Artículo Original /
Características de la lepra infantil en el Hospital
Mennonita Km. 81
Characteristics of Leprosy in Children at the Mennonite
Hospital at Kilometer 81
* Hospital Mennonita Km. 81. Itacurubi de la Cordillera, Paraguay.
Samaniego G, Moreno LM, Wiens C.*
RESUMEN
Introducción: La Lepra infantil sigue siendo una patología
poco descripta y sub valorada en la consulta diaria.
El diagnóstico exige buena habilidad clínica porque las lesiones
cutáneas son asintomáticas y pueden pasar desapercibidas.
Objetivo: Presentar una casuística pediátrica y dar
ponderancia a los criterios clínicos y epidemiológicos para
el diagnóstico. Material y Método: Estudio descriptivo, retrospectivo.
Se evaluaron 88 historias clínicas asentadas en
el archivo del Hospital Mennonita del Km. 81, ruta 2; desde
enero de 2000 hasta junio de 2003, analizando edad, sexo,
signo de detección, tiempo de evolución, baciloscopía, forma
clínica y antecedentes de contactos. Resultados: El grupo de
edad con mayor afectación fue el de 10 a 14 años (42%), en
el sexo masculino (58%), la forma clínica predominante es la
HT (Paucibacilar) 27 casos y la HB (multibacilar) 25 casos.
En 73 casos se observó contacto familiar intradomiciliario.
La clínica y la epidemiología fueron los pilares básicos del
diagnóstico, pues la baciloscopía resultó negativa en el 78%
de los casos. Conclusión: La lepra figura dentro de las enfermedades
reemergentes en nuestro país y a nivel mundial,
razón por la cual el pediatra debe pensar en ella para el diagnóstico
diferencial ante un paciente con lesiones cutáneas y/o
alteraciones sensitivas, y orientar el interrogatorio en la búsqueda
de antecedentes familiares de la afección.
Palabras claves: Lepra, lesiones cutáneas, pediatría.
SUMMARY
Introduction: Leprosy in children remains a pathology
that is little described, and is underestimated in routine
examination. Diagnosis of leprosy requires superior clinical
skills because the lesions of the skin are asymptomatic and
can pass unnoticed. Objective: To present pediatric case material
and offer considerations concerning clinical and epidemiological
criteria for diagnosis. Materials and Methods: A
retrospective descriptive study. We evaluated 88 patient records
stored in the archives of the Mennonite Hospital loca-ted at Kilometer 81, Route 2, Paraguay, from the time period
of January 2000 until June of 2003, analyzing age, gender,
clinical signs leading to diagnosis, time of progression, bacilloscopy
the form of leprosy (lepromatous or tuberculoid),
and history of contacts. Results: The most affected age group
(42%) was that of ages 10- to 14-years of age, among males
(58%), the most common form is tuberculoid, or paucibacillary
leprosy (27 cases) and lepromatous, or multibacillary
leprosy (25 cases). In 73 cases, intra-household contact was
observed. Clinical examination and epidemiology were the
primary tools for diagnosis, given that bacilloscopy was negative
in 78% of patients. Conclusion: Leprosy is a disease
that is re-emerging in Paraguay and around the world, for that
reason pediatricians should consider it in differential diagnosis
when faced with a patient with lesions of the skin or
changes in sensitivity, and should ask questions to elicit any
family history of the disease.
INTRODUCCIÓN
La lepra es una enfermedad crónica debida a la infección
por Mycobacterium leprae y la reacción inmunológica
del huésped. Los órganos más afectados son
la piel y el sistema nervioso periférico; con frecuencia
también afecta las vías aéreas superiores (1-3).
Se acepta que esta enfermedad, en su aparición no
respeta edad, sexo, raza, condición social, ni clima. Basándose
en ello se impone un minucioso examen de la
piel en todo niño que presenta lesiones cutáneas compatibles
y antecedentes familiares de lepra. Sólo pensando
en la enfermedad, se hará más probable su diagnóstico.
En pediatría sigue siendo una patología poco diagnosticada
y subvalorada por los mismos pediatras en la
consulta diaria (4).
Puede presentarse en cualquier edad y las lesiones cu
Key words: Leprosy, Differential Diagnosis, Medical
History Taking, Pediatrics, Cutaneous Lesions, Paraguaytáneas pueden ser únicas o múltiples. Las más frecuentemente
vistas son: lesiones maculares (hipocrómicas o eritematosas),
pápulas, nódulos, lesiones pápulo-nodulares,
infiltración de piel, alopecia de cejas y pestañas (3,5,6).
Estas lesiones pueden o no ir acompañadas de
trastornos de la sudación, alteración de la sensibilidad
superficial en sus tres modalidades (táctil, dolorosa y
térmica) o alteración del crecimiento del pelo. Se localizan
preferentemente en la cara, región glútea, brazos,
antebrazos, muslos y abdomen (3,4).
La transmisión de la enfermedad por contagio
actualmente no se discute, la exposición directa y frecuente
a un foco bacilífero intrafamiliar es el modo de
transmisión más frecuente (3,5).
Los convivientes de un foco bacilífero sean niños o
adultos muestran una respuesta variable, algunos adquieren
la enfermedad en su forma benigna, otros lo hacen en
su forma más grave y otros resisten la entrada y la multiplicación
del bacilo. En el niño puede presentarse cualquiera
de las formas clínicas de la lepra (3,4).
En cuanto al periodo de incubación de la enfermedad,
no existe un patrón preciso, debido al desconocimiento
exacto del inicio de la enfermedad, la sintomatología inicial
es discreta y pasa habitualmente desapercibida. Se
describe que varía de 9 meses a 20 años y el promedio es
probablemente 3 a 5 años (4,7,8).
En esta enfermedad, la clínica y la epidemiología
son los criterios básicos para el diagnóstico (4,5).
De los medios auxiliares la baciloscopía es de poca
ayuda por ser negativa en un alto porcentaje de los casos.
La mayoría de los estudios mencionan que la biopsia
no es imprescindible para llegar al diagnostico (9).
Basándose en criterios clínicos la OMS estableció
la siguiente clasificación operativa que define el tipo y
la duración de la administración de la poliquimioterapia
(PQT):
● Las formas Hansen Intermedia (HI) y Hansen
Tuberculoide (HT) se denominan paucibacilares (PB),
cuando se detectan de 1 a 5 lesiones cutáneas e incluyen
todos los casos con baciloscopia negativa.
● Las formas Hansen Lepromatodsa (HL) y
Hansen Bordeline (HB) se denominan multibacilares
(MB), cuando se detectan más de 5 lesiones, e incluyen
todos los casos con baciloscopia positiva (8).
OBJETIVO
1) Presentar una casuística pediátrica.
2) Ponderar los criterios clínicos y epidemiológicos
para el diagnóstico.
MATERIAL Y MÉTODO
Se revisaron 88 historias clínicas del Hospital Mennonita
Km. 81. Itacurubi de la Cordillera, Paraguay, correspondientes
a expedientes de “Controles de contactos”,
que acudían al servicio y de “Nuevas consultas”
asentadas en la planilla del registro diario de atención.
El estudio es descriptivo, retrospectivo, desde enero
de 2.000 hasta junio de 2.003. Se analizaron las variables:
1. Patrón epidemiológico: edad, sexo y contactos
intrafamiliares.
2. Patrón clínico: Características de la lesión; tiempo
de evolución de la lesión y formas clínicas de presentación.
3. Patrón laboratorial: estudio bacteriológico (baciloscopía)
RESULTADOS
El grupo etario de 10 a 14 años correspondió al
de mayor frecuencia de presentación de la lepra, seguido
del grupo de 15 a 18 años. Juntos representan
el 76% de los casos (Tabla 1). Referido a presentación
según sexo, el 58% correspondió al sexo femenino
(Tabla 2).
Las lesiones cutáneas fueron variadas. En 43 pacientes
(49%) correspondió a mácula con alteración
de la sensibilidad, 20 pacientes (22%) presentaron
pápula con alteración de la sensibilidad y 13 pacientes
presentaron nódulo y alteración de la sensibilidad.
En menor porcentaje presentaron infiltración de
piel, alteración de la sensibilidad sin lesión cutánea
y en un caso se observó parálisis poplítea externa
(Tabla 3).
El tiempo de evolución de las lesiones cutáneas
hasta la primera consulta fue de 6 a 11 meses en 39 pacientes
(44%), 0 a 5 meses en 22 pacientes (25%), 1 a 2
años en 16 pacientes (18%) y 3 a 5 años en 11 pacientes
(12%) (Tabla 4).
En relación a las formas clínicas lo más frecuente
fue la paucibacilar (31%) seguidas de las formas multibacilares
(28%), indeterminadas (26%) y lepromatosas
(15%) (Figura 1).
El contacto intrafamiliar con enfermos portadores
de la enfermedad resultó negativo en el 83% de los casos.
(Figura 2).
Dentro de la búsqueda bacteriológica tenemos que
la Baciloscopia por frotis de Linfa cutánea fue negativa
en 78% (69) de los casos y positiva en el 22% (19).



DISCUSIÓN
La lepra en la edad pediátrica no es muy frecuente
en el periodo de lactantes, pero sí se describen casos
que se inician en la edad preescolar y la adolescencia
(1,2,10).
En este estudio el grupo etario comprendido entre
los 10 y 14 años se presentó con mayor frecuencia al
igual que otros estudios (1-6,8).
En esta serie se observó un ligero predominio del
sexo masculino, con respecto al femenino, mientras
que otros estudios señalan igual distribución para ambos
sexos (1,3,6).



El rango promedio en cuanto al tiempo de evolución
de las lesiones cutáneas y la primera consulta fue
de 6 meses a 1 año, no coincidiendo con otras fuentes
que en promedio reportan de 3 a 5 años (1-5,8). Este
tiempo bastante corto entre el inicio de la lesión y la
consulta, probablemente se deba a la concentración de
pacientes en un hospital instalado en un área geográfica
de fácil acceso, y con una vigilancia óptimamente sensible
para sospechar y detectar nuevos casos de lepra
por el pediatra debido al buen desarrollo del programa
de control de la lepra en la institución y la atención
dirigida ante el dato de “Contacto familiar de caso de
lepra”. Esto permitió además que las lesiones paucibacilares
se diagnostiquen y predominen en esta serie.
En cuanto a la investigación laboratorial, la baciloscopia
fue negativa en un alto porcentaje como en otros estudios (4-6).
En relación al tipo de lesión se registró que la mácula
hipopigmentada acompañada de alteración de sensibilidad
a su nivel, fue la lesión inicial en la mayoría
de los casos, seguida por la pápula y el nódulo, en concordancia
con otros autores (4,8).
Tal vez la presencia de un área hipopigmentada
sobre una piel morena en la mayoría de la población
consultante, facilite la captación de este tipo de lesión.
Considerando las formas clínicas de presentación,
se observó un predominio de las formas HT abarcando
más de la cuarta parte de los casos; seguido por las formas
HB poco frecuente antes de los 15 años, situación
que coincide con otros estudios (3,5,11).
Se observo alto porcentaje de contagio intrafamiliar,
coincidiendo con otros autores (1-5,8). La atencióndirigida a este patrón epidemiológico ayudó a la captación
de los casos.
CONCLUSIÓN
En esta serie la lepra se presentó entre 10 a 14 años.
La lesión más frecuentemente encontrada fue la
mácula hipopigmentada asociada a la alteración de la
sensibilidad.
La forma clínica predominante fue la HT.
Se observó un alto porcentaje de contacto intradomiciliario.
La baciloscopia fue negativa en la mayoría de los
casos.
La clínica y la epidemiología fueron los pilares básicos
para el diagnóstico.
BIBLIOGRAFÍA
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R, Kliegman R, Jonson H, editores. Nelson
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2001. p.985-89.
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