PEDIATRÍA
Órgano Oficial de la Sociedad Paraguaya de Pediatría

Volumen 30 - Número 1 (Enero - Junio 2003)
ISSN 1683-9803

 

Guías generales para prevenir la mala práctica médica en Pediatría



1. CONTAR CON LAS CERTIFICACIONES Y ACTUALIZACIONES INDISPENSABLES:

• Registro Profesional debidamente otorgada por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.

• Acreditación de la especialidad por el Círculo Paraguayo de Médicos y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.

• Certificación como Especialista en Pediatría del Tribunal de Certificación de la Sociedad Paraguaya de Pediatría (SPP) así como la Recertificación correspondiente.

• Estar asociado, en calidad de Socio Activo a un Círculo, Sociedad o Asociación Médica y de la especialidad de prestigio reconocido.

• Mostrar la documentación mencionada a los padres del menor o a la autoridad competente que así lo requieran.

2. MANTENER ESTRECHA COMUNICACIÓN MÉDICA CON LA FAMILIA O REPRESENTANTES DEL PACIENTE:
• Brindar un trato respetuoso y afable al niño y a sus familiares.

• Incluir al paciente como a los padres en la decisión del tratamiento iniciado.

• Brindar información utilizando un lenguaje apropiado y entendible.

• Promover la participación de los familiares del niño en su diagnóstico, plan de estudio y tratamiento, así como de los cambios clínicos.

• Obtener el Consentimiento Informado en todos los procedimientos diagnósticos y terapéuticos que así lo ameriten.

3. DAR ESPECIAL ATENCIÓN A LA VIGILANCIA Y CONTROL DEL NIÑO SANO:
• Fomentar la lactancia materna exclusiva, haciendo énfasis en las ventajas y beneficios que aporta tanto a la madre como al niño.

• Instruir a los padres o responsables sobre las medidas higiénicas personales indispensables en la preparación de los alimentos, lavado de manos y aislamiento preventivo del contagio de padecimientos infecciosos.

• Proporcionar a los padres información suficiente y sencilla sobre el manejo de alimentos que favorezcan un crecimiento adecuado previendo la malnutrición.

• Realizar una exploración física detallada y completa. Guías generales para prevenir la mala práctica médica en Pediatría.

• Incluir y documentar en el expediente clínico todos los parámetros que permitan dar un seguimiento apropiado del crecimiento y desarrollo.

• Aplicar un esquema de Inmunización, en el que se incluyan las vacunas del Programa Nacional de Vacunación y las sugeridas por la SPP.

• Proporcionar a los padres y/o responsables del menor, información acerca de otras vacunas aprobadas y disponibles, con explicación del riesgo-beneficio.

4. ASEGURAR LA VALORACIÓN NEONATAL INTEGRAL:
• Identificar oportunamente mediante el examen físico adecuado las malformaciones congénitas diagnosticables con procedimientos sencillos y rutinarios.

• Recurrir a estudios especializados ante la sospecha de la presencia de otras malformaciones.

• Realizar la prueba de screening neonatal básico.

• Comunicar el diagnóstico a los padres hasta que se disponga de la información suficiente.

• Solicitar interconsulta con otros especialistas que puedan contribuir al manejo apropiado del paciente.

5. EFECTUAR DIAGNÓSTICOS Y TRATAMIENTOS OPORTUNOS:

• Conocer las causas prevalentes de morbilidad y mortalidad de la población infantil del ámbito geográfico y social en el que despeñe su práctica profesional.

• Realizar los procedimientos diagnósticos y terapéuticos de los problemas de salud basados en la mejor evidencia disponible y aplicándolos conforme a las circunstancias del medio en el que ejerce.

• Evitar el abuso de medios auxiliares de diagnóstico y estudios de laboratorio.

• Solicitar el apoyo de otros especialistas cuando el caso así lo amerite.

• Conocer y cumplir con lo dispuesto en las Normas Oficiales, sobre la Historia Clínica y la atención a la salud del niño.

6. DETECTAR OPORTUNAMENTE LAS URGENCIAS MÉDICO-QUIRÚRGICAS
• Atender oportuna y eficientemente al paciente que llega a urgencias.

• Evaluar en forma integral y multidisciplinaria para determinar el diagnóstico y la derivación oportuna y adecuada si lo requiriese el paciente.

• Proporcionar tratamiento médico inmediato a las alteraciones que pongan en peligro la vida o la función de uno o más órganos.

• Evitar el empleo de medicamentos que puedan enmascarar el cuadro clínico.

• Enviar junto con el paciente toda la información disponible en caso de su traslado.

• Contar en las áreas de atención médica con medicamentos, equipo e instrumental básico para el tratamiento de una urgencia.

• Informar a los padres o responsables de las limitaciones que se tengan de la atención del cuadro y las alternativas para su traslado.

7. DETECTAR Y TRATAR AL PACIENTE CON URGENCIAS RESPIRATORIAS Y/O ENFERMEDADES DIARREICAS:
• Evaluar clínica, objetiva y rápidamente el estado cardiopulmonar y hemodinámico.

• Establecer la etapa clínica del cuadro (choque compensado, choque descompensado, dificultad respiratoria, insuficiencia respiratoria, paro respiratorio o paro cardiorrespiratorio) para proporcionar un manejo óptimo e individualizado.

• Garantizar una vigilancia estrecha para la detección temprana de complicaciones.

8. CONOCER EL FUNDAMENTO MÉDICO DE LA PRESCRIPCIÓN:

• Tener conocimiento suficiente y actualizado de los tratamientos farmacológicos de cada enfermedad, de sus efectos indeseables o colaterales, así como de los riesgos potenciales de su empleo.

• Prescribir tratamientos de acuerdo a los principios científicos y éticos de la práctica de la medicina.

• Tener acceso a la información de los aspectos farmacológicos de los medicamentos utilizados (absorción, distribución, metabolismo, excreción e interacción posible con otros fármacos).

• Explicar detenida y ampliamente a los padres y/o responsables del menor las presentaciones de los fármacos prescritos, las dosis, el horario y la duración del tratamiento, insistiendo en el cumplimiento de los mismos.

9. PROPORCIONAR ATENCIÓN ADECUADA AL NIÑO HOSPITALIZADO:

• Proporcionar a los padres o responsables del menor información diaria y cada vez que existan cambios significativos sobre el diagnóstico, pronóstico, plan de estudio y tratamiento.

• Hacer partícipes de la responsabilidad compartida a los pacientes de acuerdo a su edad, a padres y/o responsables del cumplimiento del tratamiento y su repercusión en el pronóstico.

• Unificar criterios de información entre el personal de salud involucrado en la atención del paciente, promoviendo la comunicación permanente.

• Obtener sin excepción el consentimiento informado en procedimientos con riesgo.

• Facilitar las visitas hospitalarias a familiares con pacientes en estado crítico.

Modificado del Consenso Conapeme-Coname.
Confederación Nacional de Pediatría de México.
www.conapeme.org
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Volumen 30 Número 1 Enero - Junio
2003