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Artículo Original
Productividad horas–médicos en las Unidades
de Cuidados Intensivos Pediátricos y Neonatales
Dres. Paredes Angilberto; Merlo Oscar; Lic. González Gladis*.
RESUMEN
El objetivo de Cuidados Intensivos es reducir mortalidad y
secuelas de pacientes graves, con recursos de infraestructura,
equipamientos y profesionales con experiencia y preparación para
enfrentar alteraciones cambiantes y amenazantes. Ello consume
tiempo. Se conocen los de sala general y consultas, no así en
cuidados intensivos.
Conocerlos, permitirá calcular y optimizar recursos de médicos.
MATERIAL Y METODOS: Estudio observacional, descriptivo,
prospectivo, corte transversal, no probabilístico, casos consecutivos.
Variables: tiempos de revisión de historia clínica, examen
físico, radiografías, instrucción de residentes y enfermeras.
Fueron incluídos Intensivistas y Neonatólogos.
Estudio piloto previo calculó tamaño muestral: 425 minutos.
Análisis con EpiInfo 6.04
RESULTADOS: Fueron 657 minutos (357 UCIN y 299
UCIP) de observación, distribuídos así: Revisión Historia Clínica
(HC) 7,43(2,36), examen físico 4,26 (1,05), análisis radiológicos
2,37(1,90), instrucción a residentes y enfermeras 7,30(2,51). No
hubo diferencias en UCIN o UCIP. Porcentaje de actividades: revisión
HC 34,78%, instrucciones a residentes y enfermeras
34,18%, examen físico 19,94%, análisis radiológico. 11,10%.
Media tiempo asistencial: 21,36 minutos.
DISCUSIÓN: El tiempo asistencial es el doble al de las salas
generales. El de exploración física es menor, examina sistemas
en falla exclusivamente.
El tiempo de revisión de radiografías
se justifica porque el intensivista los utiliza para control mas
que interpretación diagnóstica. El tiempo de instrucción y revisión
de HC son los mayores. Durante ellas, observa, evalua, ayuda,
orienta, señala deficiencias y corrige.
Estos datos llenan un vacío en la literatura y constituiría un
importante documento científico- legal para intereses del intensivista,
permite conocer productividad pero no evalúa calidad de
asistencia, docencia ni investigación. |
SUMMARY
The purpose of Intensive Care is to decrease mortality and
sequelae in severely ill patients, using complex infrastructure and
equipment and highly trained professionals with the experience
necessary to face changing and life-threatening situations. This is
time consuming. Physician- hour productivity is Known for the
general ward and for the clinic, but not for intensive care. Knowin
these willl allow calculations and optimizacion of medical
resources.
MATERIALS AND METHODS: Observational,
descriptive, prospective, transverse section non probabilistic study
of consecutive cases. Variables: time of review of clinical history,
physical exam, radiologícal studies, instruction of residents and
nursing staff. Intensivists and neonatologists werw included. A
previous pilot study calculated sample size: 425 minutes. Analysis
was performed with EpiInfo 6.04
RESULTS: 657 mnutes (357 NICU and 299 PICU) of
observation were distributed as follow: review of clinical history
(HC) 7.43 (2.36) physical exam 4.26 (1.05), review of radiological
studies 2.37 (1.90), instruccion of residents and nursing staff 7.30
(2.51). There werw no differences between the NICU and the
PICU. Percentage of activities: HC review 34.78%, instruction of
residents and nursing staff 34.18%, physical exam 19.94%, review
of radiological studies 11.10%. Median duration of medical
assistance: 21.36 minutes.
DISCUSSION: Time os assistance is double that in the
general ward. Physical exam time is less, examining only failing
sistems.
The time dedicated to radiological studies is ustified
becausethe intensivist uses these for follow-up rather than
diagnosis. Time for instruction and review of HC are greater.
During these, observations, evaluation, help, orientation,
identification of deficits and corrections are done.
These data fill
a void in the literature and will constitute an important scientific
and legal document in the interests of the internist, in that they
identify productivity. However, they do not evaluate quality of
assistance, teaching or research. |
INTRODUCCION
Los servicios de cuidados intensivos son salas instaladas
en un marco único. Los cuidados en ellos son brindados
por profesionales especiales, a pacientes especiales, por
su gravedad. Por otro lado, las unidades de por sí son especiales
por su infraestructura y equipamientos únicos en el
hospital.
El objetivo de las unidades de cuidados intensivos es
disminuir la mortalidad de pacientes muy graves.
Para lograrlo, se recurren a los recursos humanos y a la
tecnología de alta complejidad, únicamente disponibles en
estos servicios3. Esto significa que en estas unidades, se
internarán pacientes con sistemas orgánicos mayores en falla
e inestables
Sin embargo, no se debe olvidar que en el objetivo de
reducir la mortalidad y disminuir número de secuelas, se
internan en estas unidades pacientes estables, pero con gran
riesgo de complicaciones y otras veces, pacientes que requieren
de tratamientos muy especializados, cuyos efectos
adversos, pueden significar riesgos vitales para los mismos.
En todos los casos es necesario de que el paciente reciba
la mejor atención médica. Para ello, a cargo de los mismos,
debe encontrarse un médico con la experiencia y la
preparación, para hacer frente, a los trastornos fisiológicos
de cualquiera de los sistemas orgánicos en potencial o ya
desarrollada falla.
Por estas razones, es importante que el médico de estas
unidades tenga un verdadero interés por los cuidados intensivos,
posea el tacto y la aptitud necesaria para actuar
satisfactoriamente como líder del equipo médico que atiende
a los pacientes.
Esta responsabilidad recae en nuestro hospital en el
médico de planta. El debe asegurarse de que el tratamiento
brindado en la unidad sea el óptimo y adecuado, según los
parámetros de calidad estandarizados.
En las unidades de cuidados intensivos se realiza una
recorrida diaria que incluye a todo el personal involucrado
en el tratamiento del paciente. La misma es efectuada entre
las 08:30 y las 10:00 AM.
Esta recorrida, constituye la principal actividad asistencial
directa de las unidades de cuidados intensivos, ya
que asegura, la realización de un programa de atención del
paciente, integrado y organizado.
En las salas generales, esta recorrida consume, por paciente,
un lapso de tiempo de 10 minutos.
El conocimiento de estos tiempos, permite a los administradores
calcular el número de integrantes de las plantillas
de médicos.
A pesar de la importancia de esta actividad en las unidades
de cuidados intensivos, no son conocidos los tiempos
que dedican los médicos de planta a la misma.
JUSTIFICACION
El Departamento de Pediatría del Hospital Nacional
cuenta en su plantilla con 37 médicos distribuidos de la
siguiente manera:
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DISTRIBUCION DE MEDICOS
DEPARTAMENTO DE PEDIATRIA
HOSPITAL NACIONAL |
• Jefe de Servicio ................................. 5
• Médico de Planta .............................. 11
• Médico de Guardia ............................18
• Médico Cirujano ................................ 3 |
Los mismos prestan asistencia a pacientes ambulatorios
e internados.
La carga horaria varía de 72 h. a 120 h. mensuales.
Para cumplir con el objetivo de la asistencia, el Departamento
cuenta con 100 camas distribuidas de la siguiente
manera: |
DISTRIBUCION DE CAMAS POR SALAS
DEPARTAMENTO DE PEDIATRIA
HOSPITAL NACIONAL - AÑO 2002 |
– UCIP: 5 camas
– UCIN: 5 camas
– Emergencias: 10 camas
– Reanimación: 2 camas
– Observación: 3 camas
– Intermedia de Neonatología: 6 camas
– Crecimiento y Desarrollo Neo: 8 camas
– Recién Nacidos Externos: 12 camas
– Cuidados Transicionales de Neo: 8 camas
– Lactantes: 20 camas
– Preescolares: 20 camas |
Además cuenta con un servicio de ambulatorios para
control de pacientes de consultas subsecuentes y de seguimiento
posterior al alta.
Las camas de los cuidados intensivos constituyen el
10% del total.
Como se puede observar en la distribución anterior, de
los 37 médicos del departamento, 11 son médicos de planta.
De estos últimos, 2 son asignados a las salas de cuidados
intensivos (1 a la UCIN y otro a la UCIP)
Estos médicos de planta realizan tareas asistenciales
principalmente, aunque también docentes, administrativas
y de investigación. En dichos aspectos, su responsabilidad
consiste en la dirección de los equipos médicos, en lo que
se refiere a la organización, planificación y la puesta en
marcha de los protocolos de tratamiento. Es además su responsabilidad
que el staff de residentes cumplan las pautas
administrativas y asistenciales. Controlar la confección yel llenado adecuado de la documentación clínica (historia
clínica).
La productividad está indicada en términos cuantitativos
por número de pacientes internados y porcentaje ocupacional.
Desde el punto de vista cualitativo los indicadores
son el promedio de días de internación y la mortalidad.
La productividad del profesional se debe considerar en
horas – médicos en la asistencia del paciente internado en
las diferentes salas o en las consultas según el área de trabajo.
Existen registros de los indicadores cuantitativos y cualitativos.
Asimismo, existen datos, en la literatura, de las horas
médicas requeridas para la atención en los Servicios de consulta
externa, tanto para pacientes de primera vez o subsecuentes,
así como el tiempo promedio que el médico tratante
puede emplear, o emplea, en pasar visita a un paciente
hospitalizado en las salas de internación general.
También se accede a datos de horas de enfermería de
salas generales, de consultas y aun de cuidados intensivos.
Sin embargo, no se encuentran datos con relación a
las horas médicas dedicadas al cuidado de los pacientes
críticos.
En estos tiempos, de recorte de gastos y necesidad de
disminución de costos, se hace necesario, la optimización
de los recursos, a fin de satisfacer la mayoría de las necesidades
de salud de la población, en forma eficiente y eficaz.
Los profesionales que trabajan en las unidades de cuidados
intensivos representan un alto costo a los hospitales,
tanto por su alta especialización, como por la cantidad de
los componentes de las plantillas médicas.
En este aspecto, es conocido por todos, la presión que
ejercen los administradores en la disminución de la plantilla,
como el medio más importante para la reducción de
costos.
Sin embargo, si esta reducción se hiciera sin tener en
cuenta los requerimientos reales, se podría impactar fuertemente
en la calidad de los servicios, con la consecuente
catástrofe en los resultados y el fracaso en la obtención de
los objetivos de las unidades de cuidados intensivos, en la
reducción de la mortalidad y la morbilidad ocasionados por
las enfermedades.
OBJETIVOS GENERALES
El propósito es conocer la productividad de los Médicos
de Planta de las Salas de Cuidados Intensivos del Departamento
de Pediatría y en virtud de estos datos adoptar
las actitudes favorecedoras de desarrollo y motivación, así
como conocer, el número optimo en la composición de la
plantilla de los profesionales, a fin de seguir manteniendo
la calidad de los servicios acorde a los requerimientos de la
población que acude a nuestro Hospital.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Conocer el tiempo dedicado a los diferentes componentes
de la asistencia diaria del paciente.
MATERIAL Y METODOS
Estudio observacional, descriptivo, prospectivo, de
corte transversal. El diseño no probabilístico de casos consecutivos.
Las variables medidas fueron las siguientes:
tiempo total de asistencia directa a los pacientes, tiempo
utilizado en la revisión de la Historia Clínica, tiempo utilizado
en el examen físico del paciente, tiempo utilizado
en la revisión de los exámenes radiológicos y el tiempo
utilizado en dar instrucción a los Médicos Residentes y a
las Enfermeras.
CRITERIOS DE INCLUSIÓN
Médicos Pediatras Intensivistas y Neonatólogos, miembros
de la plantilla del Departamento de Pediatría del Hospital
Nacional y que cumplan actividades en la institución
y asistencia activa. Fueron excluidos Médicos residentes
de cualquier año, Médicos de la plantilla que presten servicios
en otras salas diferentes a los cuidados intensivos y
Médicos de la plantilla que prestan servicios en otra institución.
La obtención de los datos se hizo por observación directa
cronometrada de las actividades realizadas por los
médicos. Dichos médicos no estaban enterados de que estaban
siendo observados.
Para la obtención de los datos se elaboró una planilla
en la que se consignaron cada una de las actividades realizadas
por el Médico de Planta de la Unidad de Cuidados
Intensivos.
La actividad de revisión de la Historia Clínica incluía
la supervisión y la evaluación tanto de la confección como
el llenado de la misma, así como la de los datos paraclínicos
laboratoriales.
El tiempo dedicado al examen físico incluía la inspección,
palpación, auscultación y percusión de los diferentes
sistemas orgánicos del cuerpo del niño. Además incluye el
control de los signos vitales.
Como revisión de estudios radiológicos se consignó el
examen de los estudios realizados por rayos X de cualquiera
de los sistemas orgánicos inspeccionados con dichos estudios.
La actividad de brindar instrucción a los Médicos Residentes
y Enfermeras incluyó las recomendaciones relacionados
a estudios diagnósticos y tratamientos de los pacientes,
así como los relacionados a la confección y el llenado
de las Historias Clínicas de los pacientes.
En este ítem también fue incluida la supervisión de los
pedidos de los insumos, medicamentos y materiales.
TAMAÑO DE LA MUESTRA
Para la estimación del tamaño de la muestra se realizó
un estudio piloto previo.
Mediante este estudio, concluimos que el tamaño de
nuestra muestra debía ser de 425 minutos, lo que dividido
por 24 minutos requería la observación de la actividad de
los médicos en 18 pacientes, suponiendo que se repetirían
los mismos tiempos.
ANALISIS DE LOS DATOS
Para el análisis de los datos se utilizó el paquete estadístico
Epi Info 6.04.
RESULTADOS
La tabla I nos revela el servicio donde estuvieron internados los niños en este periodo de análisis
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| La tabla II nos revela el tiempo promedio utilizado para la asistencia de los pacientes en las unidades de cuidados
intensivos. |
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El tiempo utilizado en cada una de las actividades, es decir el utilizado en la revisión de la historia clínica, el examen
físico, el análisis de los estudios de diagnóstico radiológico y la instrucción a los residentes no fueron estadísticamente
significativos y son demostrados en la tabla III
La misma tabla nos revela que el tiempo dedicado a la revisión de la Historia Clínica y la instrucción a los residentes
o enfermeras son los que ocupan mayor cantidad de tiempo de los médicos de las unidades de cuidados intensivos.
No se demostró diferencias en el tiempo total utilizado en las unidades de cuidados neonatales de las unidades de
cuidados intensivos neonatales.
Se demuestra en la tabla III. |
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El gráfico numero 1 demuestra la distribución del tiempo de asistencia. La revisión de la historia clínica y tiempo
dedicado a dar instrucción a los residentes constituyen las variables que más tiempo consumen al medico de planta de las
unidades de cuidados intensivos. |
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DISCUSION
Los resultados de este estudio ponen de manifiesto
el trabajo del médico de planta en las unidades de cuidados
intensivos, en referencia a la asistencia directa
del paciente.
En primer lugar, el promedio de tiempo de asistencia
de 21 minutos constituye el doble del requerido en las salas
de internación general.
Se describe que en dichas salas se requieren 10 minutos
para revisar la ficha clínica, examinar al paciente, completar
los registros administrativos y dar instrucciones a las
enfermeras y a los residentes.
También es diferente al requerido en la consulta externa
donde el tiempo varía entre 15 y 30 minutos según se
trate de primera consulta o de subsecuentes.
En segundo lugar, la revisión de la historia clínica requirió 7,43 minutos del tiempo de asistencia directa del
paciente. En porcentajes constituye el 34,78 % del tiempo
total.
La historia clínica tiene una serie de secciones relacionadas
a los aspectos médicos y sociales del paciente.
La historia clínica es el resultado de la investigación
minuciosa y del registro de los datos sociales y médicos
relacionados al paciente. Comprende la parte administrativa
y la técnica, de importancia similares, aunque en la
práctica médica este último sea el componente más trascendente.
Este componente técnico, a su vez, se divide en aspectos
sociales y médicos. Este último es el que se maneja habitualmente
en las unidades de cuidados intensivos y a ello
nos referiremos.
Contiene dos secciones. La primera referente a la parte
médica y la segunda a la de enfermería.
La parte médica incluye los datos de filiación, los antecedentes
familiares, los antecedentes personales y los de la
enfermedad actual, en cuanto a los síntomas, principio,
duración, tratamiento recibido y respuesta al mismo. Se
completa con la exploración física, el diagnóstico presuntivo,
los planes de estudios paraclínicos y el tratamiento propuesto.
Finalmente la hoja de evolución y las indicaciones
del médico.
La hoja de enfermería incluye la gráfica y la hoja de
evolución y órdenes.
En este punto es interesante recordar de que en el caso
de nuestros pacientes pediátricos, existen hojas de registros
específicos, como los de nutrición enteral o parenteral,
hoja de curva de peso, hoja de balance de ingresos- egresos
y la de concentración de datos laboratoriales, entre otros.
El médico de planta en su función de dirección de la
asistencia del paciente debe controlar la confección y el llenado
adecuado de las historias clínicas.
Algunos autores lo
consideran como un trabajo adicional que vuelve la jornada
tediosa y retarda el procedimiento, incluyendo el retraso ocasionado
comúnmente por el esfuerzo de interpretar el contenido
de los mismos por la caligrafía de quienes los llenan
que habitualmente retarda aún más esta tarea.
A esta labor cuantitativa se debe sumar lo cualitativo.
El contenido de las historias clínicas en su primera parte
debe reflejar exactamente las dolencias del paciente y de
esta manera permitir el diagnóstico sindromático, lo que a
su vez, dirigirá los estudios y procedimientos diagnósticos
para llegar al diagnóstico nosológico y etiológico con eficacia
y eficiencia.
Las notas de seguimiento deben contener datos suficientes,
que permitan el seguimiento adecuado de los pacientes.
Debe facilitar el seguimiento del problema en sus
aspectos diagnósticos y terapéuticos y debe contener anexos
de indicadores cuantificables a nivel clínico, de laboratorio
y de otros métodos auxiliares.
No debe olvidarse los aspectos médico–administrativos
y legales relacionados a la historia clínica, por lo que
su adecuada confección y llenado de datos constituye una
de las principales funciones en la asistencia diaria al paciente.
A pesar de no contar con los estándares para comparar
los tiempos, consideramos que estos resultados permiten concluir, que el tiempo dedicado a esta etapa de la asistencia
está de acorde a la relevancia de la historia clínica, no
solo como registro hospitalario que se debe completar como
un trámite mas de la práctica médica, sino realmente como
un documento de gran valor para conocer los aspectos médico
administrativos, médico-asistenciales (evaluación de
la calidad de la asistencia), médico-legales y también para
la investigación clínica y la docencia, no solo a médicos
sino también para los estudiantes de medicina y la enfermería,
lo cual está acorde con el nivel de complejidad de
nuestro hospital y su carácter de centro universitario y formador
de recursos humanos para la salud.
En tercer lugar, el momento de la exploración física.
Este componente requirió un tiempo de 4,26 minutos, correspondiente
al 19,94 % en términos de porcentaje.
Normalmente a un médico con experiencia, completar
el examen físico no debería llevarle más de 5 a 10 minutos.
Esta rapidez siempre es necesaria para evitar el agotamiento
del paciente y se considera que lo realiza desde la
cabeza a los pies con requerimiento de la ayuda de la madre
o de un ayudante para la sujeción del paciente principalmente
para el examen de oidos y garganta.
El tiempo de 5 minutos también se recomienda para la
evaluación completa durante la vigilancia primaria de un
paciente con politrauma13. En este periodo de tiempo, el
médico realiza la exploración de los sistemas orgánicos vitales,
vía aérea, respiratorio, cardiovascular y un mini examen
neurológico que comprende el estado de conciencia,
el ocular (pupilas, tamaño, simetría y respuesta a la luz), la
motricidad y la actitud postural. Al mismo tiempo de ir explorando
ya se deben instalar o realizar los procedimientos
de reanimación acordes a la gravedad del paciente. Nuestro
estudio demuestra que el médico de planta, en cuidados
intensivos de nuestro hospital, requiere de 4,26 minutos en
promedio para la exploración física del paciente. En este
lapso, el médico evalúa el principal sistema orgánico en falla
y aquellos que podrían ser afectados en forma secundaria, a
diferencia del paciente en consultas externas o de sala general,
donde el examen se inicia en las zonas no problemáticas
y dejando en último lugar los más difíciles o que incomoden
al niño como por ejemplo la exploración de la faringe o aquellos
que requieren la inmovilización del pequeño.
Otra diferencia con la consulta o la sala general con los
cuidados intensivos es que la vestimenta utilizada en los primeros,
es la utilizada habitualmente por los niños. En cambio
en las salas de terapia, los niños graves están descubiertos
o utilizando vestimentas mínimas de tal manera a facilitar
su observación frecuente y permiten un rápido acceso en
los que requieren de procedimientos de emergencia.
Estas particularidades de los cuidados intensivos pediátricos
justifican ampliamente el tiempo utilizado por los
médicos de planta en la valoración física del paciente.
La revisión de los estudios por imágenes requirió una
dedicación del tiempo de 2,37 minutos en promedio. De
entre ellos, fueron incluidos aquellos, que podrían ser
verificados por el observador a la distancia, debido a la
naturaleza de la investigación. Dichos estudios incluyen
las radiografías simples, la tomografía y la resonancia
magnética.
La radiografía de tórax, es el examen de imágenes mas
importante de los cuidados intensivos, por la frecuencia con
que son solicitados, por la facilidad de su realización al lado
de la cama del paciente, sin necesidad de traslado y las repercusiones
que representa esto para el enfermo, sumados
a los datos que proporciona.
A pesar de ser un estudio estático, las radiografías pueden
darnos información de estructuras orgánicas y secundariamente
del estado funcional de los mismos.
La literatura revela que la interpretación de los estudios
por los especialistas radiólogos, consume un tiempo
variable de 5 a 10 minutos.
En el caso específico de los cuidados intensivos, el estudio
radiológico realizado al ingreso del paciente, interesa
principalmente, por la confirmación de las sospechas clínicas
y para evaluar la extensión de la lesión. Las radiografías
subsecuentes en cambio, son utilizadas, primero, para
controlar la evolución de la patología y segundo, para confirmar
la ubicación correcta de los catéteres intra vasculares,
torácicos o abdominales mediante las tablas estandarizadas.
En consecuencia con estos datos, podemos considerar
que la diferencia en el tiempo de interpretación de los estudios
radiológico, del especialista y de los intensivistas y
neonatólogos, estriba en que los últimos mas bien utilizan
las radiografías como controles mas que para la confirmación
diagnóstica de la patología de los pacientes internados
en las unidades de cuidados intensivos.
En cuarto lugar, la enfermería en los cuidados intensivos
se enfrenta a desafíos constantes que requieren, para
ser superados, de habilidades, conocimientos y alta sensibilidad
humana. Los pacientes son altamente dependientes
del cuidado de ellos y por esta razón es siempre compleja.
La enfermería es responsable de promover la adaptación
de los pacientes a las unidades, mantener un ambiente
térmico neutral y cantidad de sonidos y de luz adecuados.
Su responsabilidad además incluye, la observación del cuadro
clínico, mediante la monitorización y el empleo de procedimientos
según las necesidades de los pacientes.
La alimentación según los requerimientos nutricionales,
el control de las infecciones, la estimulación de los enfermos
y la educación de los padres son tareas que, aunque no están
escritas en las carpetas de indicaciones, no por ello, dejan de
ser realizadas por las enfermeras y deben ser tenidas en cuenta
en el momento de brindar las instrucciones a las mismas.
Además de estas acciones, la enfermería es responsable
de las actividades de control del uso y la conservación
de los materiales y los instrumentales. Ellos son quienes
informan durante las rondas a los médicos de planta, de la disponibilidad de los mismos, así como de las necesidades.
Las adecuadas instrucciones o la discusión y resolución
en conjunto, con el personal de enfermería de los problemas
que enfrentan, permiten mantener la calidad de la
atención y el apoyo moral del grupo.
Nuestro hospital, como lo hemos indicado con anterioridad,
es un centro de formación de recursos humanos de
enfermería para la red sanitaria dependiente del Ministerio
de Salud Pública y Bienestar Social.
Se debe considerar que la calidad del entrenamiento
es un factor importante, ya que los profesionales bien entrenados
están menos expuestos a las tensiones psicológicas.
Por esta razón y porque dicho entrenamiento asegura
la debida preparación, para la realización de la labor asistencial.
Este entrenamiento se realiza antes y durante el
periodo de asistencia directa y debido a la importancia de
ella, creemos que el tiempo dedicado por los médicos de
planta a esta tarea, es fundamental y se la debe seguir estimulando.
Con respecto al tiempo dedicado al residente, nos parece
que consume el mayor tiempo de esta etapa. En ese
sentido, en el Departamento de Pediatría se ha adoptado la
metodología de la enseñanza tutelar17-18. Este modelo nos
parece la forma más completa de educación que se realiza
con el residente al lado de la cama del enfermo.
Con esta estrategia, el médico de planta, realiza las funciones
de observar, evaluar, ayudar y orientar la residente.
Esta metodología requiere de la dedicación de una parte
importante del tiempo, pues a la par de controlar las tareas
del residente, en ocasiones se hará necesaria su intervención,
de tal manera a señalarle las deficiencias detectadas
y ayudar a corregirlas, mediante intervenciones oportunas
y concretas.
Finalmente, aunque no fue el objetivo primario del estudio,
comparamos los tiempos utilizados en las unidades
de cuidados intensivos pediátricos y neonatales. No hemos
encontrado diferencias estadísticamente significativos. La
razón de este hallazgo puede explicarse porque en las unidades
pediátricas, el 30 a 40% de los ingresos lo constituyen
los recién nacidos y otro los lactantes menores que apenas
han superado esta etapa de la vida.
CONCLUSIONES
Las unidades de terapia intensiva dedicadas al cuidado
de los niños críticamente enfermos es una especialidad joven.
En nuestro país, sus inicios datan del año 1984 cuando
se habilitó la primera unidad, en la Cátedra de Pediatría del
Hospital de Clínicas. Hoy día, han crecido no solo en cantidad,
sino también en tecnología y recursos humanos y por
lo menos 5 hospitales públicos cuentan con ellas 20.
Los profesionales que trabajan en las unidades de cuidados
intensivos requieren de años de especialización, tanto
en la especialidad madre, la Pediatría General, como en
los cuidados intensivos.
En los tiempos actuales los costos son demasiado elevados,
la tecnología cada vez más compleja y los pacientes
muy graves.
Entre los costos elevados, el salario asignado a los recursos
humanos son los que ocupan la mayor parte de la
torta de los gastos .
En Inglaterra y otros países se han demostrado, en intentos
de reducción de costos que la disminución de 10%
de los mismos en medicamentos solo ha repercutido en 1%
del global. En cambio, cuando se reduce el salario de los
profesionales de las unidades en los mismos porcentajes,
tiene una repercusión del 5% en el costo global.
Lógicamente, si el administrador hospitalario quiere
reducir costos, probablemente recurrirá a la disminución
de los salarios o el número de personal.
En nuestro país, la presión ejercida por los elementos
citados, mas la de los administradores hospitalarios, quienes
cada vez quieren invertir menos dinero, en el funcionamiento
de las salas, han obligado a demostrar la necesidad
de dichos recursos humanos.
Este estudio ha llegado a conclusiones interesantes:
1. El tiempo promedio de 21,37 minutos utilizados en la
asistencia directa de un paciente nos lleva a concluir
que para 5 camas se requieren de 106,85 minutos. Es
decir que de las 4,5 horas que asiste al hospital, 1,8
horas las pasa al lado de la cama del paciente.
2. El médico de planta del Departamento de Pediatría del
Hospital Nacional, en la práctica, se convierte en el
jefe de la sala, cargo que no es contemplado en nuestro
organigrama y en ese aspecto supervisa el trabajo realizado
con los pacientes y además, tiene responsabilidades
sobre los equipos y materiales a ser utilizados.
Otra importante función desarrollada por el médico de
planta es la docencia por el carácter de centro Universitario,
formador de recursos humanos, de nuestro hospital.
Del total de 4,5 horas de asistencia diaria, restan 2,7
horas para la realización de las demás funciones de competencia
del cargo.
3. En este tiempo restante, el médico de planta debe completar,
la epicrisis de los pacientes de alta del servicio,
actualizar protocolos de tratamientos, dictar clases magistrales
y participar de las actividades del Departamento,
principalmente en reuniones clínicas y de auditoría.
4. La actividad profesional del intensivista debiera incluir
además de las actividades de asistencia al paciente crítico
y de gestión del servicio, así como las de docencia
e investigación, la formación continuada. Este aspecto
diseñado para mejorar y poner al día conocimientos y
pericias es una actividad educativa fundamental, por
un lado, para mejorar la calidad de la asistencia y por otro, el propósito de cubrir las necesidades de desarrollo
profesional de ese médico. Es nuestra impresión que
con el tiempo dedicado al hospital diariamente, el médico
de planta, difícilmente podrá cumplir con esta actividad,
por lo que creemos necesario, tenerlo en cuenta
en el momento del cálculo de las plantillas de médicos,
lo que deberá demostrarse en estudios posteriores.
5. Nuestro estudio tiene una limitación. Evalúa la productividad
desde el punto de vista cuantitativo. Por el diseño
del estudio, el mismo no puede evaluar la productividad
cualitativa con el cual podríamos valorar cuestiones
como calidad de la asistencia, calidad de la docencia,
entre otros.
6. A pesar de esta limitante, nos permitirá calcular el número
de médicos de planta necesarios, para completar
la plantilla de las unidades de cuidados intensivos tanto
pediátricos como neonatales.
7. Se necesitan otros estudios para determinar la calidad
de los cuidados en la asistencia de cuidados intensivos.
Aunque existen indicadores como la mortalidad y los
días promedios de internación, ellos no reflejan correctamente
la calidad de los servicios pues los mismos deben
ser ajustados a los escores de gravedad para que tengan
valor.
8. También son necesarios nuevos estudios para determinar
tiempos requeridos para la capacitación y la educación
del personal en los servicios de tal manera a asegurar
que los médicos que se desempeñen en la institución
cuenten con una preparación completa y actualizada
como uno de los medios de alcanzar la calidad de
excelencia en la asistencia.
EPILOGO:
El presente trabajo pretende llenar un vacío en la literatura
con respecto a la productividad del médico en su trabajo
cotidiano, en las unidades de cuidados intensivos.
Consideramos que es el primer paso, para la valoración
adecuada, del tiempo que pasa el médico en su vida
hospitalaria diaria. Son necesarios otros trabajos para medir
como utiliza el resto de tiempo en el hospital. A la vez
se deben cuantificar otros aspectos no evaluados por este
estudio, como la educación y capacitación en servicio y la
calidad de la docencia y la asistencia.
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