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EDITORIAL
La Mortalidad Neonatal
Neonatal Mortality
Prof. Dr. Hassel Jimmy Jiménez
La mortalidad neonatal es el indicador más básico para expresar el nivel de desarrollo que tiene la atención del recién nacido en una determinada área geográfica o en un servicio. (1)
La mortalidad infantil y neonatal varía en los distintos países según el nivel económico, sanitario y la calidad de la atención médica. La mortalidad neonatal es responsable del 40 al 70% de las muertes infantiles. ( 1 -2 )
A diferencia de la mortalidad postneonatal, la mortalidad neonatal es menos dependiente de los factores ambientales y sanitarios. Está más condicionada por la buena organización de la atención perinatal y del tratamiento médico que en algunos casos requiere de alta especialización. (2)
Los principales factores que han contribuido a la disminución de la mortalidad neonatal en diversos países han sido, además de la mejoría socioeconómica, el buen control del embarazo y atención profesional del parto; la regionalización de la atención perinatal; el inicio del cuidado intensivo neonatal, el advenimiento del surfactante pulmonar exógeno y la buena atención del recién nacido al nacer, que incluye una adecuada reanimación. (1-2)
La prematurez es el principal factor de riesgo para la salud del recién nacido. Su prevención y tratamiento depende de la organización y calidad del cuidado perinatal. La madre con riesgo de tener un niño prematuro debe ser controlada en un centro especializado al igual que su hijo prematuro. La mortalidad de los niños prematuros, en especial los de muy bajo peso, es significativamente menor cuando nacen en un centro de alta complejidad. (2- 3)
En la presente edición la Dra. Mendieta y col. estudian los factores de riesgo asociados a la morbimortalidad neonatal en tres centros de referencia del Paraguay hallando una alta tasa de mortalidad (18,69%) y los factores mas resaltantes del estudio son la alta tasa de embarazos de alto riesgo con control prenatal insuficiente, el bajo peso al nacer , la prematurez; 51,1 % de las muertes encontradas correspondían a Recién Nacidos de 28 a 36 semanas y los problemas respiratorios constituyeron el principal diagnóstico de los fallecidos. (4)
Al respecto de este artículo, una serie de publicaciones de The Lancet (5-9) denuncia las altas cifras de mortalidad durante las cuatro primeras semanas de vida en el mundo; unos 450 Recién Nacidos mueren cada hora por causas prevenibles; la mayoría en países en desarrollo y afirman que la difusión de medidas simples evitaría unas tres millones de muertes neonatales por año. Los autores con estas publicaciones, pretenden concienciar sobre la mortalidad neonatal. Destacan que el número de muertes en las cuatro primeras semanas de vida sigue aumentando. Tres cuartas partes de estos fallecimientos ocurren durante los primeros siete días y, sobre todo en las horas posteriores al nacimiento.
Las infecciones severas, el nacimiento prematuro y la asfixia son las causas principales. El bajo peso al nacer, las complicaciones del parto y la pobreza son otros factores que también están estrechamente ligados según apuntan los autores.
Manifiestan también que para lograr la ''Meta de Desarrollo de Milenio'' en el que los 192 estados miembros de la ONU se comprometieron para el año 2015 reducir en dos terceras partes la tasa de mortalidad de los niños menores de cinco años y disminuir los fallecimientos maternos en un 75%, las muertes neonatales necesitan ser prevenidas.
El éxito es posible en países de bajos ingresos y sin tecnología adecuada y para ello los mismos no deben esperar para comenzar la acción. Las intervenciones eficaces y económicas existen, pero están presentes en pocos programas. Los esfuerzos específicos deben ser orientados a la maternidad segura y programas de supervivencia del niño. La disponibilidad de atención hospitalaria experimentada durante el parto y el cuidado de la familia y la comunidad basado en visitas a la casa en el periodo pre y postnatal beneficiara a las madres y sus recién nacidos; así como la incorporación del manejo de enfermedades neonatales en la iniciativa de Atención Integral a las Enfermedades Prevalentes de la Infancia (AIEPI) mejorar la supervivencia neonatal.
El compromiso de la comunidad y la promoción de reclamo por atención de calidad por la misma es crucial y es necesario por ello propiciar los cuidados en la familia y la comunidad y, en general, fuera de los hospitales. En este sentido, es importante una educación sanitaria que permita «mejorar las prácticas en los hogares, crear la demanda de una atención cualificada y mejorar su búsqueda», añaden.«Generar intención política y liderazgo es el verdadero desafío al que se enfrentan los legisladores y los sistemas de salud a la hora de convertir estas estimaciones en realidad» y... «para mejorar el sistema y salvar las vidas de los recién nacidos y de sus madres, el análisis sugiere la necesidad de doblar o incluso cuadriplicar el presupuesto sanitario en muchos de los países poco desarrollados del mundo, y a la vez incrementar el compromiso de utilizar racionalmente los recursos».
«Es hora de traducir los imperativos políticos en esfuerzos programáticos, de convertir las declaraciones de intención en acciones, y de generar la voluntad política para afrontar el problema», apuntan.La salud materna, de los recién nacidos y de los niños recibe poca inversión en relación con la alta cifra de muertes. Las agencias de cooperación internacional y los líderes de los países en desarrollo deberían responsabilizarse de cumplir con sus compromisos y aumentar sus recursos»concluyen.Estas reflexiones publicadas por The Lancet se relacionan estrechamente a las conclusiones y recomendaciones de la Dra. Mendieta y col., así como a la situación actual de la atención en salud en el Paraguay y al compromiso que debe asumir nuestro país en relación a la mortalidad neonatal.
REFERENCIAS
1. Chiswick ML. Commentary on current World Health Organization. Definitions used in perinatal statistics. Arch Dis Child. 1986; 61: 708-10.
2. Oto M, Henriquez M, Martínez V. Quince años de mortalidad neonatal en un hospital de la Región Metropolitana. Rev. chil. Pediatr 2000;71(1):12-6.
3.Mendieta E, Battaglia V, Villalba B. Mortalidad Neonatal en el Paraguay: Análisis de los Indicadores. Pediatría Py 2001;28(1):12-8
4.Mendieta E, Bataglia V, Mir R, Céspedes E, Martínez C, Caballero C. Morbimortalidad neonatal en tres centros hospitalarios de referencia: análisis de los indicadores neonatales del sistema informÆtico perinatal. Pediatría Py 2004;31(2): 83-7.
5.Lawn J, Cousens S, Zupan J. 4 million neonatal deaths:when? Where? Why? Lancet. 2005;365(9462):891-900.
6.Darmstadt G, Bhutta Z, Cousens S, Adam T, Walker N, DeBernis L. Evidence-based, cost-effective interventions: how many newborn babies can we save? Lancet.
2005;365(9463):977-88.
7.Knippenberg R, Lawn J, Darmstadt G, Begkoyian G, Fogstad H, Walelign N, Paul V. Systematic scaling up of neonatal care in countries. Lancet. 2005;365(9464):1087-98.
8. Bryce J, Boschi-Pinto C, Shibuya K, Black R. WHO estimates of the causes of death in children. Lancet. 2005;365(9465):1147-52.
9. Martines J, Paul V, Bhutta Z, Koblinsky M, Soucat. Neonatal survival: a call for action. Lancet. 2005;365(9465):1189-97.
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