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Artículo Original
Evaluación de Fluorosis Dentaria en escolares de
Asunción, Paraguay: Impacto de posibles factores de riesgo.
Assessment of Dental Fluorosis in scholl children of
Asunción, Paraguay: Impact of eventual factors of risk
Dra. Gloria Beatriz Medina Quiñónez(*)
Prof. Dra. Márilia Afonso Rabelo Buzalaf(**)
Prof. Dra. María Aparecida de Andrade Moreira Machado(***)
*) Master en Odontología, área de Odontopediatria por la Facultad de Odontología de Bauru de la Universidad de São Paulo / Jefe de Trabajos
Prácticos de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Asunción-Paraguay.
**) Prof. Dra. de la Disciplina de Bioquímica de la Facultad de Odontología de Bauru de la Universidad de São Paulo - Brasil.
***) Prof. Dra. de la Disciplina de Odontopediatria/ Coordinadora del Curso de Doctorado de la Facultad de Odontología de Bauru de la
Universidad de São Paulo - Brasil.
RESUMEN
Fue evaluada la prevalencia de caries y grado de fluorosis
dentaria, así como la concentración de fluor (F) de aguas minerales embotelladas más consumidas.
Fueron examinados 825 escolares
en dos grupos de 5 a 12 años respectivamente, de ambos
sexos.
Datos sobre frecuencia de cepillado, uso de dentífricos y
de otras formas de F tópico fueron obtenidos con cuestionarios
retrospectivos.
El índice de cariados, perdidos, obturados, unidad
diente permanente (CPOD) fue 3,4 y el índice de cariados, extraídos,
obturados, unidad de diente decíduo (ceod) fue 4,8. El
porcentaje de niños que presentó fluorosis a los 5 años fue 22,2%,
siendo el grado 2 de Dean el más prevalente (9,3%). En niños de
12 años, 45,2% presentaron fluorosis, siendo el grado 2 el más
prevalente, afectando al 28,2 %. El análisis de un cuestionario
mostró que 89,67 % iniciaron el cepillado con dentífrico fluorado
a los 3 años de edad o antes y 69,65% usaban una cantidad de
dentífrico que cubría 3/4 de la extensión de las cerdas o más. 91%
cepillaban los dientes 2 o 3 veces al día. 40% consumieron comprimidos
fluorados y más del 80% usan agua mineral embotellada,
siendo de estas 51% agua fluorada (0,6 ppm). Entre las muestras
de agua mineral, la concentración de flúor varió de 0,09 a
0,60 ppm.
Palabras Claves: Fluorosis, ceod, CPOD, caries |
ABSTRACT
Were evaluated the prevalence of tooth decay under ceod and
CPOD indexes, the prevalence and severity of dental fluorosis
(Dean Index) and fluoride concentration in bottled water, which
are the most consumed. Eight hundred and twenty five students
between five and twelve years old, from both sexes were examined.
Data on the frequency of teeth scrubbing, use of toothpaste and
use of other forms of fluoride, likewise economic variables were
obtained through retrospective questionnaires.
CPOD Index was
3.4, and ceod was 4.8. The percentage of five year old children
with fluorosis was 22.2%, being Dean’s grade two the most
prevalent (9.3%of the children). Among twelve year old children,
45.2% presented flourosis, being also Dean’s grade two the most
common, affecting 28.2% of the children. The questionnaire
analyses showed that 89.67% of the children began scrubbing their
teeth at 3 years old or before with fluorided toothpaste, with 69.65%
of these using toothpaste covering 3/4 or more of the toothbrush
hairs.
Ninety one percent of the children scrubbed their teeth twice
or three times a day. Forty percent took fluoride pills and more
than 80% drink bottled mineral water, from these, 51% used
fluorised water (0.6 ppm). Among mineral water samples, fluoride
concentration variated from 0.09 to 0.60 ppm.
Key Words: Fluorosis, ceod, CPOD, decay, Dean Index. |
INTRODUCCIÓN
Existen evidencias que tanto la prevalencia, como la
incidencia de caries ha disminuido en muchos países del
mundo, resultado de la aplicación de medidas preventivas
de alta eficacia y bajo costo, pero a pesar de ello, la enfermedad
sigue siendo un problema de salud pública. El
Paraguay, donde el agua de abastecimiento no es fluorada,
la caries dentaria es un importante problema de salud pública.
Un estudio realizado por la Dirección de Salud Buco-
Dentaria del M.S.P. y B.S., mostró que, en 1996 el índice
CPOD era de 5,08 a los 12 años, aumentando con la edad y
llegando a ,68 a los 15 años. Otro estudio realizado en
1998 por la OPS, reveló que el índice CPOD a los 12 años
era de 3,89, con una disminución en la prevalencia comparado al estudio de 1996. Aún, con este descenso aparente
en la prevalencia de caries, estando los niveles próximos a
los recomendados por la OMS para el año 2000, esta enfermedad
aún continua siendo causa de pérdidas dentarias progresivas
con la edad.
El descubrimiento de las propiedades anticariogénicas
del Flúor se constituye en uno de los marcos más importantes
de la historia de la Odontología, ya que posibilitó el
desarrollo de medidas eficaces de prevención y control de
la caries dentaria. En contraste , existe el riesgo de desarrollo
de fluorosis dentaria, cuando ocurre una ingestión excesiva
de F durante el período de formación del esmalte
6,4,13.
En diversas partes del mundo se ha constatado un aumento
de la prevalencia de fluorosis dentaria en niños, independientemente
al hecho de acceso o no de agua de abastecimiento
público fluorada. Este fenómeno ha sido asociado
a la ingestión indebida de dentífricos fluorados, al
uso de suplementos fluorados en la dieta y a la creciente
utilización del F en la alimentación de una forma general.
Se observa sin embargo, que el aumento en los cuadros de
fluorosis se ha registrado predominantemente en las formas
leve y moderada sin implicar un riesgo para la salud,
constituyendo solamente un problema de orden estético.
Clínicamente, la fluorosis dentaria se caracteriza por un
esmalte opaco y manchado, de coloración que puede variar
del blanco al marrón oscuro, pudiendo aún presentar áreas
hipoplásicas y de erosiones 3,11. La severidad de esta condición
del esmalte depende de la dosis, duración, exposición,
estadio de la actividad de los ameloblastos, de la edad del
individuo y de la susceptibilidad individual.
Se ha diagnosticado en pacientes que consultan en diversas
clínicas odontológicas públicas y privadas de Asunción
numerosos casos de fluorosis dentaria. A la vez, en
una investigación realizada en las bases de datos Lilacs y
Medline no fue encontrado ningún artículo indexado que
otorgase informaciones al respecto de la prevalencia de
fluorosis dentaria en niños en Paraguay. Considerando que
la determinación de la prevalencia y la severidad de la
fluorosis es fundamental para definir su importancia como
un problema de salud pública, se decidió investigar la frecuencia
de este problema en una población de escolares
residentes en Asunción, Paraguay, pretendiendo correlacionar
los índices obtenidos con posibles fuentes de ingestión
de F.
MATERIAL Y MÉTODOS
La población blanco del estudio quedó limitada a escolares
residentes permanentes de Asunción, con dos grupos
de niños de 5 y 12 años de edad respectivamente, cumplidos
o a ser completados en el año del estudio. Fueron
incluidos en la muestra escolares que presentaban los siguientes
criterios: estar matriculado en escuela urbana pública
o privada, con consentimiento del responsable, ser
residente permanente de la ciudad, estar presente en la escuela
en el día del levantamiento de datos y permitir el examen
clínico al ser invitado para participar del estudio. Los
padres de los voluntarios firmaron un consentimiento, luego
de la lectura de una carta de información, aceptando en
participar del estudio debidamente aprobado por el Comité
de Ética en Investigación de la Universidad Nacional de
Asunción.
Se definió como residente permanente al individuo que
habiendo nacido en la ciudad permaneció en la misma durante
toda su vida, admitiéndose un período de ausencia
igual o menor que seis meses.
En los barrios seleccionados se optó por la inclusión
de escuelas que aceptaron participar del estudio, en las cuales
fueron seleccionados todos los escolares que cumpliesen
los criterios establecidos para la inclusión en la muestra.
Así, fueron examinados 400 niños de 5 años, siendo
168 de escuelas públicas y 232 de escuelas privadas, así
como 425 niños de 12 años, siendo 250 de escuelas públicas
y 175 de escuelas privadas. En este trabajo, inicialmente
se intentó establecer la condición socio-económica de
los niños, para lo cual se incorporaron preguntas en el cuestionario
referentes a este punto, pero debido a que este tópico
prácticamente no fue contestado por los padres, sin
dar significancia estadística, finalmente, no fue considerado
el nivel socio-económico.
La tabla 1 muestra el número de niños participantes en
cada una de las escuelas seleccionadas. |
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Durante el examen clínico, recibían un cuestionario
para ser contestado por los padres y lo traían al día siguiente
con la debida autorización para el examen. El cuestionario
se refería a posibles factores de riesgo para fluorosis
dentaria, como fuente de agua consumida, uso de
suplementos fluorados, uso de dentífrico fluorado, enjuagatorios
y tratamientos profesionales con aplicación tópica
de F. El objetivo del mismo fue evaluar etrospectivamente
la exposición al F.
Previo al examen, los niños realizaron higiene bucal
con cepillo dental y dentífrico bajo la supervisión del profesional
a cargo del estudio. Los dientes fueron mantenidos
secos por aproximadamente 30 segundos con auxilio de gasa
y rollos de algodón. Fueron examinados 40 niños por día.
Los exámenes clínicos fueron realizados en condiciones
padronizadas con uso de sillas escolares, bajo luz natural,
con utilización de espejos bucales, sondas exploradoras,
pinzas para algodón y espátulas de madera.
Para el diagnóstico de caries fueron empleados los índices
ceod y CPOD originalmente descritos por KLEIN y
PALMER, pues los mismos son capaces de establecer la
presencia de lesiones de caries actual y progresivo. Por esta
razón fue necesaria la utilización de códigos para cada situación
dentaria encontrada en los levantamientos epidemiológicos
mencionados en este trabajo.
En el diagnóstico de caries el examen visual fue priorizado.
Las sondas exploradoras solo se utilizaron en caso de
duda en la cavitación, sin uso de presión y para remoción
de materia alba o placa en las superficies a ser examinadas.
Los criterios utilizados para los exámenes fueron las siguientes:
Código 0: espacio vacío - cuando el espacio dentario
estaba vacío por no haber irrumpido el diente permanente
correspondiente, estando ausente el diente decíduo; Código
1: diente permanente cariado; Código 2: diente restaurado;
Código 3: diente permanente extraído; Código 4: diente
permanente con extracción indicada; Código 5: diente
permanente sano.
Los códigos 6, 7, 8, 9 se refieren a dientes decíduos y
fueron utilizados para enumerar dientes cariados, restaurados,
con extracción indicada y sanos respectivamente.
Código X: diente excluido - era utilizado en las siguientes
situaciones: diente con fractura traumática y exposición
pulpar; diente fracturado y la parte damnificada fuera restaurada
con corona; diente con obturación del conducto radicular
debido a un trauma; diente extremamente mal formado
o hipoplásico; si el diente fuera extraído por otra razón
que no sea la caries dentaria, una vez que el CPOD
evalúa presencia y la historia de caries y si el diente presentase
anomalías no previstas. Si el diente presentase solo
parte de su corona expuesta en la cavidad bucal, entonces
era considerado no irrumpido. Si un diente decíduo estuviese
conviviendo con su sucesor permanente, seria considerado
solamente el diente permanente. Luego del examen
para caries se realizó el examen para fluorosis dentaria,
donde se empleó el índice descrito por DEAN, por ser universalmente
usado y recomendado por la OMS.
El índice de Dean adopta 5 criterios para los diferentes
niveles de ocurrencia:
0 “Normal» El esmalte presenta la estructura común del
tipo translúcido semivítreo. La superficie es lisa, lustrosa
y generalmente de color blanca cremosa pálida.
1 “Cuestionable” El esmalte revela pequeñas aberraciones
de la translucidez del esmalte normal desde partículas
hasta manchas blancas.
2 “Muy Leve” Pequeñas áreas blancas como papel y opacas
distribuidas irregularmente en el diente, sin comprometer
más del 25% de la superficie del diente. Son
incluidos en esta clasificación los dientes que no presentan
más de 1-2 mm de opacidad blanca en el vértice
de las puntas de la cúspide de los premolares o molares.
3 “Leve” Las áreas opacas blancas en el esmalte de los
dientes son más extensas, sin comprometer más del 50%
del diente.
4 “Moderada” Todas las superficies del esmalte de los
dientes están afectadas y las superficies sujetas a atricción
presentan desgaste marcado. La mancha castaña
generalmente es una característica desfigurante.
5 “Grave” Todas las superficies del esmalte están afectadas
y la hipoplasia es tan marcada que la forma general
del diente puede ser afectada. Los principales signos
diagnósticos de esta clasificación son las depresiones
discretas o confluentes. Las manchas castañas están
desparramadas y los dientes generalmente presentan
una apariencia de corrosión.
El entrenamiento práctico del examinador obtuvo un
porcentaje de concordancia de 94% para caries y 87% para
fluorosis dentaria. El coeficiente Kappa obtenido fue 0,7895.
ANÁLISIS DE LA CONCENTRACIÓN DE F EN LAS
MUESTRAS DE AGUA EMBOTELLADAS.
Obtención de las muestras
Para analizar el tenor de F en las aguas embotelladas
fueron seleccionados 6 marcas comerciales más consumidas
por los niños objeto del estudio, según el resultado del
cuestionario aplicado.
De cada marca se recolectaron 2
muestras, totalizando 12. Para almacenar y transportar las
muestras se utilizaron frascos de plástico con tapa de 100
ml, previamente lavados con agua deionizada y etiquetados
con los siguientes datos: local, día, hora y persona responsable
de la recolección. Las muestras fueron almacenadas
a –20ºC y transportadas para el Laboratorio de Bioquímica
(FOB-USP), donde fueron hechos los análisis de la
concentración de F.
Análisis de F : Los análisis fueron realizados en duplicado
utilizando un volumen final de 1mL, siendo 0,5 ml
del agua a ser analizada y 0,5 ml de TISAB II (tampón de
Ajuste de fuerza iónica total). La cantidad de F se midióusando un electrodo F sensible (Orión, modelo 9609) acoplado
a un aparato analizador digital de pH/F (Procyon SA-
720), previamente calibrado con una serie de solucionespadrón
con concentraciones de F de: 0,025, 0,050, 0,1, 0,4,
0,8, 1,6, 3,2 µgF/ ml (ppm).
Todas las lecturas, se realizaron
en duplicado. Las lecturas obtenidas en mV, fueron insertadas
en una planilla de cálculos, donde se obtuvo la
cantidad de F presente en las muestras analizadas (mg).
Conociendo el volumen de la muestra analizada se calculó
la concentración de F presente (ppm).
Para comparar la prevalencia de fluorosis a los 5 y 12
años de escuelas públicas y privadas, sexo masculino y femenino
y presencia o no de enjuagues fluorados, se utilizó
el test de Mann-Whitney (p<0,05). |
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DISCUSIÓN
Algunos profesionales conservan el concepto de que la
presencia de un grado leve de fluorosis dentaria es aceptable
cuando se piensa en función de caries dentaria, lo que
implica la aceptación de cierto grado de fluorosis principalmente
en comunidades donde la carie es un problema de
salud pública. Pero cuando se asume un compromiso con
la sociedad, apuntando a un cambio de los modelos de práctica
vigentes, buscando una Odontología integral donde se
viabiliza el abordaje educativo, impregnada por una práctica
preventiva y curativa, no se puede aceptar la presencia
de un nuevo problema (fluorosis dentaria) en busca de la
solución de un antiguo problema (caries dentaria).
Se debe entender que no se está realizando una justificación
contra la utilización de fluoruros, por el contrario
sería arriesgado negar sus beneficios, cuando estos son utilizados
de forma racional dentro de un modelo de salud
integral.
Mientras, se debe asumir una postura contraria al
uso indiscriminado dentro de modelos tradicionales donde
se atribuye al fluoruro poderes casi milagrosos en la prevención
y control de la caries dentaria, hecho que no es fiel
con la realidad, ya que los compuestos fluorados tienen
limitaciones en sus efectos y por el contrario, tienen un alto
potencial de toxicidad aguda y crónica.
Cuando fueron analizados los índices de caries de los
niños de 5 años el ceod fue de 4,8, índice considerado elevado.
El índice CPOD de niños de 12 años fue 3, 4. La
prevalencia de fluorosis dentaria obtenida fue igual a 22,2%
a los 5 años y de 45,2% a los 12 años. La literatura relata
una prevalencia de fluorosis menor para dentición decídua
que para la permanente. Se cree que esto es debido al hecho
de que la mineralización de algunos dientes decíduos
ocurre antes del nacimiento cuando hay poca exposición al
flúor. Otra posibilidad puede ser el menor tiempo de mineralización
de los dientes decíduos, además de la menor espesura
del esmalte y del color blanquecino característico
de esos dientes, lo que dificulta la detección de la fluorosis
en grados más leves 7,2,6.
Con relación a la fluorosis dentaria, no hubo diferencia
estadísticamente significante entre sexo, dependencia administrativa
y realización o no de programas de enjuagues
fluorado, tanto para niños de 5 como de 12 años. Excepción
hecha a un único estudio13, hasta el presente existe
poca evidencia de que los enjuagatorios fluorados o productos
de aplicación profesional causen fluorosis dentaria.
Podría haber 3 razones para esto: en primer lugar, ellos no
son usados frecuentemente en niños muy pequeños, a pesar
de que en el presente estudio niños de 4 años de edad
ya estaban incluidos en programas de enjuagues fluorados.
Segundo, cantidades menores de los mismos están siendo
usadas actualmente, debido a la introducción de productos
a partir de espuma lo mismo que barniz, en detrimento de
gel y soluciones. Tercero, se ha tomado cuidado con la deglución
de los mismos a través del uso de molderas personalizadas.
Se preconiza que los enjuagatorios no se prescriban
a niños menores de 6 años 10, 1,, lo que no es observado
en las escuelas públicas de Asunción.
Con relación a la severidad de la fluorosis dentaria, tanto
en la dentición decídua como en la permanente, predominan
las formas leve y muy leve. En la dentición decídua fueencontrada un único caso de fluorosis severa, en tanto que
en la permanente ningún caso de este tipo fue observado.
El 81,6% de la muestra relató usar agua embotellada,
resultando que el agua de la marca Seltz, que contenía 0,677
ppm de F era usada por más de 50% de la población que
consumía agua embotellada. En tanto, la literatura ha relatado
que el agua tiene un impacto más indirecto en el riesgo
de fluorosis dentaria, cuando es usada para preparar leches
en polvo y en el proceso de industrialización de alimentos
y bebidas10,1 .La elevada disponibilidad de dentífricos
fluorados podría explicar, en gran parte el aumento en
la presencia de fluorosis observada. A su vez, todos los niños
que integran la muestra del presente estudio podrían
ser considerados potencialmente expuestos a los dentífricos
fluorados, pues nacieron en una época en que todos los
dentífricos disponibles en el mercado, son importados y
fluorados, conteniendo entre 1000y1500ppmF.
Considerando la importancia atribuida actualmente al
uso precoz de dentífricos fluorados como factor de riesgo
al desarrollo de fluorosis dentaria 10,1,2, se pretendió conocer
la edad de inicio de la exposición de los niños a los
dentífricos. Se observó que 89,67 % de los niños iniciaron
el cepillado con dentífrico fluorado a los 3 años de edad o
antes, época crítica para la ocurrencia de fluorosis dentaria
en los incisivos superiores permanentes .
En suma, 69,65%
de ellos usaban una cantidad de dentífrico que cubría 3/4
de la extensión de las cerdas o más y 91% de los niños
cepillaban los dientes 2 o 3 veces al día.
Además de esto, debe ser recordado que aproximadamente
60% del dentífrico colocado en el cepillo es deglutido
por los niños, con pequeñas variaciones en función de la
edad de los mismos. Así, el sabor, la apariencia agradable,
la cantidad de dentífrico y de espuma del dentífrico influyeron
en su ingestión 14, lo que indica que la crema dental contribuye
en la dosis total de exposición diaria al F.
Aunque haya una limitación en la confianza que se
puede atribuir a cuestionarios retrospectivos, estos datos
son fuertes indicadores de que el uso de dentífricos fluorados
son una importante contribución para los niveles de
fluorosis encontrados en la población estudiada, siendo
necesario orientar a la población con relación a los riesgos
de la ingestión inadvertida de dentífrico. La mayoría de las
veces, escapa del conocimiento de los padres los efectos
adversos de la ingestión de dentífricos, no preocupándose
en la selección de los mismos. En muchos casos, utilizan
dentífricos cuyas concentraciones son excesivas, pudiendo
representar alto riesgo de fluorosis en la dentición permanente.
Otra posible contribución para la prevalencia de fluorosis
dentaria observada es el uso de comprimidos fluorados,
relatado por 40% de los niños. Los comprimidos en el
presente estudio fueron en la mayoría recetados por médicos,
que casi siempre desconocen la posibilidad de que ocurra
fluorosis dentaria, como también que la principal acción
del F en la prevención de caries es sistémica y no tópica.
El uso de suplementos especialmente en regiones donde
el agua es fluorada, ha sido incluido entre los potenciales
factores de riesgo para la fluorosis dentaria11. De este
modo, analizando el conjunto de resultados obtenidos y teniendo
en cuenta las limitaciones del estudio, nos parece
lícito sugerir que la política de salud pública bucal empleada
en Asunción, con énfasis principalmente en programas
de enjuagues fluorados y medidas curativas, con marcada
deficiencia en aspectos preventivos y sobre todo educativos
debería ser redimensionada tornándose educativa-preventiva
por esencia.
CONCLUSIONES
Se concluyó a través de los datos de este trabajo que:
• El ceod encontrado fue 4,8, el cual es considerado elevado,
y el CPOD hallado de 3,4 encontrándose dentro
de las metas de la OMS para el año 2000.
• La prevalencia de fluorosis encontrada fue de 22,2%
para la dentición decídua y de 45,2% para la permanente.
El grado encontrado fue bajo, predominando el
grado 2, lo que no coloca a la fluorosis dentaria como
un problema de salud pública en la población estudiada.
• El análisis de los cuestionarios sugirió que el uso indiscriminado
de dentífricos y suplementos fluorados
podrían ser considerados potenciales factores de riesgo
para la fluorosis dentaria.
• Los niveles de F encontrados en las aguas embotelladas,
con algunas excepciones, fueron bajos, no pareciendo
contribuir en la prevalencia de fluorosis dentaria
observada.
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