ARTÍCULO DE REVISIÓN
Desastres. Una visión desde la Pediatría / Disasters. A pediatric viewpoint
Prof. Dr. Hassel Jimmy Jiménez R.(*)
RESUMEN
Los desastres son acontecimientos catastróficos que abruman
la capacidad de la respuesta de emergencia de una comunidad,
amenazando la salud pública y el ambiente.
El incendio del Supermercado Ycuá Bolaños, y los acontecidos
en importantes Hospitales como el Hospital San Pablo,
Acosta Ñú e Instituto de Previsión Social han puesto a prueba
la capacidad de respuesta del sector, así como en discusión la
seguridad de las instituciones de Salud.
Esta revisión pone a consideración una visión desde la
Pediatría sobre las características que pudieran tener las acciones
a realizar dentro del ámbito de la especialidad en caso de
desastres.
Se han documentado las dificultades para la atención de
niños durante estos acontecimientos en todas las etapas de la
respuesta, en la fase prehospitalaria, en el triage, durante el
transporte, en la recepción del hospital, en la movilización de
personal experimentado y en adecuado equipamiento.
Se analiza en el documento la coordinación pediátrica durante
este tipo de sucesos, el equipamiento de las emergencias,
el entrenamiento del personal involucrado, la atención de los
niños en el sitio del desastre, el triage, el transporte y el tratamiento.
Se discute también la responsabilidad del pediatra en la
planificación, en la respuesta, así como en la recuperación de
los pacientes afectados.
Se concluye que la planificación para la atención pediátrica
durante desastres, exige ser llevada con responsabilidad por
las instituciones de la Salud Pública, gremiales, científicas y
por las organizaciones no gubernamentales que colaboran con
el bienestar de la niñez. |
SUMMARY
Disasters are catastrophic events that overwhelm a
community’s emergency response capacity, threatening public
health and the environment.
The fire at the Ycua Bolaños supermarket and those at
important hospitals such as the Hospital San Pablo, Acosta Ñu
and Instituto de Prevision Social have tested the sector’s response
capacity, as well as questioned the safety of health institutions.
This review proposes a pediatric viewpoint of the sorts of
actions to be taken in pediatrics in case of disasters.
Difficulties in the care of children during theses situations
have been documented in all stages of response, including the
prehospital stage, triage, during transport, arrival at the hospital,
the mobilization of experienced personnel and the
availability of adequate equipment.
This paper analyzes the pediatric coordination during these
events, emergency equipment, training of participating
personnel and care of children at the site of disaster, triage,
transport and treatment.
The responsibility of pediatricians in the planning, response
and recovery of affected patients is also discussed.
This work concludes that public health institutions,
scientific organizations, governmental and non-governmental
organizations working in children’s well-being must all plan
responsibly for the specific care of children in the event of
disasters. |
* Profesor Asistente de Pediatría. Facultad de Ciencias Médicas. Universidad Nacional de Asunción.
Revisión realizada para la Conferencia sobre Catástrofes dictada durante el 5to Congreso Argentino de Emergencias y
Cuidados Críticos en Pediatría el 26 de Mayo del 2.005 en Corrientes, República Argentina.
INTRODUCCIÓN
Los desastres son acontecimientos catastróficos que
abruman la capacidad de la respuesta de emergencia de
una comunidad, amenazando la salud pública y el ambiente
que debido al número, la severidad, el tipo o la
localización de las víctimas requiere consideraciones
especiales de preparación de los servicios de salud. (1,2)
Es esencial por ello, el planeamiento de la atención
de calidad de las numerosas víctimas que pudieran producirse
en el evento.
En nuestro país, a raíz del incendio del Supermercado
Ycuá Bolaños, se inició un debate que involucró a
toda la sociedad, con la pertinente reflexión sobre los
mecanismos de prevención y protección contra estos fenómenos.
Ello mismo ha vinculado notoriamente al sector
salud en diversas áreas de la planificación y la acción
en caso de que un desastre aconteciera.(3)
Al mismo tiempo se han sumado casos de incendios
y principios de incendios en importantes Hospitales como
el Hospital San Pablo, Acosta Ñú e Instituto de Previsión Social, que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta
del sector, así como en discusión la seguridad de
las instituciones de Salud.
Por estas razones, el objetivo de esta revisión es
poner a consideración una visión desde la Pediatría sobre
la caracterización que pudieran tener las acciones a
realizar dentro del ámbito de la especialidad en caso de
desastres.
LA ATENCIÓN DE LOS NIÑOS EN
CASO DE DESASTRES
La perspectiva de tener que atender un numero considerable
de niños afectados durante un desastre en general
es desalentador. (4) Es relativamente frecuente que
ocurran aunque las causas puedan ser diferentes.(5-19)
Durante las catástrofes los servicios pediátricos pueden
resentirse considerablemente, por ello la planificación
para la respuesta en los desastres que impliquen a
un gran número de niños es fundamental. (7,20)
Las dificultades para la atención de niños durante
un desastre se han documentado en todas las etapas de la
respuesta del incidente, en la fase prehospitalaria, en el
triage , durante el transporte, en la fase de la recepción
del hospital, en la movilización de personal experimentado
en atención pediátrica y en la obtención de cantidades
adecuadas de equipamiento.(9-11) Esto implica que
el planeamiento de un desastre debe seguir un diseño para
ocuparse de “todos los peligros posibles” (21)
Los recursos a ocuparse de este tipo de pacientes
son escasos y localizados a menudo en centros especializados;
recordando que incluso accidentes con solamente
algunos lesionados graves pueden dar por resultado la
descompensación de cualquier servicio pediátrico. (22)
En la atención quirúrgica y crítica de un desastre
importante, la preocupación se ha expresado en el estándar
de los procedimientos quirúrgicos realizados por cirujanos
no pediátricos (6) porque es conocida la disponibilidad
escasa de cirujanos pediátricos y de camas en
Cuidados Intensivos Pediátricos.( 23-25)
En los desastres causados por agentes químicos, quemaduras,
radiaciones y bioterrorismo se requieren condiciones
adicionales para el cuidado óptimo de los pacientes.
(26-29)
Pocos Centros están equipados para tratar gran cantidad
de niños con politraumatismo y los Hospitales Pediátricos
están geográficamente dispersos y no siempre
cuentan con Departamento de Emergencias con capacidad
operativa.
La necesidad de planificación pediátrica para el desastre
se reconoce en muchos países, pero pocos centros
lo han priorizado, (30,31) así en el Reino Unido menos de
un tercio de los Hospitales planean atención de niños en
eventuales desastres y los equipos prehospitalarios disponen
raramente de personal entrenado en pediatría. (21)
DISCUSIÓN
La investigación de desastres es difícil porque los
acontecimientos son imprevisibles, la experimentación
clínica no es posible y tradicionalmente se ha basado en
un número pequeño de informes de casos y en el juicio
de expertos. En la mayoría de los consensos, las declaraciones
no han significado necesariamente acuerdo.
En Inglaterra se ha realizado un consenso de expertos,
con el objetivo de enumerar las mejores practicas
para la planificación de eventuales desastres que
involucren a la población pediátrica; la mayor parte de
las consideraciones siguientes son recomendaciones obtenidas
de dicho documento. (32)
Durante la preparación es importante considerar las
especiales necesidades del niño implicado en un desastre.
La atención en el Servicio Pediátrico puede ser más
estresante en desastres que impliquen a niños, que uno
similar que involucre solamente a adultos. Por esta razón
en lo posible, los niños deben ser atendidos por personal
pediátrico.
La planificación para la atención pediátrica debe ser
coordinada en el nivel regional; esto ayudará a estimar la
capacidad local hospitalaria para recibir menores de edad
con alto riesgo de muerte.
Debe ser dirigido por un médico con experiencia
en el manejo de trauma en niños.
El plan de atención pediátrico deber ser parte integral
de un plan general y debe disponer de buen mecanismo
de entrega de información, tanto para sus operadores
como para la comunidad.
EQUIPAMIENTO
La provisión de equipamiento de emergencias pediátricas
es parte importante del planeamiento; aproximadamente
10 a 15% del equipo previsto para un Hospital
General debe ser convenientemente preparado para
su uso en niños.
El equipo deber estar disponible y apropiado para su
utilización y una lista de comprobación puede ayudar al
planificador de la emergencia a preparar la respuesta
prehospitalaria y hospitalaria.
El equipo suplementario del hospital debe proveerse “justo en tiempo” porque puede resultar dificultoso
obtener nuevos equipos durante el desastre.
Algunas áreas señaladas para adultos, recibirán en
los hospitales a niños afectados durante el desastre y
deben ser adecuadamente equipados para tratar a los
mismos en estas circunstancias.
ENTRENAMIENTO
La preparación individual para desastres debe incluir
entrenamiento en manejo de traumatismo en niños y adultos.
El personal probablemente parte del equipo médico,
debe ser animado a entrenarse en Reanimación
Cardiopulmonar de adultos y niños.
El personal con función directiva en la respuesta debe
recibir entrenamiento en Gerencia y Administración de
Situaciones de Desastres.
El planificador de desastres debe utilizar simulacros
para probar el manejo de pacientes pediátricos en
su área; para que el entrenamiento sea eficaz, la clave es
que cada personal esté enterado claramente de su papel
durante un eventual incidente.
En este sentido, es destacable el esfuerzo realizado
por la Sociedad Paraguaya de Pediatría que se ha comprometido
con la tarea de entrenar a médicos y a la comunidad
realizando numerosos Cursos de Reanimación
Avanzada Pediátrica (PALS), Reanimación Básica (BLS)
para Profesionales y BLS para la comunidad. (33)
MANEJO DEL DESASTRE
En la fase prehospitalaria del desastre la atención de
los niños puede realizarse en las mismas áreas que adultos,
pero pueden presentarse dificultades cuando familiares
están presentes en la escena. La decisión de permitir
que los padres permanezcan con los niños es dependiente
de circunstancias locales y la decisión debe tomar el médico
de mayor jerarquía con el personal de ambulancias.
La profesión médica necesita definir mejor las necesidades
para la atención de calidad a las víctimas de un
desastre y mejorar los Servicios de Emergencias. Así como
los investigadores identifican nuevas estrategias en la
mitigación del desastre y los respondedores definen habilidades
esenciales; la disciplina de la medicina del desastre
requiere de mayor compromiso. Los médicos de los
servicios de Emergencias, en este caso pediátricas, deben
participar como importante grupo profesional en estos progresos.
Aunque posean el conocimiento necesario para
contribuir en ello, el entrenamiento adicional y las habilidades
especiales en la atención de desastres se requieren
para que puedan hacer la transición desde su Departamento
de Emergencias al sitio del desastre. (34)
TRIAGE Y ATENCIÓN DE URGENCIAS
Existe la necesidad de mantener una metodología
común de triage a ser utilizado en todo el servicio
prehospitalario.
La modificación de un sistema de triage de adultos
puede ser preferible a uno enteramente pediátrico; el excesivo
triage del niño puede comprometer la atención de
pacientes adultos por dirigir a aquellos con lesiones leves
a áreas de cuidados de alto riesgo.
TRATAMIENTO
El niño deber ser tratado y reanimado por un equipocon habilidad y experiencia adecuada para el tratamiento
de trauma en pediatría.
Los procedimientos quirúrgicos deben ser realizados
por cirujanos con experiencia en traumatismo pediátrico.
Un apropiado equipamiento para reanimación pediátrica
debe estar disponible, aunque sea parte de un área
de reanimación de adultos.
TRANSPORTE
Es conveniente aconsejar el traslado de niños a Hospitales
Pediátricos con Centros de Emergencias adecuados
aunque la distancia sea aceptablemente mayor.
Es probable que las complicaciones mayores sean el
resultado de la necesidad de traslados secundarios de
hospitales receptores a los terciarios. Estos traslados deben
ser realizados por personal hábil en el cuidado de
enfermos pediátricos.
SERVICIO PEDIÁTRICO ESPECIALIZADO
Los Hospitales Pediátricos y Hospitales Generales
de tercer nivel representan recursos valiosos en un desastre
porque proveen personal con experiencia pediátrica
como intensivistas, emergencistas, anestesistas y enfermería
especializada para formar a equipos de atención
y reanimación.
Horas después de un desastre, puede cumplir papel
importante un Equipo de Valoración pediátrica (PAT)
(Paediatric Assessment Team) integrado por personal
de cuidado intensivo, cirugía y trauma pediátrica. (21)
Este equipo puede aconsejar sobre el manejo específico
y conducir el triage secundario para la transferencia a las
instalaciones pediátricas terciarias y debe estar preparado
y disponible para trasladarse al sitio del evento y a los
hospitales donde inicialmente son atendidas las víctimas.
RECUPERACIÓN
La ayuda psicológica a los niños y sus familiares
debe comenzar rápidamente; inicialmente, a través del
personal del Hospital.
Los servicios médicos de enfermedades mentales
deben ser capaces de proporcionar la ayuda de seguimiento.
El personal puede volverse víctima de perturbación
emocional después de un desastre mayor y también
debe ser apoyado.
EL PAPEL DEL PEDIATRA EN
LA PLANIFICACIÓN
La Academia Americana de Pediatría ha dictado recomendaciones
sobre el rol del pediatra en la preparación
para el desastre; parte de ellas se plantean a continuación.(35)
El pediatra debe participar en el planeamiento deldesastre en la comunidad asegurando que las necesidades
de los niños estén incorporadas, basado en experiencias
y en simulacros. La comunidad debe ser preparada
en la posibilidad de perdidas de servicios en las primeras
72 horas posterior al desastre donde puede que la
misma responda individualmente.
El pediatra debe participar en los entrenamientos de
Reanimación Cardiopulmonar para capacitarse, además
de procurar que la comunidad reciba entrenamiento en
esta importante modalidad como primeros respondedores.
Hará esfuerzos por conseguir medidas para asegurar
la atención pediátrica no oficial y elaborará Protocolos
de atención y consentimientos.
En Hospitales generales debe apoyar el
planeamiento pediátrico del desastre o evacuación asegurando
equipamiento pediátrico.
Debe participar en la planificación de la construcción
de nuevos hospitales cuidando que los mismos cumplan
los requisitos de seguridad.
En este punto es importante destacar la Declaración
de la Conferencia Mundial sobre la Reducción de los Desastres
de Kobe, Japón,de enero de 2005 que entre otras
consideraciones dice “Integrar la planificación de la reducción
del riesgo de desastre en el sector de la salud;
promover el objetivo de Hospitales a salvo de desastres
velando por que todos los nuevos hospitales se construyan
con un grado de resistencia que fortalezca su capacidad
para seguir funcionando en situaciones de desastre y
poner en práctica medidas de mitigación para reforzar
las instalaciones sanitarias existentes, en particular las
que dispensan atención primaria de salud”. (36)
Las preguntas que se plantea el pediatra si ocurriera
un desastre son ¿Donde debe ir?¿ Cómo será notificado? ¿Ir a la escena? ¿Cómo manejar traslados y altas?.
Es importante por ello tener conciencia de lo que
representa la atención de victimas en masa y los planificadores
del sector oficial y no oficial buscarán sistemas
que aseguren una cobertura uniforme; el Sistema de tarjetas
por funciones puede ser de gran aporte para lograrlo.
(37)
Varios sistemas de comunicación deben ser considerados
para llegar a los pediatras; mantenerlos informados
para conseguir la cobertura uniforme; particular situación
se plantea en países como el Paraguay donde la mayoría
de los médicos trabajan en varios Centros y pueden dudar
si donde deben llegar o donde van a ser mas útiles.
Es deseable que los pediatras ayuden en las escuelas
y colegios a tener un plan de desastres y en los Consultorios,
Clínicas y Centros de atención es importante
verificar si disponen de elementos de seguridad y combate
a incendios.
Debe participar de simulaciones, programas de entrenamiento
a la comunidad en primeros auxilios, Reanimación
Cardiopulmonar, rescate, búsquedas y uso de
extintores. Al respecto Green G. y colaboradores describen
la importancia de la evaluación genérica del desastre
y el terrorismo a través de simulaciones en los países
en desarrollo. (38)
Es importante instituir los planes de desastres en el
Hospital, en el Consultorio o en la casa y preparar a la
comunidad para una eventual ruptura continuada de servicios.
El Pediatra debe prepararse para la atención de
emergencia en el sitio, el tratamiento de pacientes internados
y ambulatorios, instituir la prevención de infecciones,
dar apoyo a los servicios y brindar rehabilitación
física y mental.(39,40)
CONCLUSIÓN
Los desastres con componentes de afectación de gran
número de niños politraumatizados pueden presentarse
en cualquier momento y situación; la planificación para
la atención de calidad durante las mismas, tanto de la
población pediátrica, como de la comunidad en general,
debe ser llevada con responsabilidad por las instituciones
oficiales encargadas de la Salud Pública, por las estructuras
médicas gremiales y científicas, así como por
las organizaciones no gubernamentales que colaboran con
el bienestar de la niñez.
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