después de tener en cuenta los riesgos
y beneficios de la misma.
La trombocitopenia es común en los RN de pretérmino
enfermos y está asociada a un incremento del
riesgo de hemorragia periventricular severa (Andrew et
al,1987). Sin embargo la administración de plaquetas
en el manejo de trombocitopenias moderadas de 50 a
100 x109/l. no parece reducir la severidad del sangrado
(Andrew et al, 1993) Tabla 6.
Los RN de término es improbable que sangren si

los niveles de plaquetas se encuentran por encima de
20 x 109/l., pero en los RN pequeños, de pretérmino, se
recomienda generalmente un umbral mayor particularmente
durante los primeros días cuando existe mayor
probabilidad de hemorragia periventricular o coexiste
coagulopatía. Grado de recomendación C, Nivel de evidencia
IV.
Trombocitopenia aloinmune neonatal
Es ocasionada por la producción de aloanticuerpos
maternos de tipo IgG contra antígenos plaquetarios fetales
derivados del padre que están ausentes en las plaquetas
maternas. Se trata de un proceso relativamente frecuente
que afecta a uno de cada 2000 ó 5000 recién nacidos, pudiendo
ocurrir tanto en el primer niño como en sucesivos
embarazos. La complicación más grave es la hemorragia
cerebral (10- 30% de los neonatos) que puede tener como
consecuencias secuelas neurológicas irreversibles (20%)
o muerte (10% de los casos comunicados).
Las inmunoglobulinas IgG por vía intravenosa, y la
transfusión de plaquetas constituyen el tratamiento de
elección. Debido a que la acción terapéutica de la IgG
no es inmediata los pacientes con severa trombocitopenia
requieren de transfusiones de plaquetas. Son de
elección para la transfusión plaquetas que carezcan del
antígeno al que está dirigido el anticuerpo. Ante la falta
de disponibilidad de plaquetas compatibles, pueden
utilizarse plaquetas maternas obtenidas por aféresis,
y lavadas con el objetivo de remover el aloanticuerpo
presente en el plasma. Familiares maternos podrían ser
una fuente alternativa de plaquetas compatibles.
La probabilidad de recurrencia de la trombocitopenia
neonatal aloinmune en las siguientes gestaciones
es muy elevada, (hasta del 80-90%) si en la gestación
anterior se produjo hemorragia cerebral. La administración
de IgG IV a la madre es el tratamiento más efectivo
conocidas.
Si se utilizan las plaquetas maternas es importante
que ellas hayan sido irradiadas y los aloanticuerpos antiplaquetarios
removidos del concentrado plaquetario
antes de trasfundirlos. En la Trombocitopenia Neonatal
Alo inmune el contaje de plaquetas no debe ser menor
a 30 x 109/l. porque el anticuerpo antiplaquetario puede
inducir daño en la funcionalidad plaquetaria y pueden
ser necesarias plaquetas compatibles en adición a altas
dosis de Inmunoglobulina IV. Grado de recomendación
C, Nivel de evidencia IV. (British committee for Standards
in haematology, 2003).
Selección del componente
Debe seleccionarse un concentrado plaquetario
ABO idéntico o con plasma ABO compatible con grupo
ABO del receptor. Los concentrados plaquetarios
contienen cantidades de estroma de GR para estimular
la inmunización Rh. Nivel de evidencia llb, Grado de
recomendación B.
Refractariedad plaquetaria
Se denomina refractariedad a la incapacidad para
lograr en un receptor, el incremento esperado en el número
de plaquetas, después de 2 episodios transfusionales
consecutivos con plaquetas de donantes múltiples.
Cuando el médico tratante sospecha que se encuentra
ante un caso de refractariedad debe comunicarlo al
servicio de Hemoterapia para que éste realice el diagnóstico
de la misma, mediante la programación de una
transfusión de plaquetas con un número medido de plaquetas
en el componente y el seguimiento del resultado
de esa transfusión.
El diagnóstico se hace relacionando: el recuento de
plaquetas del paciente inmediatamente antes y después
de la transfusión (entre 15 minutos a 24 horas después),
el recuento de plaquetas de la unidad o unidades transfundidas
y la superficie corporal del paciente, lo que da,
mediante una fórmula que relaciona estos parámetros
entre sí el Incremento Corregido
(IC):
El IC es: el aumento del recuento de plaquetas
en un microlitro de sangre después que el paciente
es transfundido con 1 x 1011 plaquetas
por metro cuadrado de superficie corporal
IC = IP (Rec. plaq. post. transfus-Rec. pre-transfus)
x superficie corporal (m2)
n° de plaquetas transfundidas (x 1011)
Se considera que un paciente es refractario cuando
su IC es < 7,5 x 109/l.
Las causas de la refractariedad
plaquetaria pueden ser inmunológicas (aloinmunización
a antígenos HLA o a antígenos plaquetarios específicos)
o no inmunológicas (hiperesplenismo, fiebre,
infección, uso concomitante de drogas, coagulación
intravascular diseminada).
El estudio de refractariedad plaquetaria lo hará
siempre el médico especialista en Hemoterapia, el que
está entrenado para hacer ese cálculo. Las indicaciones
que emerjan del resultado de ese estudio dependerán de
la causa de la refractariedad, y en cada caso el especialista
en Hemoterapia interactuará con el médico tratante.
Cuando se trata de Refractariedad Inmunológica
puede deberse a anticuerpos del sistema HLA o a anticuerpos
específicos contra antígenos de las plaquetas.
Las plaquetas también poseen antígenos del sistema
ABO en su superficie pero no es indicación suspender
una transfusión de plaquetas por no disponer de
plaquetas ABO compatibles, sin embargo, frente a una
refractariedad plaquetaria se debe seleccionar siempre
un componente ABO compatible.
Abordaje terapéutico en pacientes refractarios:
• Tratamiento de la condición clínica subyacente a
la refractariedad.
• Transfusión de plaquetas HLA compatibles, si
se constata que se debe a una aloinmunización
HLA.
Transfusión de plaquetas de donante múltiple
considerando la posibilidad de aumentar la dosis
de plaquetas por acto transfusional.
Uso de Plasma Fresco Congelado (PFC),
Crioprecipitado y Sobrenadante de
Crioprecipitado.
Descripción
• Es un componente que se obtiene separándolo
de la sangre entera dentro de las 6 horas de colectado
y luego congelado rápidamente a una
temperatura menor de - 25ºC. Contiene factores
de la coagulación estables (II, VII, IX y X), factores
lábiles (V y VIII) albúmina e inmunoglobulinas.
• El Factor VIII está al menos en un 70% del nivel
que existe en el plasma original.
• El Crioprecipitado se obtiene del plasma fresco
congelado utilizando la propiedad que tienen algunas
proteínas de precipitar en frío. Es un componente
rico en FVIII (80 a 100 UI por unidad),
factor von Willenbrand, FXIII, Fibronectina y
Fibrinógeno (150 a 300 mg. por unidad).
• El Sobrenadante del crioprecipitado es el plasma
deplecionado en FVIII y Fibrinógeno además de
moléculas de alto peso (HMW).
El PFC es preparado a partir de las unidades de
sangre total y de la extracción por Plasmaféresis, son
equivalentes terapéuticos en términos de hemostasis y
efectos colaterales (Grado A recomendación, Nivel I
evidencia).
Función
Es el líquido de transporte de los glóbulos rojos y
plaquetas, y en medicina transfusional se utiliza para
proveer factores de la coagulación. Hace algunos años
se lo indicaba para proveer volumen, aumentar la presión
oncótica y aumentar inmunoglobulinas. En la actualidad
esas son contraindicaciones.
Indicaciones
Deficiencia de un Factor de la coagulación:
El PFC podrá ser utilizado para el reemplazo de la
deficiencia de un solo factor cuando no se disponga del
mismo como producto seguro (recombinante). Generalmente
ocurre con la deficiencia del Factor V.
Deficiencia de múltiples Factores
de la Coagulación
El PFC está indicado cuando se constata deficiencia
de múltiples factores de la coagulación asociado
con sangrado severo y o CID.
El Crioprecipitado puede ser indicado cuando el
nivel de Fibrinógeno plasmático esta en un nivel < 1g/l,
aunque no es claro el umbral de la hipofibrinogenemia
con respecto a la importancia clínica.
Púrpura Trombocitopénica Trombótica:
La Plasmaféresis terapéutica utilizando PFC o sobrenadante
como reposición de una volemia diaria debe
ser comenzada al inicio del cuadro (Grado A recomendación,
Nivel Ib evidencia) o dentro de las 24 horas del
diagnóstico (Grado C recomendación, Nivel IV evidencia)
y debe continuarse como mínimo por dos días después
de haber obtenido la remisión del cuadro (Grado
B recomendación, Nivel IV evidencia).
Revertir los efectos de los Anticoagulantes
Orales (ACO)
El PFC puede ser usado para revertir el efecto de
los ACO solamente en presencia de sangrado severo
(Grado B recomendación, Nivel IIa evidencia).
Deficiencia de Vitamina K en Unidad de
Cuidados Intensivos
El PFC no debe ser utilizado para la corrección
laboratorial del tiempo de coagulación o TP alteradas,
se debe manejar con vitamina K (Grado B recomendación,
Nivel IIa evidencia).
Enfermedades Hepáticas
No existe suficiente evidencia sobre la transfusión
de PFC en pacientes con enfermedad hepática y TP prolongado
sin evidencia de sangrado, a no ser que deba
ser intervenido quirúrgicamente o ser sometido a una
biopsia hepática, en estas circunstancias está indicado
transfusión de PFC (Grado C recomendación, Nivel IV
evidencia).
Sangrado quirúrgico y Transfusión Masiva
El PFC debe ser usado en el tratamiento de hemorragias
severas tomando como guía los resultados de
estudios de crasis sanguínea durante toda la evolución
del paciente, no debe ser usado como reemplazo de volumen
en pacientes adultos y niños (Grado B recomendación,
Nivel IIb evidencia).
La transfusión de PFC en el Recién Nacido merece
especial consideración, las pruebas de coagulación son
prolongadas en estos pacientes y el PFC deberá ser trasfundida
acordando que estas se encuentren prolongadas
usando valores de referencia para la edad.
Enfermedad Hemorrágica del Recién Nacido
Está indicado Plasma Fresco Congelado en la dosis
de 10 - 20 ml/kg., como así también vitamina K intravenosa.
Neonatos con coagulopatías
Con evidencias de sangrado, como así también
en aquellos en los que deben realizar procedimientos
invasivos, deben recibir PFC y vitamina K (Grado C
recomendación, Nivel IV evidencia).
El mejoramiento o empeoramiento de la crasis sanguínea
son impredecibles por lo cual debe ser monitorizado
durante la evolución del cuadro por estudios
laboratoriales y la clínica.
Hemorragia Periventricular
La administración rutinaria de PFC para la prevención
de la hemorragia periventricular en infantes de pretérmino
no está indicada (Grado A, Nivel IIb evidencia).
Policitemia de la infancia
El PFC no está indicado en la policitemia de la infancia.
Hipoalbuminemia
No está indicado para la corrección de hipoalbuminemia
o como aporte nutricional.
En neonatos con T activado y baja actividad de
Anti T
No hay suficiente evidencia clínica con respecto a
la transfusión de PFC.
El riesgo de transmisión de patógenos es bajo y los
beneficios clínicos por el uso del PFC deben ser comparados
con la posible transmisión de patógenos (Grado
B recomendación, Nivel II/III evidencia).
Para los pacientes con probabilidad de recibir múltiples
unidades de PFC, se debe considerar la vacunación
contra la hepatitis A y B (Grado C recomendación,
Nivel IV evidencia).
Siempre que el paciente es candidato de recibir muchas
unidades del PFC como deficiencias congénitas y
recambios plasmáticos prolongados, se deben buscar
alternativas de productos con menos probabilidades
de transmisión de patógenos. (Grado C de recomendación,
Nivel IV de evidencia).
El Uso de Plasma Fresco Congelado no está
indicado para:
• Reponer la volemia por pérdidas agudas.
• Reponer inmunoglobulinas para restablecer la
inmunocompetencia.
• Tratamiento de las deficiencias de un solo factor
de la coagulación, por ejemplo: Hemofilia.
• Tratamiento de CID sin evidencia de sangrado,
no existen evidencia que un régimen de reemplazo
profiláctico previene la CID o disminuyen
los requerimientos transfusionales.
• Revertir anticoagulación por ACO sin evidencia
de sangrado.
• Prevención de la hemorragia periventricular en
infantes de pretérmino.
• Policitemia de la infancia.
• Aporte nutricional.
• Corrección de la Hipoalbuminemia.
Selección de Plasma Fresco Congelado por
Grupo Sanguíneo.
Con respecto al grupo sanguíneo ABO, la primera
alternativa para transfusión de PFC es la de conservar
el mismo grupo sanguíneo del receptor, si no se dispone
de la misma se debe utilizar grupo sanguíneo compatible
(con respecto al plasma) Tabla 8.
Se debe transfundir plasma del grupo O solamente
a receptor del grupo O (Grado B recomendación, Nivel
III evidencia).
En infantes y RN el plasma debe estar libre de anticuerpos
irregulares.
En cuanto al factor Rh, aunque el PFC pueda contener
pequeña cantidad de estroma de células rojas la
sensibilización después de la administración de PFC
Rh positiva es muy poco probable, debido a que el estroma
celular es poco inmunogénico comparado con el
glóbulo rojo intacto.
No se tiene en cuenta el factor Rh de la unidad ni
del receptor para la transfusión de PFC. No se requiere
administración de anti D en forma de profilaxis al
paciente Rh negativo que recibió transfusión de PFC
Rh positivo (Grado B recomendación, Nivel IIa evidencia).
Descongelamiento de Plasma Fresco Congelado,
Crioprecipitado y Sobrenadante del Crio.
El procedimiento del descongelamiento de cualquiera
de estos productos debe ser diseñado para evitar
contaminación bacteriana. Se realiza a temperatura
nunca superior a 37ºC.
Posterior al descongelamiento, cuando el producto
no es utilizado para reponer Factor VIII y no es requerido
en forma inmediata, pueden ser guardados a 4ºC
antes de la administración al paciente, siempre que se
transfunda dentro de las 24 horas del descongelamiento
(Grado B recomendación, Nivel III evidencia).

Frecuencia y Dosis
La dosis de PFC depende de la situación clínica y
de la enfermedad que causa la falla en la coagulación.
Sin embargo la dosis usual para comenzar un tratamiento
es de 15 ml/Kg. de peso.
Seguimiento de los pacientes:
Debe monitorearse la respuesta clínica de los pacientes
a la terapéutica y los resultados de laboratorio,
para medir la modificación o no de los factores de la
coagulación: Tiempo de Protrombina, Tiempo Parcial
de Tromboplastina y Fibrinógeno.
Crioprecipitados: Indicaciones,
Dosificación y Administración.
El Crioprecipitado es la fracción de las proteínas
plasmáticas que son insolubles en frío. Se prepara mediante
la descongelación de una unidad de PFC a 4°C,
tras lo cual se centrifuga para sedimentar el precipitado.
Tras eliminar el sobrenadante, el sedimento con 15
a 20 ml. de plasma se vuelve a congelar, y se conserva
a temperatura inferiores a -30°C durante como máximo
1 año.
El Crioprecipitado debe contener más de 70 UI
de factor VIII y 140 mg. de fibrinógeno por unidad, la
actividad procoagulante (factor VIII: C) y el factor de
Von Willebrand, y parte del factor XIII originalmente
presente en el plasma fresco.
Indicaciones.
El Crioprecipitado puede estar indicado en el tratamiento
de deficiencias congénitas y adquiridas de los
factores anteriormente citados siempre y cuando no se
disponga de concentrados del factor necesitado viralmente
inactivados.
Dosificación
Depende del cuadro clínico del paciente.
Administración
El Crioprecipitado debe descongelarse a temperatura
controlada de 30 a 37 ºC (baño María o calor
seco). Una vez descongelado, el crioprecipitado debe
mantenerse a temperatura ambiente hasta su transfusión
que en el caso de que haya sido abierto el circuito
debe transfundirse antes de transcurridas 6 horas desde
su apertura.
Componentes Especiales
Componentes irradiados
La presencia de linfocitos en mínimas cantidades
en concentrados de hematíes y plaquetarios aumentan
el riesgo de inducir una enfermedad injerto versus
huésped post-transfusional (EIVH) en el receptor si
este padece una inmonosupresion severa.
El objetivo de la irradiación de los componentes
sanguíneos es el de evitar la enfermedad injerto versus
huésped post-transfusional (EIVH). Tienen indicación
de recibir componentes irradiados los pacientes
inmunocomprometidos (por enfermedad de base o por medicación recibida) y determinados pacientes inmunocompetentes
cuando la consanguinidad o el tipo de
componente aumenta el riesgo de EIVH:
Indicaciones
• Recién Nacido con peso menor de 1500 gr.
• Pacientes trasplantados (TMO o trasplantes de órganos sólidos).
• Pacientes con síndromes de inmunodeficiencia
congénita.
• Pacientes hemato-oncológicos (leucemias, linfomas,
tumores sólidos).
• Donaciones dirigidas de familiares.
• Transfusiones intrauterinas.
• Exanguinotransfusión en neonatos que hubieren
recibido transfusión intrauterina.
• Componentes celulares a utilizar durante una cirugía
cardiovascular en pacientes menores de un
año.
Componentes leucorreducidos
Los objetivos de la leucorreducción de los componentes
sanguíneos son los de prevenir la transmisión de
CMV, la alosensibilización a antígenos HLA y algunas
reacciones post-transfusionales no hemolíticas. Deben
recibir componentes leucorreducidos los siguientes
grupos de pacientes:
a) Pacientes candidatos a soporte hemoterapéutico
prolongado:
- Talasemias,
- Leucemias,
- Aplasias medulares.
b) Pacientes candidatos a trasplante:
- Insuficiencia renal crónica,
- Trasplante hepático,
- Trasplante de médula ósea.
c) Pacientes HIV positivos.
d) Pacientes de menos de 1500 gr. de peso.
e) Pacientes que hayan presentado 2 o más reacciones
transfusionales febriles no hemolíticas.
La indicación de estas modalidades es efectuada
por el médico hemoterapeuta según la patología del
paciente, por lo que es imprescindible que en la solicitud
de transfusión se consigne apropiadamente el
diagnóstico de base y aquél por el cual se indica la
transfusión.
De acuerdo a los estándares para la leucorreducción
de la Asociación Americana de Bancos de Sangre
(AABB) y el Consenso Europeo (CE) se recomienda
que todas las fracciones celulares deban de ser leucorreducidas
en Recién Nacidos menores a 1200 gr., hijos
de madres seronegativas para CMV o cuyo estado serológico
para esta infección se desconozca. Las recomendaciones
en relación a la cantidad de Leucocitos
residuales que deben de tener los productos celulares
son para la AABB 5 x 106 y para el CE 1 x 106.
Concentrados de Hematíes Lavados
Indicados en pacientes con déficit congénito de IgA
y anticuerpos IgA, para evitar reacciones anafilácticas
con el plasma y en pacientes con historia documentada
de reacciones transfusionales severas a las proteínas
plasmáticas.
La Práctica Transfusional
Solicitud de transfusión. (Anexo 10.1)
La solicitud de una transfusión es una prescripción
facultativa que deberá contener la información necesaria
para identificar al receptor fehacientemente, él o los
componentes solicitados, las razones que justifican la
petición y en caso de cirugía programada la fecha de
dicha intervención.
El médico prescriptor, que firma la solicitud, debe
estar claramente identificado, así como la fecha y la
hora en que la realiza.
Muestra de sangre pretransfusional
(Anexo 10.3)
La muestra de sangre para realizar las pruebas de
compatibilidad deberá estar claramente identificada,
con los datos del receptor: nombre y dos apellidos, y la
fecha de la extracción.
Antes de proceder a la realización de las pruebas
de compatibilidad, se comprobará que la información
de la petición de transfusión coincida con la información
de la muestra. En caso de discrepancia o duda, se
tomará nueva muestra.
La muestra se extraerá en tubos con anticoagulante.
El procedimiento para la obtención de las muestras
requiere:
• Identificación positiva y activa del paciente y de
la solicitud.
• Identificación inmediata de las muestras tras la
extracción.
La correcta realización de este procedimiento evita
la aparición de errores tanto en la identificación de la
muestra como del paciente, previniendo posibles reacciones
transfusionales fatales.
Acto transfusional
Actualmente el mayor riesgo de morbi-mortalidad
asociada a la transfusión son los errores que acaban
provocando una incompatibilidad de grupo ABO, se
han de extremar las precauciones para asegurar que el
acto transfusional se realice tras la correcta identificación
del receptor y el producto asignado a él.
En el acto transfusional los profesionales de enfermería
juegan un papel capital, no solamente desde un
punto de vista técnico, sino también en el de la atención
al paciente, proporcionando información sobre la transfusión
y calmando los potenciales miedos y ansiedades
que el acto transfusional pueda provocar.
Actuaciones previas
Previamente al inicio de la transfusión de cualquier
componente sanguíneo es importante tener en cuenta
los siguientes puntos:
• Revisar las órdenes médicas para confirmar la
transfusión y la forma en la que ha de realizarse:
componente, cantidad, ritmo, y si se ha de administrar
alguna premedicación.
• Establecer el acceso venoso. Si ya existe una vía
periférica o central, debe verificarse su correcto
funcionamiento y permeabilidad, signos de posible
infección y la compatibilidad de la transfusión
de componentes sanguíneos con otros fluidos.
Es importante recordar que el receptor debe
estar en la posición más cómoda posible antes
de iniciar la transfusión pues ésta puede durar
varias horas.
• Nunca añadir medicaciones o soluciones a través
de la misma vía, la única excepción puede
ser el cloruro sódico al 0,9% y nunca suministrar
simultáneamente Ringer Lactato u otros productos
que contengan calcio.
En el caso de las vías centrales con varios accesos
la transfusión puede administrarse, previa
limpieza con solución salina fisiológica, por uno
de ellos mientras se realiza la infusión de otros
fluidos por los otros.
• Controlar la tensión arterial, pulso y temperatura
antes de administrar cualquier componente sanguíneo.
• Informar al paciente de la necesidad de comunicar
al personal asistencial cualquier incidencia
observada en el curso de la transfusión. No
es necesario restringir la ingesta oral durante la
transfusión de cualquiera de los componentes
sanguíneos.
Administración de componentes
sanguíneos
Secuencia de todo acto transfusional:
1. Identificar activa e inequívocamente al receptor
solicitando que proporcione su nombre y dos
apellidos. Cuando no sea posible, constatar que
la fuente de información sea la correcta (familiares,
personal de enfermería de la planta, historia
clínica del paciente).
Nunca será exagerada la insistencia en este punto,
ya que la mayoría de accidentes transfusionales
graves se producen por el error en la identificación
del receptor y/o del producto.
2. Comprobar el componente sanguíneo. Observar
el aspecto (que no haya agregados o hemólisis
en los concentrados de glóbulos rojos, que exista el efecto de remolino en las unidades de plaquetas,
en el caso del plasma, que esté totalmente
descongelado), la integridad y caducidad del
producto a transfundir.
3. Verificar que el componente sanguíneo indicado
va a ser administrado al receptor correcto. Para
ello, revisar y comprobar que el receptor y el
etiquetado del producto coinciden y son correctos.
Actualmente existen en el mercado diversos
métodos (identificación mediante pulseras, métodos
de registro con código de barras, etc.) que
intentan asegurar la correcta identificación del
receptor y el producto a él asignado.
4. Una vez iniciada la transfusión, controlar al paciente
para verificar que no presenta ninguna reacción.
Equipos de transfusión.
El equipo de transfusión contiene una cámara de goteo
con un filtro de 170-260 mm. y una pinza para regular
el flujo. Es conveniente no llenar la cámara de goteo más
de la mitad para un correcto funcionamiento y purgar posteriormente
el resto del equipo. Se puede utilizar un equipo
de transfusión para más de un acto transfusional pero, en
cualquier caso, no se ha de utilizar durante más de 6 horas;
así se reduce el riesgo de contaminación bacteriana.
Existen en el mercado equipos de presión diseñados
para acelerar el ritmo de infusión. En todos ellos, hay
que seguir las recomendaciones dadas por el proveedor
para evitar la hemólisis del producto transfundido.
En ciertas situaciones es necesario calentar el producto
antes de la transfusión. Para ello existen equipos
diseñados expresamente para este fin que deben estar correctamente
calibrados y controlados para su funcionamiento.
En ningún caso, deben utilizarse estufas ni baños
que no estén específicamente diseñados.
En caso de ritmos de infusión lentos, es útil la
ayuda de bombas de infusión con equipos específicos
para la administración de componentes sanguíneos que
controlen el ritmo transfusional. Así mismo en estos
casos puede ser necesario proceder a dividir la unidad
a transfundir con un sellador estéril para facilitar la dosificación
en el tiempo necesario o permitir transfundir
varias veces al receptor pediátrico de la misma unidad.
Velocidad de infusión.
Los primeros minutos de cualquier transfusión de
componentes sanguíneos deben realizarse a velocidad
lenta. Sólo cuando se haya comprobado que la transfusión
no provoca ninguna reacción se puede pasar a los
flujos que se especifican en el apartado correspondiente
de cada componente sanguíneo.
A modo de recordatorio: Problemas en el ritmo de
infusión: es habitual que el ritmo de la transfusión sea
más lento que el deseado, esto dependerá de:
• El calibre del acceso utilizado.
• La viscosidad del componente.
• La diferencia de presión hidrostática entre el
equipo y la presión venosa central del paciente.
• Un posible venoespasmo producido por la infusión
rápida de CGR fríos.
Enfermedad Hemolítica
del RN (EHRN)
La EHRN se define como el proceso hemolítico
que ocurre en el período neonatal, resultado de la destrucción
acelerada de los eritrocitos.
La etiología puede ser clasificada en tres grupos:
1. EHRN por isoinmunización al sistema Rh, otros
antígenos y por incompatibilidad a sistema
ABO.
2. Defectos eritrocitarios congénitos: deficiencias
enzimáticas, anormalidades de la membrana, alteraciones
en la síntesis de Hb.
3. Defectos eritrocitarios adquiridos: infecciones.
Enfermedad Hemolítica del RN por insoinmunización
al sistema Rh
En la isoinmunización por sistema Rh y otros anticuerpos,
el mecanismo de destrucción de los eritrocitos
fetales se genera por la existencia de un aloanticuerpo de
naturaleza IgG de origen materno, dirigido contra un antígeno
heredado de origen paterno presente en las células
fetales y ausente en las células maternas, lo cual indica
que es requisito indispensable que la madre haya tenido
contacto previo con el antígeno desconocido por transfusión
sanguínea previa o bien por embarazos previos
(cuando la cantidad de sangre que entra a la circulación
materna es de 30 cc. o más la posibilidad de sensibilización
materna es casi de 100%, aunque se menciona que
volúmenes tan pequeños como 0.1 cc. son capaces de
producir isoinmunización) (Bol Med Hosp Infant Mex
v.59 n.11 México, D.F. nov. 2002).
Enfermedad Hemolítica del RN por incompatibilidad
ABO.
La hemólisis puede desarrollarse en fetos y RN
cuando existe una incompatibilidad ABO con su madre, ésta es clínicamente significativa generalmente cuando
ocurre en infantes de grupo A (ocasionalmente de grupo
B) cuya madre es de grupo O. La hemólisis de los
GR del feto o RN es producida por IgG Anti A o Anti B
materna que atraviesa la placenta, aunque en general en
los casos de EHRN ABO las madres presentan niveles
altos de estos anticuerpos, el grado de hemólisis no está
directamente relacionado con el título de los mismos.
El Test de Coombs Directo es habitualmente positivo
pero no siempre por lo que se debe solicitar la realización
de un Eluido para confirmar la presencia de los Ac
pegados a la membrana del GR del RN, esto unido a la
clínica de hemólisis y la exclusión de otras causas (presencia
de Ac. Irregulares) confirman el diagnóstico.
Cuando se realiza una transfusión de GR A ó B en
un RN en el que el Test Coombs Directo es negativo, éste puede tornarse positivo debido a que la expresión
antigénica en los GR transfundidos (por provenir de
adultos) es mayor.
Exsanguinotransfusión
Aunque no existe consenso total entre los neonatólogos
el hemocomponente recomendado para este
procedimiento es Concentrado globular reducido en
plasma con hematocrito de 50 a 60%. Grado de recomendación
C, Nivel de evidencia IV. (Tabla 9)
Otra alternativa es la reconstitución que puede realizarse
con Solución salina o albúmina al 4-5% hasta
alcanzar el Hematocrito recomendado.
La utilización de sangre total con hematocrito de
entre 35 a 45% puede generar valores de hemoglobina
menor a 12 gr./% post exsanguíno y anemia severa en
estos RN lo que lleva al aumento de las exposiciones
a otros donantes por transfusiones subsiguientes.
La
utilización de paquetes globulares los cuales pueden alcanzar
un hematocrito de 75% produce valores de Hto
inaceptables luego del procedimiento. El recambio de
una volemia elimina el 75% de los GR, dos volemias
puede eliminar hasta el 90% de los GR y 50% de la
bilirrubina. (Tabla 9 y 10)
9. Reacciones Transfusionales
Las reacciones transfusionales o también conocidas
como efectos adversos, son reacciones no deseadas,
relacionadas al evento transfusional.
Es imprescindible contar con un sistema para la
detección, registro y análisis de la información relacionada
a todos los efectos no deseados o inesperados, derivados
de la transfusión de los diferentes componentes
sanguíneos. (Anexo 10.2)
Se las clasifica de acuerdo al momento de presentación
de la reacción con respecto al inicio de la transfusión.
(Tabla 11)
Como recomendación general ante la aparición de
síntomas o signos durante o posterior a una transfusión,
el personal de salud, enfermera, residentes o médicos
de sala deben suspender la transfusión e informar inmediatamente
a la Unidad de Medicina Transfusional
con el fin de iniciar una serie de estudios y recopilación
de datos para realizar una aproximación diagnóstica y
posterior tratamiento.


Reacción Transfusional Hemolítica aguda:
Es el efecto adverso asociado a la transfusión más
grave. Los hematíes transfundidos son destruidos de
forma aguda por anticuerpos presentes en el plasma del
receptor. La causa más frecuente es la incompatibilidad
ABO debida a errores de identificación en cualquiera
de las fases de la cadena transfusional.
Síntomas y signos: dolor torácico o lumbar, taquicardia,
disnea, escalofríos, fiebre, sangrado e incluso
shock. Esta sintomatología puede acompañarse con las
siguientes alteraciones analíticas: hemoglobinemia, he

moglobinuria, aumento de la bilirrubina sérica, prueba
de la antiglobulina humana (Test de Coombs Directo)
positiva y alteración de las pruebas de coagulación. En
pacientes anestesiados los primeros signos pueden ser
la hipotensión y los secundarios a la instauración de
una coagulación intravascular diseminada (CID).
Debe distinguirse de otras hemólisis no inmunes
como: infusión de líquidos hipotónicos, ciertos fármacos
o medicaciones administrados en la misma vía,
toxinas bacterianas por contaminación del componente,
temperatura anómala de los hematíes (sobrecalentamiento
o congelación).
Tratamiento: Ante la sospecha de un episodio hemolítico
agudo, la transfusión debe ser interrumpida
inmediatamente y notificada al banco de sangre o servicio
de transfusión a través de un formulario pre-impreso
que debe ser llenado en su totalidad por el médico
asistente (Anexo 10.2) remitiendo los equipos, la unidad
y muestras de sangre solicitadas para realizar análisis,
comprobando a la vez que no existen más pacientes
implicados en un probable error de identificación. La
gravedad de la reacción suele ser proporcional al volumen
de producto incompatible transfundido.
El tratamiento debe instaurarse rápidamente y de
manera agresiva con líquidos que prevengan la hipotensión
para intentar impedir la falla renal. La perfusión
renal debe ser monitorizada con control de diuresis, que
se mantendrá mínimo de 100 ml./hora las primeras 18-
24 horas. Se puede utilizar furosemida, 1-2 mg./Kg.
que además de diurético mejora el flujo por la corteza renal, si no hay respuesta se puede agregar Dopamina
a dosis diurética y si a la una hora no hay respuesta es
probable que se haya producido necrosis tubular y se
requiera diálisis. Si se desarrolla CID se tratará con los
hemocomponentes necesarios para compensarla.
Reacción Febril no hemolítica:
Se produce por la liberación de citoquinas de los
leucocitos y plaquetas durante el almacenamiento o por
la presencia de anticuerpos antileucocitarios en el plasma
del receptor.
Síntoma y signos: elevación de más de un grado en
la temperatura durante o hasta 2 horas después de finalizada
la transfusión. Es un diagnóstico de exclusión y
debe ser muy bien evaluado porque la fiebre puede ser
el inicio de reacciones más severas.
Tratamiento: Administración de antipiréticos. La
leucorreducción por filtración reduce la incidencia de
esta complicación y está indicada en las transfusiones
siguientes a la reacción.
Reacción Alérgica:
Se debe a la presencia en el producto transfundido
de alguna sustancia a la cual es alérgico el receptor.
Síntoma y signos: se manifiesta en forma de abones
o ronchas, eritema, prurito y en los casos más graves
puede presentar bronco espasmo, edema de glotis y
shock.
Tratamiento: La mayoría son leves, no se vuelven
a producir y responden bien al tratamiento con antihistamínicos.
En las reacciones severas y anafilácticas,
la transfusión debe interrumpirse inmediatamente e iniciarse el tratamiento de soporte cardiorrespiratorio
apropiado (que puede incluir: tratamiento vasopresor
con adrenalina, corticoide, intubación, etc.).
La mayoría de estas reacciones graves ocurren en
pacientes con deficiencia de IgA que han generado anticuerpos
Anti-IgA y en ellos la clínica comienza tras la
transfusión de pequeñas cantidades de cualquier componente
sanguíneo que contenga plasma. Si aparece esta
complicación, para transfusiones posteriores se deben
utilizar componentes celulares lavados con salino, para
garantizar la ausencia de plasma. Cuando se requiera
la transfusión de plasma se debe contemplar la posibilidad
de transfundir plasma de donantes deficitarios en
IgA. Si la urgencia no lo permite y se debe transfundir
plasma con IgA, se debe instaurar el tratamiento preventivo
correcto (con hidrocortisona, antihistamínicos
y vigilancia constante para tratamiento inmediato con
adrenalina si es preciso).
Lesión Pulmonar aguda asociada con
transfusión (TRALI)
Se trata de un edema pulmonar no cardiogénico,
producido por la presencia de anticuerpos del donante
en el producto transfundido que reconocen los leucocitos
del receptor. También se ha sugerido que lípidos
activos (tipo factor activador de las plaquetas) generados
durante el almacenamiento de los componentes
celulares podrían desencadenar el cuadro en pacientes
susceptibles.
Síntomas y signos: presentan escalofríos, fiebre,
cianosis, hipotensión, insuficiencia respiratoria; después
de la transfusión de un volumen de componente
sanguíneo que habitualmente no produce hipervolemia.
La expresividad clínica del cuadro puede ser variable:
desde una caída en la saturación de oxígeno de la
sangre hasta un síndrome de pulmón blanco bilateral.
La causa es un incremento en la permeabilidad de la
microcirculación pulmonar que provoca la salida de líquido
a los espacios alveolar e intersticial. Generalmente
aparece entre 2 y 4 horas después de la transfusión.
Tratamiento: Requiere tratamiento en unidad de
cuidados intensivos con soporte respiratorio que puede
incluir la intubación endotraqueal. Ante la sospecha de
su aparición, debe informarse al servicio de transfusión
para el estudio de los donantes implicados y la retirada
inmediata de otros productos de los donantes sospechosos
para evitar que sean transfundidos.
Contaminación bacteriana
Se trata de una complicación poco frecuente, pero
de consecuencias potencialmente mortales. Se calcula
que entre el 0,002 y el 1% de los concentrados de hematíes
y el 0,4 y el 4% de los concentrados de plaquetas
pueden estar contaminados con bacterias. En general
los gérmenes
Gram negativos se asocian a la contaminación
de los concentrados de hematíes, mientras que los Gram positivos suelen ser los responsables de las
sepsis producidas por los concentrados de plaquetas.
Síntomas y signos: fiebre alta, escalofríos, hipotensión
y shock durante o inmediatamente después de la
transfusión.
Tratamiento: Ante la sospecha de su aparición,
debe interrumpirse inmediatamente la transfusión e iniciarse
el adecuado tratamiento antibiótico y de soporte
cardiovascular. Simultáneamente se iniciará el estudio
microbiológico en las muestras de: producto transfundido,
paciente, equipo de transfusión, etc. No debe
olvidarse la notificación urgente al banco de sangre o
servicio de transfusión con la finalidad de retirar y/o
reclamar aquellos productos procedentes de la misma
unidad.
Sobrecarga circulatoria
Existe el riesgo de provocar una sobrecarga con velocidades
de transfusión superiores a 2-4 ml/Kg./hora,
sobre todo en pacientes con anemia crónica (con volumen
plasmático normal o aumentado) y en pacientes
con funciones cardiacas o renales comprometidas.
Síntomas y signos: disnea, hipertensión, insuficiencia
cardiaca congestiva, etc.
Tratamiento: La interrupción inmediata de la transfusión,
además de tratamiento postural junto con la administración
de oxígeno y diuréticos. En las siguientes
transfusiones ésta se realizará lentamente o mediante
alícuotas de una unidad.
Hemólisis no inmune
Hemólisis mecánica por ciertas válvulas cardiacas
o circulación extracorpórea, la infusión de soluciones
hipotónicas o determinadas medicaciones en la vía de
transfusión, el calentamiento excesivo de los hematíes,
contaminación bacteriana de la unidad de sangre, etc.
No hay clínica asociada a esta hemólisis, salvo en el
caso de la contaminación bacteriana, la primera manifestación
suele ser la emisión de orinas obscuras,
(hemoglobinuria), y la presencia de hemoglobinemia,
que alertan de la posible hemólisis intravascular.
Posteriormente
se producirá un aumento de la bilirrubina
sérica.
Tratamiento: Parar inmediatamente la transfusión,
investigar la causa de la hemólisis. El diagnóstico diferencial
con las reacciones hemolíticas agudas de origen
inmune debe quedar confirmado lo antes posible para
instaurar el tratamiento urgente.
Reacción hemolítica retardada
La transfusión de hematíes puede inducir la formación
de anticuerpos contra antígenos eritrocitarios
después de días (respuesta anamnésica a una inmunización
previa) o semanas (inmunización primaria) de
la transfusión. El riesgo de sensibilización por cada
unidad transfundida a antígenos eritrocitarios (exceptuando
el antígeno Rh D) es entre 1-2%. La reacción
de estos anticuerpos con los hematíes recientemente transfundidos puede producir una reacción hemolítica
de carácter extravascular, que rara vez compromete la
vida del paciente, o precisa tratamiento de soporte.
Enfermedad del Injerto contra el Huésped
post transfusional
Se trata de una complicación, con una alta mortalidad
causada por la transfusión de linfocitos T
viables a paciente inmunocomprometidos o receptores
que comparten algún haplotipo con el donante
(familiar en primer o segundo grado). Los linfocitos
transfundidos injertan y proliferan, atacando diversos órganos (piel, hígado y especialmente médula ósea) del receptor.
Síntomas y signos: se inicia unos días después de
la transfusión (entre 10 y 15 días) con fiebre, diarrea,
erupción cutánea, alteraciones de la funcionalidad hepática
y pancitopenia.
Tratamiento: los tratamientos ensayados no son
efectivos, por lo que la prevención en pacientes susceptibles
es imprescindible. Esta se realiza mediante la
transfusión de componentes celulares sometidos a irradiación
gamma, a dosis no inferiores a 25 Gy.
Inmunomodulación
La transfusión de componentes sanguíneos puede
originar una desregulación de la inmunidad celular que está relacionada en parte por la infusión de leucocitos
y sus productos.
Síntomas y signos: se presenta como un estado de
hiporespuesta o inmunotolerancia que puede generar
recidivas tumorales y predisposición a infecciones.
Tratamiento: será preventivo, se preconiza la desleucocitación
de los componentes sanguíneos a ser
transfundidos.
Transmisión de agentes infecciosos
Esta complicación es la más temida por todos los
prescriptores y receptores de la transfusión de sangre y
componentes.
En la prevención se han realizado grandes adelantos
con la implementación de pruebas para el tamizaje de
nuevos agentes infecciosos, además del mejoramiento
en la sensibilidad y especificidad de los estudios.
Sin embargo el riesgo cero de una transfusión sanguínea
no ha podido ser alcanzado.
Riesgo transfusional: Existen regiones en el país
que aunque aisladas, no realizan el tamizaje serológico
al 100% de las unidades a transfundir, esto hace que
unido a la incidencia de transmisión con unidades estudiadas
que caigan por ejemplo en periodo de ventana
serológica se sume la transmisión por falta de tamizaje
llevando a un alto nivel de inseguridad. (Tabla 12)

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